miércoles, 29 de octubre de 2008

Un día cualquiera....




En aquellos tiempos yo era muy joven, no tenía arrugas, mi piel era tersa y suave como una flor y mi cabello era negro como el chapopote, no blanco como ahora lo ven.
Vivíamos en un pueblo ahí en el barrio de Tepantitla cerca del cerro a las faldas y eso nos permitía tener el campo para nosotros solos, para que los chivos y los borregos pastaran sin problema, el pasto era verde de ese verde fresco que ya no se ve ni en los pueblos, los arboles gigantescos te permitían cubrirte del sol en esos días cálidos y el aroma del era bueno, no como ahora que huele a basura y a descuido.

Cada domingo mi familia, los vecinos y los amigos se iban a la iglesia a escuchar la palabra de Dios; pero yo no iba, prefería visitar el pueblo, a esa hora siempre estaba vacío y los matorrales se veían tan bonitos ahí solitos, sin toda la gente que aplastaba su belleza, bajo el sol, con las nubes blancas y grandotas; esos días eran como volar, podías correr, correr y dejarte caer y mirar el cielo, y volverlo a hacer; la energía de los dioses te llenaban más que irte a sentar a esas bancas de madera en la iglesia.

Pero hubo una temporada que fue distinto, el ir a misa ya no ayudaba a la siembra y todos nosotros los que vivíamos en el campo sabíamos por todos nuestros ancestros, por lo que nos contaban nuestros abuelos y los papas de los abuelos a ellos, que el de la cruz de madera no nos iba a ayudar, que eso era “puritita” mentira, nada mas era la sacadera de dinero; pero había muchas personas que como yo, se acordaban de nuestros protectores de piedra; pero todos se quedaban callados nadie decía nada y en los rincones de los mercados la gente se juntaba y platicaba; pero nadie decía nada.

La falta de agua comenzó a carcomerse la tierra, se abría, se le hacían grietas, la siembra se cocía abajo del sol y se convertía en polvo, era incomible, los animales se morían, el agua hacia harta falta y los ríos, las cascadas y lagos se comenzaban a secar u otras estaban más bien lejos, retirado allá después de los montes; en ese tiempo no había tanto transporte como ahora, si no que fácil habría sido.

La gente comenzaba a distanciarse, hacían grupos, se metían en la iglesia y le rezaban por horas al Cristo, el padre bendecía la poco agua que quedaba entre nosotros; en casa papá decía que esa tierra ya estaba maldita, que le había caído la maldición de los dioses por abandonarlos y tirar sus templos; pero todos decían que estaba loco, yo le creía la mitad de lo que decía.

Una tarde después de la misa, le dije al padre que sería bueno rezarle al cerro, ofrecerle una ofrenda como lo hacían los nuestros ¿Qué podíamos perder? el me miro y me regaño, me agarro a palos y me acuso de hereje, solito se entendió por qué lo había hecho yo ni sabía que era eso, me castigo y me hizo rezar mucho rosarios, me dijo que no anduviera de mitotera molestando al pueblo. Esa tarde llegue a casa con las pompis moradas, mi padre estaba serio y molesto el padre le dijo lo que yo había dicho y ahí me toco otra paliza, esa noche me fui a la cama sin comer; pero en la madrugada sacrifique a una cabrita, ya estaba medio enferma, le saque el corazón y vertí su sangre en la tierra, molí unos granos y un tarro con agua y yo me le quedaba viendo al cerro, y le pedía que nos ayudara, que no dejará que nuestros animalitos se siguieran muriendo y que la tierra yo sabía que era de él; pero que pues aquí nos había tocado vivir y que nos dejara trabajarla para poder ofrecerle más granitos y que la falda del cerro se viera bien bonita. Entre pensamiento y pensamiento me quede dormida, no mas salió el sol y me metí rapidito a la casa, como si yo hubiera estado ahí siempre.

Ese día paso sin novedades, ni lluvia ni nada, ni las mendigas nubes se ponían grises como una señal de que me hubiese escuchado. En la madrugada volví a salir, me acuerdo que mi bisabuelo, decía que a la tierra hay que cantarle para que el viento le llevara las notas al cerro y el nos escuchara y me enseño una canción, así que esa noche poquito antes de que amaneciera, prendí una pequeña fogata, a lado el corazón medio mosqueado de la cabrita y los granos la adornaban y yo cante y cante la canción; escuche muchas voces; pero en la oscuridad no veía nada, después un aire bien fuerte que apago mi lumbre, eso si me hizo enojar pues me costó tanto trabajo prenderla y entonces me quede en silencio, el sol comenzaba a salir y yo cante y cante, me acuerdo que hasta afónica me quede, el sol salió; desde que era niña no veía como el sol iba iluminando poquito a poquito la tierra hasta quedarse quieto allá arriba en el cielo.

Me pase noche enteras cantando hasta que mi garganta ya no me lo permitió, la ultima madrugada, recuerdo haber visto las estrellas grandes y llenas de luz, en ese fondo oscuro resaltaban como dos ojos claros en la piel morena; pero esa noche algo chistoso paso, era como una ave que volaba cerquita de las nubes, cerquita de las estrellas, iluminando todo pero bien rápido, eso debió asustarme y entonces sin sueño, entre a casa y papá se encontraba sentado en la mesita de la cocina, me pregunto qué de donde venia, fui a caminar le dije, el movió la cabeza y me abrazo, me susurro al oído que corriera lo más rápido que pudiera, que el padre y una muchedumbre de chismosos me iban a venir a buscar, comenzó a llorar y me saco de su casa, corrí hacia el cerro, el padre le tenía miedo ahí no iba a ir.

Mientras caminaba arriba, vi a muchas personitas llegar a casa de papá y jalonearlo, unos lo golpeaban y otros lo detenían para que no se defendiera, baje lo más rápido que pude, él grito no vengas corre, corre, a mi no me importaba y de pronto la gente se volvió hacia mí y comenzó a seguirme, una rama en el piso debió hacerme caer y retroceder mucho rodando hacia abajo, a penas y me podía parar y ellos ya me estaban sujetando, el padrecito llego y me dijo que me arrepintiera que Dios perdonaría mis pecados, ¿Pero qué pecados padrecito?, Si yo no he hecho nada malo, me agarraron a un árbol con una cuerda, el padrecito disque rezaba, unos me pegaban en la cara, otros con un pedazo de plástico o de cuero me azotaba la espalda, el padrecito seguía diciendo cosas que yo no entendía, como en otro idioma, como en otra lengua; de pronto algo paso un silencio sacudió al barrio completito, un trueno gigantesco se escucho, el padre se hinco, los hombres se quitaron los sombreros y yo caí al suelo, rendida de dolor, bañada en sangre, de pronto como si una ráfaga de fuego hubiese caído el cielo partió el árbol en donde yo estaba atada, la cuerda quedo desabrochada, la gante se disperso y padre se alejo gritándome ¡Pecadora, Pecadora!, las nubes eran grises y el campo de pronto se oscureció.

Me levante del piso, camine no sé cuantos metros más y caí de nuevo, es lo último que recuerdo; cuando abrí los ojos todo estaba de cabeza, pero se seguía moviendo, como volando, me asuste y comencé a gritar, me encontraba sujetada sobre la espalda desnuda de alguien, como una cabra sobre los hombros; le pegue con todas mis fuerzas y solo escuchaba a lo lejos una voz, que decía todo va a estar bien tranquila ya casi llegamos, esa voz debió tranquilizarme y me volví a dormir.

Dicen que pasaron días y que yo no desperté, para cuando abrí los ojos, estaba recostada en una cama de hierbas, un olor como a la marihuana quemada me entraba con brusquedad por la nariz, me levante y abrí la puerta como de un jacal y ahí estaba yo, despertando entre las nubes, una voz ronca que venía de lejos me decía que un paso a la vez, que me podría marear y caer, unas risas ajenas se dejaban escuchar a lo lejos, ¿Quién anda ahí? ¿Quiénes son ustedes? ¿Acaso ya me morí?, se acerco un joven de cuerpo moreno, semidesnudo, tapando con una manta blanca sus genitales, como de mi tamaño no más alto, fuerte, de cabello negro y largo que le llegaba como hasta la cintura, con una barba cubriendo su mentón y un bigote sus labios, unos ojos profundos, negros como la oscuridad; tranquila nosotros no te haremos daño, te rescatamos, Tlaloc nos mando a buscarte, el escucho tus cantos y recibió tus ofrendas.

Esta es mi aldea se llama Tlalocan y ellos son mis hermanos Tlaloques, siéntate, descansa ya estás en casa.

El era totalmente hermoso y aquel Tlalocan como imaginable, situado en lo más alto del monte, en la cima del barrio Tepantitla, arriba de las nubes, con una cascada azul como el cielo, el pasto verde, casitas de piedra alrededor de una construcción enorme y su gente la más amable, amistosa que jamás había conocido.

La construcción del centro era el tempo, el corazón de Tláloc, ellos habían pasado generación a generación, cuidando de él, Tláloc les daba la orden de hacer llover y ellos como eran los ayudantes y fieles sirvientes de este hacían lo que él les pedía.

Cada noche una fiesta en honor a Tláloc acompañaba la cena, bailes, cantos, música, sangre, alimentos, granos y un poco de poesía que los Tlaloques recitaban al Dios. Vivian en una aldea lejana del mundo, pero sabían que pronto debían dejarla, los otros como les llamaban a los de abajo, a los que habían olvidado sus raíces, pronto los encontrarían y harían lo que hicieron con muchos de sus familiares, matarlos, esclavizarlos, tirar sus tempos, obligarlos a servir a un Dios inmóvil, muerto, clavado a una cruz.

Cuatro hermosos jarrones de jade, rodeaban la cascada, cuando Tláloc pedía lluvia ellos tomaban estos jarrones y los llenaban para después arrojarla a las nubes, no sin antes armando un gran escándalo quebrando vasijas, provocando rayos y truenos, el viento sirviente también de Tlaloc llevaba el agua hasta donde era necesario.

Pase tantos meses en la aldea, que aprendí lo suficiente para que me pudieran considerar parte de ellos, era encargada de limpiar el templo, una condición me habían puesto nunca entrar a la sala de Tláloc o me expulsarían teniendo que arrancarme el corazón, para ofrendarlo.

Había una leyenda en la que los Tlaloques creían, Tláloc se había enamorado de Xochiquetzalli la diosa de las flores, pero al sentirse despreciado, fue a encerrarse a su palacio, entonces fue cuando empezó la más grande sequia de todos los tiempos, los antepasados Tlaloques se preocupaban por la amargura de su dios, Xochiquezalli siguió sin hacerle caso entonces Tláloc se enojo y mando a romper todos los jarrones lo que causo lluvia de noche y lluvia de día, las nubes de oscurecieron, el cielo y el agua amenazaban con cubrirlo todo, Quetzalcóatl reunido con los otros dioses decidieron que la diosa Coatlicue fuera a buscarlo para casarse con él, a lo que Tláloc se negó y pacto el regresar las aguas a su cauce si lo dejaban estar en paz; y la razón por la que una mujer no podía entrar era porque Tláloc se podía enamorar de ella.

Tlonich el joven apuesto de barba y bigote, moreno como el lodo y de ojos negros profundos que me habían hechizado, me tomo en matrimonio y yo encantada dije que si, estaba enamorada de él, perdidamente, como una loca que hasta hubiese dado mi vida por él, pasamos noche y día planeando nuestro futuro con la firme idea de ver a nuestros hijos convertidos en unos Tlaloques, servimos a Tláloc muchas veces, hacer llover era lo más majestuoso que pude ver en esta vida.

Una noche, mientas todos dormíamos, ruidos a lo lejos comenzaron a escucharse, ladridos de perros, disparos y gritos, Tlonich, me saco de la aldea y me pidió que me fuera, que atravesara todo el monte por la parte de atrás, y que ya estando en tierra firme, ahí a las faldas caminara hacia el poniente, que escuchara lo que escuchará no mirara de tras de mí, que siguiera que él me encontraría después.

Y así fue camine, a mis espaldas seguía escuchando disparos y unos helicópteros comenzaban a cercarse, no mire a atrás con las lagrimas rodando por mis mejillas seguía y seguía, camine por muchas horas, muchos días hasta llegar aquí a la ciudad, aquí encontré a unos parientes de mama, que me dieron asilo, después de unos meses nació mi hija, la única; yo conseguí un trabajo en el centro en una casa rica, mis tías la cuidaban.

De mi familia nunca supe nada mas solo que se mudaron a otro estado, lejos muy lejos de la Ciudad.

Una tarde cuando ya estábamos en casa, en las noticias se decía que hoy llegaba Tláloc a la Ciudad, esa tarde no paro de llover, de hecho al día de hoy todos recuerdan que el 17 de abril de 1964, cuando Tláloc llegaba a la Ciudad de México, una tormenta cayo, el gobierno dijo que una tubería se había averiado, hoy nosotros sabemos que Tláloc estaba molesto porque lo sacaron de su templo, en el paraíso de Tláloc, Tlalocan.



ANME 1966

¿No queremos jugar a ser dioses? ¿No queremos jugar a ser héroes?

El héroe de las mil caras Joseph Cambell

¿No queremos jugar a ser dioses? ¿No queremos jugar a ser héroes?
1956

Desde la trinchera del salón de clases me he cuestionado cuántas veces los maestros de educación primaria jugamos a ser héroes. Joseph Campbell en su libro de El héroe de las mil caras, hace referencia a “El héroe es el hombre de la sumisión alcanzada por sí mismo”. La primera semana de Octubre asistía a una asesoria respecto al Programa Nacional de Lectura. El objetivo de este proyecto es motivar a los alumnos de educación primaria para que lean y escriban por placer. A través de la Secretaria de Educación Pública llegaron a las escuelas primarias acervos de libros, llamadas bibliotecas de aula, de las cual se tiene que hacer un inventario y cuidarlo como si fuera oro, pero no por el conocimiento que te brinda un libro sino porque si se llega a extraviar, además de la sanción que recibe el profesor por escrito tiene que reponer el ejemplar. Lo cual ha traído como consecuencia que algunos profesores los guarden bajo llave y no se realicen los préstamos de esos libros. Más tarde en la conferencia el expositor mencionó las actividades que se deben realizar mensualmente con maestros, alumnos y padres de familia. Para que posteriormente entregar informes y una memoria de las producciones efectuadas durante el ciclo escolar. En sus conclusiones hizo referencia a la conformación de una biblioteca escolar, con préstamos de libros internos y a domicilio. Y que los profesores encargados del Programa Nacional de Lectura serán los maestros bibliotecarios. Después de escuchar esto, los intestinos se me hicieron nudos pero lo peor viene después. Cuando mis compañeros aceptan a través de su opinión realizarlo porque objetan que es nuestro deber como formadores de la educación y que no es más trabajo si no parte de la cotidianidad escolar. Por qué aceptan que somos sabelotodo y multifuncionales. Que no les parece demasiado con preparar el material y la clase de español, matemáticas, ciencias naturales, historia, geografía, educación cívica, educación artística, educación física. La carga administrativa es innumerable desde boletas, listados, hojas de evaluación, fichas biopsicosociales, expedientes de los alumnos, hojas de inscripción, etc, etc, que requisitamos ¡hoy! porque supuestamente eran para antier. ¡Ah! Y con la alianza por la educación se me olvidaban las clases de inglés ¿guat? Además de la infinidad de actividades que suelen ser parte de los usos y costumbres de la organización institucional. Al finalizar los comentarios acerca de nuestra vocación, apostolado y no se que madres más, pedí la palabra y le comente al expositor que para mi ese proyecto era un compromiso y que si se trata de simular no era más trabajo, pero que si se realizaba a conciencia si sería más trabajo.
Que le solicitaba que el compromiso fuera mutuo porque los materiales citados en el proyecto como posters, audiolibros, entre otros no llegan a tiempo, ni a todas las escuelas. Y por último que si quería que la biblioteca escolar funcionara que anexaran en nómina a un bibliotecario porque yo no iba a ser también de bibliotecaria. “La educación para la vida práctica no forma más que personas de principios, incapaces de pensar y actuar salvo en función de máximas, pero no forma hombres principales. Tan sólo forma espíritus legales, pero no libres” Max Stirner
Por eso nos tratan como nos tratan. Además de abonero para las cooperaciones del aula o institucionales, edecán para los eventos escolares, bailarín para las festividades de diez de mayo, día de la primavera, enfermero para auxiliar a los alumnos, guardia de seguridad en la puerta, vigilante durante los recreos, chofer en caso de emergencia, cocinero durante las actividades de salud o convivíos, conserje en el salón de clases, decorador del salón o de la institución para algún evento programado, supervisor del aseo en el recreo y dentro del salón, organizador de kermeses, promotor de campañas de vacunación, remodelación de edificios y mobiliario escolar, de la cruz roja, de ecología, promoción del voto, recaudador de donaciones, psicólogo con padres de familia y alumnos, experto en elaboración de libros de texto, materiales didácticos y periódicos murales, marionetista, maquillista, peinador, líder social, deportista, diseñador, cantante, pintor, declamador, matemático, lingüista, biólogo, geógrafo, fotógrafo, administrador educativo, jurado de eventos, gerente de compras, investigador, defensor de las causas nobles, traductor, evaluador, sin vicios, ni antecedentes penales, ni preferencias sexuales atípicas, sano, responsable, ingenioso, creativo, alegre, entusiasta, por citar algunas.
¡Ayyy! que melcocha tan apestosa. Pero aunque uno se queda perplejo y en horario laboral andamos como en un manicomio esto se vive cotidianamente en las instituciones educativas. Y todavía se preguntan por qué no hay calidad en la educación. “Entre las múltiples consecuencias de la intensificación laboral del docente podemos resaltar la carencia de tiempo, de tranquilidad para concentrarse en la tarea de atención a los estudiantes dentro y fuera del aula, de reflexionar sobre el sentido de su quehacer y formarse en los aspectos científicos/culturales que componen el sustrato de su pensamiento y sensibilidad” De acuerdo a lo que escribe Ángel Pérez en su texto La cultura escolar en la sociedad neoliberal las funciones anteriores provocan que los docentes trabajen en condiciones de estrés y en su salud severamente se refleja en los procesos de interacción con los alumnos. Durante mi etapa como estudiante normalista leí el trabajo de Deolidia Martínez una investigadora argentina, quien realizó un estudio de la salud y el trabajo docente donde explicaba las enfermedades más frecuentes de los profesores de educación primaria entre las cuales hacia alusión a disfagia, varices, reumatismo, ardor de ojos y lagrimeo, disfonía, cefalea/migraña, gastritis/úlcera, edema de extremidades inferiores, astigmatismo, asternia/adinamia, psicodermatosis, hipoacisia, colitis, miopía, hipermetropía. Es necesario alejarse del ser divinizado, sabio pero a la vez sometido. Resignificar la labor docente y delimitar nuestra profesión. No juguemos a ser héroes.

martes, 28 de octubre de 2008

el héroe de las mil caras.

El héroe de las mil caras.

 

El libro es un poco complicado por la cantidad de informació que contiene. Claro que esto, al mismo tiempo es una virtud, ya que es posible, no sólo identificarse con cualquiera de los cientos de ejemplos que hay a lo largo del libro, sino que además te brinda la oportunidad de conocer muchas historias que de otra manera, tal vez, nunca huberas encontrado. Por otra parte, considero muy valioso este libro en el sentido de que te ayuda a contruir un personaje de una forma muy completa y al mismo tiempo a contruir su historia, pues nó solo habla sobre el héroe, sino de todo lo que ocurre a lo largo de su viaje para que se transforme en tal. También es una investigación con mucha información de naturaleza psicológica y científica que nos arroja datos tanto de la mente humana (es decir, de lo que ha pasado por nuestras mentes como especie, a lo largo de la historia), como de nuestro comportamiento y los motivos que nos mueven a seguir algo. Otro aspecto que me sirvió mucho fue la cuestión de explicar algunos de los símbolos que cargamos con nosotros toda la vida, como la figura de los padres, el sol, la luna, los dioses en todo su amplio aspecto e incluso, cómo nos vemos a nosotros mismo. Debo decir que en general no pude ver a ninguno de mis personajes reflejados en este libro, principalmente porque mis personajes no tienden a ser héroes. Pero gracias a lo que aprendí leyendo a Campbell ahora me siento capaz, o al menos con los conocimientos, de desarrollar a un héroe verdaderamente humano, hecho de carne y hueso, en el pensamiento.

 

Este libro más que tratarse sobre el héroe, se trata sobre el hombre, sobre quién somos todos nosotros, y que no debería ser el último que leemos, debemos leer más, conocernos aún más, buscarnos, a través de la investigación, de la ciencia. Ese es nuestro deber como escritores. Debemos conocernos mejor a nosotros mismo y a nuestro género para arrojar luz sobre aquellos puntos del alma humana que permanecen en la oscuridad. 

el mito de Moises

-       Una gran luz estalló en la oscuridad y las llamas envolvieron, sin consumir, aquella zarza. Y al entrar descalzo sobre la tierra sagrada se convirtó en el único mortal en tener contacto directo, carnal, con la divina gloria de nuestro señor.

-       ¿Y lo pudo ver con sus propios ojos?

-       Jamás, la luz siempre fue muy intensa. Pero adquirió los poderes que el señor quiso que obtuviera.

-       Dicen que no era bueno con las palabras. Que tuvo que valerse de su hermano para anunciar la voluntad del que es.

-       Y así lo hicieron con el faraón, todas las plagas fueron anunciadas por Aarón, y cumplidas por él. Tan sólo era un pastor, no lo olvides.

-       ¿Es cierto que el señor hacía que el faraón se pusiera terco y no accediera a sus propios deseos?

-       Es cierto. De esta forma les mostró todos los prodigios que es capaz de hacer. Si el faraón hubiese aceptado sin demora jamás el pueblo de Egipto hubiera contemplado el poder de nuestro señor.

-       Pero esto fue provocado por él mismo. Debo decir que él mismo incitó al faraón a desobedecerle para después castigarlo por rebelde.

-       Esa, fue su voluntad.

-       Alabada sea su voluntad.

-       Alabada. Y vino el desierto, la interminable marcha, los milagros, las luces en el monte Sinaí, las primeras tablas, el becerro de oro.

-       La furia. Las leyes, el nuevo pacto. Su interminable servidumbre. Su inabatible lucha por imponer la voluntad del que es.

-       Y por llegar a la tierra prometida, que nunca pisó.

-       Pero él no desobedeció. Golpeó la roca sin dudar, y el agua brotó.

-       Es la voluntad del que es. Y nadie más justo hay.

-       ¿Por qué no permitirle entrar?

-       Un hombre que ha cumplido su tarea nada más tiene que hacer. Un hombre sin propósito habla de más, éste sabía más que cualquier otro.

-       Estuvo en contacto directo, logró verlo, la luz no era tal.

-       No cuestionarás al que es. Toma los restos. Eternamente perdido estará. Dicho está

-       Alabado sea. 

sábado, 25 de octubre de 2008

El mito de Abraham

1999. Cynthia N. Sánchez

De todas las criaturas de la creación, las únicas que me enervan son los humanos. Aveces me pregunto si se me olvidó ponerles voluntad en el cuerpo, pero luego me acuerdo de Adán… o bueno, de Eva, al fin fue ella la que decidió comer del árbol de la sabiduría, y él, por supuesto, viéndola… Después de todo, son animales, el cuerpo es el cuerpo y… o comía con ella o se quedaba solo para siempre. ¿No fue eso lo que estuvo lamentando mucho tiempo? ¿Por qué cada quien con su cada cual y él solo, con su alma y sus nombres para todo?

Por eso tomé a Abraham para probar. Le dije “sal de tu tierra” y ahí va el viejo, con su mujer, su hermano y sus tiliches, pero ahí van todos. ¿Qué necesidad tenían de salir, si todo lo tenían en Egipto? No eran escalvos, tenían su pequeño negocio de lavandería, no tenían que preocuparse por ningún tipo de descendencia, y allá van…

Lo mismo le había dicho su mujer, “¿para qué nos vamos?”, pero no hizo caso. Al menos con eso probé que el hombre no siempre obedece al impulso del cuerpo, aunque también puede deberse a que ya era un viejo decrépito. En todo caso, ¿puede decirse que tiene voluntad propia si me obedece a mí?

Luego le dije “deja a Lot y a su mujer aquí, en Sodoma. Es bonito pueblo, y pronto les nacerán hijas. Ella ya no estará para andar.” Y allá va Abraham a convencer a Lot y a su esposa. ¡Si hubiera sabido que planeaba arrasar con toda la ciudad y mandarlos a todos al infierno! ¡Que sirva de algo Luzbel! Nunca es divertido eso de ganar todo el tiempo.

Y cuando al fin llega Abraham a un lugarcito bonito, donde pueda sentarse a escuchar mis discursos y tratar de descifrar mis nombres… ¡zas! ¡le mando un chamaco! ¡Bueno estaba, a los setenta y tantos años (¿o son días? a menudo me confundo) y cuidando de un bebé!

Por supuesto, nunca me di cuenta cuando el escuincle creció y se convirtió en hombre, porque aún tenía mi duda: ¿es libre albedrío si lo único que hace es seguirme a mí? Así que le di una nueva orden: “ve al monte y sacrifícame a tu hijo”. Y ahí va a Abraham, con su muchacho ya bastante crecido. Treinta y tres años tenía el hombre, cargando la leña para el sacrificio, y todo el tiempo preguntando por el chivo expiatorio. Y su padre callado, callado, subiendo piedra, tras piedra.

Y ya en el monte… ¡ni siquiera hubo pelea! El hijo no hizo el menor intento por rebelarse contra su padre, al contrario, se acostó él solo sobre la madera y casi se ata solo. ¡Inaudito! ¡Hombres matando a sus hijos! ¡Como si fuera a permitirlo! Le mandé un ángel que le detuviera la mano.

Como recompensa a sus trabajos, le di una promesa, algo que a los humanos parece gustarles mucho: que sería padre del pueblo elegido y todas esas cosas. Por ahora, mi duda persiste: ¿tienen voluntad o sólo siguen lo que yo les ordeno? ¿No será que le di eso a Luzbel para que los engañara todos los días (¿o son segundos? ¡a menudo me confundo!)?

jueves, 9 de octubre de 2008

EROS Y TANATHOS

EROS Y TANATHOS
1956

¿Acaso podemos morir dando vida? Hasta hace algunos días no lo sabía, pero…creo que sí. El adiós de Calvino fue majestuoso y certero. Sus palabras llenas de sabiduría me han iluminado respecto a la concepción de la palabra. Cuántos tendremos la posibilidad de despedirnos así…no lo sé. Esos sobres transparentes contenidos de literatura, salieron de la maleta, llegaron a un destino, la edición y divulgación de un trabajo arduo. “Los escritores dicen que escriben para que la gente les quiera más, para la posteridad, para despegar los demonios personales, para criticar el mundo que no gusta, para huir de sus neurosis, etc., etc. Yo escribo por todas estas razones y porque escribiendo puedo ser yo misma.” María Antonia Oliver. Calvino fue tan generoso que me permitió hurgar dentro de sus manuscritos. Imaginar, así como detenerme a meditar en cada detalle y quitarle peso a la estructura del relato y al lenguaje. Desmenuzar los enunciados y retomar su esencia. A no perder de vista que en la vida lo que elegimos y apreciamos por su levedad no tarda en revocar su propio peso. Como la inmensidad del mar donde la posibilidad sonora, emocional y evocación de sensaciones se hace ligera. La turbulencia o lentitud del mar consta de la rapidez de estilo y de pensamiento. Navegar dispuesto a la divagación, a la perdida del hilo y a la certidumbre. De acuerdo con Calvino la redacción de la poesía o la prosa está en búsqueda de una expresión necesaria, única, densa, concisa y memorable. ¿Ir a la tierra prometida? Donde el lenguaje llega a ser lo que realmente debería de ser. “La diferencia entre la palabra acertada y la palabra casi acertada es la que hay entre la luz de un rayo y una luciérnaga” Mark Twain Esto me lleva a pensar en el haikú donde cada palabra está ahí porque es necesaria y no otra.
Alcanzar la sustancia del mundo, la sustancia única, acercarme con discreción, atención y cautela. Pues fue el gancho para seguir leyendo. Durante el viaje (no con mota ¡eh!) a través de la palabra observé la punta del iceberg donde su esencia está en la profundidad del agua. La imagen visual puede ser la punta del iceberg, la que más tarde tendrá vida literaria. Se recreará con personajes, ambientes, época, situación, estilo, entre otros. “Para mí escribir es un viaje, una odisea, un descubrimiento, porque nunca estoy seguro de lo que voy a encontrar” Gabriel Fielding. Tratar de continuar con el timón para darle orden y sentido al desarrollo de una historia. Así como la escritura será lo que guíe la expresión verbal fluida y la imaginación visual se entrelaza. La imagen como origen de conocimiento o como una filiación con el espíritu de la creación. Un proceso de abstracción, condensación e interiorización de la verbalización del pensamiento. Trabajar con los detalles de manera que sus descripciones y divagaciones se vuelvan infinitas. Y obtener una multiplicidad de voces y miradas lectoras. “Una comunicación escrita es como un territorio extenso y desconocido que te contiene a ti, a tu lector/a, tus ideas, tu propósito y todo lo que puedas hacer. Lo primero que debes hacer como escritor/a es explorar este territorio. Tienes que conocer las leyes de la tierra antes de empezar a escribir el texto.” Linda Flower
Esto de empezar a escribir, de enfrentarte a una hoja en blanco, de pasar horas en la computadora sin que la pinché musa te repapalote en las orejas, el bajar de la abstracción la imagen, son horas nalga que se invierten en la búsqueda de aquellas palabras precisas, de darle rumbo a la historia, de revisar y ordenar tus ideas para regresar a cero. Así mismo es el momento de acabar y uno se pregunta, cómo termino el texto para no darle en la madre
“El párrafo es como una mano que coge objetos variados: un puñado de arena, un chorro de agua, un mango, un montón de hojas o tres pelotas de tenis. Adopta formas distintas según los casos, pero siempre tiene un pulgar grande y enérgico que aprieta el objeto contra los dedos. De la misma manera, el párrafo necesita un dedo, una idea clave que dirija el resto de las frases y les dé unidad y sentido.” Louis Timbal-Duclaux

I'm back! I'm back! ¡ROCK, nena!


La séptima propuesta para el próximo milenio

“Desparpajo”

(manuscrito encontrado dentro de una revista para caballeros, junto con 2 cospeles de subte, una quiniela y 3.500 pesos de los viejos)


Para empezar les contaré una vieja leyenda.

Ferro perdía aquella soleada tarde de octubre, como casi todas las tardes no solo de octubre ni sólo soleadas, por dos a cero frente al Sportivo Sacachispas, cuando un hincha se levantó de su butaca en la platea y le espetó: ¡CORRÉ UN POCO, KMET! Kmet, se volteó y le dijo: ¡ESTOY CORRIENDO, PELOTUDO!

No, esa leyenda no era. Era ésta.

El “Goma” Vidal, un pibito de dieciséis años, acababa de ser ascendido al equipo de Primera División aquella soleada tarde de octubre, y en su primer entrenamiento, al capitán, al tipo más fornido y experimentado, a aquel héroe popular tan temido, amado y respetado, le pasó el balón entre las piernas apenas se lo cruzó, dejándolo en ridículo frente a todos los presentes y obligando al entrenador a sacarse el sombrero y a exclamar “que hijo de puta”.

El “Goma” lo tiene todo: levedad, rapidez, exactitud, visibilidad y multiplicidad. Pero también tiene algo más, y de eso quiero hablar en esta conferencia {porque esto es una conferencia} [te lo juro] . Del desparpajo.

Todos nos quitamos el sombrero ante el desparpajo. Todos decimos “que hijo de puta” ante esa muestra de desfachatez, de descaro. Todos quisiéramos ser así de maleducados como el “Goma”, tirarle un caño a Borges y mandarlo a la concha de su madre.

Bueno, todos todos, lo que se dice TODOS, no. Porque la historia sigue, y resulta que uno de los jugadores se acerca al capitán, y le dice al oído: “ahora que venga, lo sacudo de un planchazo”, a lo que éste le responde: “no, vos dejámelo a mí… yo le voy a enseñar al pendejo ése”. Por lo que podemos deducir que no todos son capaces de soportar una afrenta como la del “Goma”. La verdad es que, en realidad, muy poca gente puede sentir admiración de las destrezas de los demás. Las bilis les saldrán por las narices y las orejas y se pondrán rojos de furia antes de decir “¡que enganche, papá, que gambeta!”. A lo sumo, dirán “está chistoso”. Pero eso no importa. Lo que nos interesa a nosotros es que a nuestros lectores se les afloje la mandíbula y se les caiga el cigarrillo… o el escarbadientes, o los dientes postizos… y para eso no hay vacuna: cada vez que debuta un “Goma” Vidal en primera, y le tira una sotana o un sombrerito a algún experimentado rival, tanto a la popular como a la platea se les cae la baba, se enamoran, se prenden de él y no lo sueltan más hasta el final de sus miserables días.

Bueno, quizás no sean tan miserables, pero el efecto dramático que esta palabrita les da está chistoso. En fin, como diría Boccacio, o Dante, o Schillaci: “¡CIUCCIAMI IL CAZZO!”

¿Dónde nos quedamos? A… claro {recordad que esto es una conferencia}, bueno, entonces, en el siguiente ataque del equipo de los suplentes, un stronzo que, en vez de proteger al bambino talentoso, conocedor como es de la ira del capitán, le pasa la pelota al “Goma”, en el croissant del área. Y Vidal, inocente, que la baja con su tan particular estilo, de pechito o, más bien, con su pectoral derecho diciéndole algo al oído a la redonda, con una soltura y gracia vistas únicamente en el ballet, no ve venir la fatality que le está conjurando el capitán, tan sólo consistente en ir al choque con la rodilla levantada a la altura de los huevos [testículos, testículos].

AAAHHHGHGAGAGGGAGGGAAAAAGHAHGAAAAGAHAGGAGAHGAAGGHAYAYAYAYAYAAAYYY

¡Bergogna, señores! {en esta parte, me alboroto un poco el cabello, me levanto e increpo al público} ¡Bergogna debería darles a todos ustedes por permitir semejantes atrocidades! Ohhh… Cristo muerto en la cruz… [lloro].

[Transicisón] Bue, sigamos con lo que nos compete. Evidentemente el entrenamiento no podía continuar. Luego de la artera acción del capitán, se armó una trifulca en el área que terminó en tortazo va, tortazo viene. No recuerdo ahora bien si eran tortazos de puño cerrado o guerra de pastelazos, pero no le hace. Lo que cabe destacar es… mmm… lo que cabe destacar es… ¡ya sé! Que al capitán le bajaron dos dientes y que, de alguna manera, recibió su merecido.

Aunque eso no es lo importante. La vida es injusta y también va a serlo con el “Goma” Vidal. El club le quedó debiendo un dineral y hoy en día, maneja un taxi para ganarse la vida. Pero antes de esto, marcó 104 goles en 354 partidos, y ofreció de las gambetas más sublimes al fútbol de toda una época. Y tanto los que lo vieron jugar como los que no, todavía soñamos con aquellos firuletes enreda-piernas. Ojalá pudiéramos aplicárselos a más de un figlio di puttana.

¡Adiós, gente de Harvard, Cambridge, Massachusetts! ¡Adiós! ¡Y ya saben, para la próxima: desparpajo! ¡Desparpajo! ¡Y vaffanculo! ¡Nunca los olvidaré! ¡Gracias, gracias… totales.


Federico Gastón Spratt [#1985}

jueves, 25 de septiembre de 2008

El héroe de las mil caras: el quinto Beatle.



Cuando comencé con Campbell, fue algo impactante. Justo me pasó algo parecido con la metafísica de la poesía en clase de Patiño,  con Bachelard (y cuando hilé a Jung en “ El heroe de las mil caras” y “La poética del espacio”, me entraron unas gansa de leerlo…) : Sentí que estaba en una escuela de autodescubrimiento y de casi casi Chaman-School, mas que en escuela de escritores.

Y es que hay tantas virtudes psicológicas que compartimos en medio de las letras de Campbell… Todos somos ese heroe  (y ahí me cayó encima, como una pluma cosquilleante, el titulo) que pasa pruebas, que se encuentra con fantasmas, que pasa por periodos, que se va, que regresa, con la fe como estandarte, con el amor como reino para defender. Y solo quiere compartir, ser héroe de si mismo y conquistar su libertad, regresar de sus profundidades, que desembocan en sus cielos, y compartirse con los hombres. Por que de nada vale su lucha si no la comparte, si no comparte su conocimiento.

-Aquí suspiro-, es todo un viaje (literal), el que nos ofrece Campbell para que se ofrezca el héroe. Se me hace una tesis enorme. Un libro obligado para cualquier escritor y para cualquier persona que se sienta un guerrero luchando por su sueño

y quiera conocerse más.

 

Si es cierto que el héroe de las mil caras ha sido la obra que ha marcado las pautas de las historias más conocidas de las últimas décadas, y además ha sido un certero analisis de los trayectos de madurez propios del ser humano, proyeccionales en las historias  que se inventa, se recuerda y se cuenta,  exorto a mis compañeros lectores y escritores, ampliemos la tesis para poder moldear de formas responsables estas teorías de psicoanálisis para dar mejores sentidos a la catarsis de nuestros lectores, así mismo, que tengamos claro que podemos tranfromar mediante este conocimiento el rumbo de la nueva litertura, y que, con las armas que aprendimos con Italo Calvino, y ahora con Campbell, y el ímpetu de justicia que estoy segura en común perseguimos, podemos crear una nueva conciencia en quienes nos lean para hacer grandes cambios pequeños en nuestros lectores, y convertirnos en esos héroes de quienes leemos.

Todo comienza con un aleteo de mariposa, y lo facinante es poder hacer algo bueno haciendo lo que amamos, por que es justamente eso lo que estamos desencadenando, una avalancha de amor, que tal vez sea tal imparable como lo que alguna vez hizo que en vez de ríos fluyeran tantas”higways”.

 

Sé que este escrito es de lo más John Lenon, pero también creo que eso es justo lo que me inspiró el trabajo de Campbell, y eso es justo lo que quiero inspirar con el mío. Es importante que sepamos que justamente personas como John Lenon inspiran que hasta hoy recurramos a ellas para hacer alusión a soñadores,  a pregonadores de paz, que se atrevieron a hacer vibrar su voz tan alto que lo demás tambien se atrevieron a hacer lo mismo.

Y esque es necesario sólo que uno la levante para encorajar a los demás, para que todos los demás se paren y sean el héroe juntos, y el heroe de las mil caras tenga una.

Es necesario que utilizemos los recursos que estamos aprendiendo de una vez para que comencemos a crear héroes no sólo ficticios si no reales, que realmente tengan nuestra voz, y ayuden a los demás a levantar a suya propia.

Urge tomar conciencia de que es posible. De que no podemos seguir teniendo miedo de medusas falsas, ni amarrados a diosas edípicas, ni aferrados a los cielos de nuestro ego sin bajar, no. Al final se habla de un “heroe de hoy”, pero el futuro es hoy. Es preciso, cierto, comprender a fondo, lo más posible, como es que ha avanzado hasta aquí, pero también esta en nuestras manos crear lo nuevo, y despegar lo que no sirve de los conceptos viejos.

¡Confiemos en nuestra intuición! Es seguro que debemos ser humildes, si. Mucho, y siempre estar abiertos al error, pero, es cierto también que debemos de ser firmes en nuestro deseo de aprender y crecer, pues ni Cortazar, ni Marquez, ni Goethe, ni Kafka, ni Whitman, ni Valery, ni el mas extraterrestre de los literatos comenzaron sabiendo, y el solo el deseo quien los llevo a donde estuvieron y donde ahora están: en nuestras páginas. 

martes, 23 de septiembre de 2008

CONVOCATORIA PARA CONCURSO DE CUENTO




B A S E S
Para celebrar la nueva edición de la novela Amaneceres del Husar de Eduardo Casar, la editorial Punto de Lectura y la revista Chilango invitan a los interesados a participar en su concurso de cuento ultracorto.

1. Podrá participar cualquier ciudadano mexicano que resida en el país y que tenga de 18 a 35 años al momento de la convocatoria.

2. Deberán enviar un cuento donde se narre una anécdota del barrio donde se vive (de la Ciudad de México). La anécdota podrá ser de cualquier índole, pero se tomarán en cuenta los trabajos que tengan un tono festivo y que jueguen con el lenguaje. Deberán narrarlo en un máximo de una cuartilla (2500 caracteres con espacios incluidos). No se tomarán en cuenta los trabajos que excedan este límite. Se aceptará sólo un trabajo por participante.

3. La convocatoria estará abierta del 5 de septiembre al 5 de octubre de este año.

4. El primer lugar ganará un viaje a la FIL de Guadalajara (durante todo un día) en avión, tres mil pesos en libros del catálogo de Punto de Lectura, una suscripción a la revista Chilango y la publicación de su trabajo en www.chilango.com

5. El segundo lugar ganará obtendrá dos mil pesos y el tercero mil pesos, ambos en libros del mismo catálogo.

6. Los trabajos deberán ser enviados a mbaca@santillana.com.mx

7. Los resultados aparecerán el 10 de octubre en chilango.com y puntodelectura.com.mx

8. Los trabajos ganadores serán elegidos por un jurado cuyo fallo será inapelable.





Agradecemos nos informe si no desea recibir correspondencia de PUNTO DE LECTURA
favor de escribir a novedadesypromociones@santillana.com.mx

Las viejas historias, los mitos, las cosas que nunca existieron, Matrix, Campbell y el héroe.



¿En donde se esconde la verdad?, si no es detrás de las piernas de las mentiras, ¿De donde nace una historia? si no es la arrogancia que el mito a adquirido a través del tiempo.

"La mitología ha sido interpretada por el intelecto moderno como un torpe esfuerzo primitivo para explicar el mundo de la naturaleza (Frazer); como una producción de fantasía poética de los tiempos prehistóricos, mal entendida por las edades posteriores (Müller); como un sustitutivo de la instrucción alegórica para amoldar el individuo a su grupo (Durkheim); como un sueño colectivo, sintomático de las urgencias arquetípicas dentro de las profundidades de la psique humana (Jung); como el vehículo tradicional de las intuiciones metafísicas más profundas del hombre (Coomaraswamy); y como la Revelación de Dios a Sus hijos (la Iglesia). La mitología es todo esto. Los diferentes juicios están determinados por los diferentes puntos de vistas de los jueces. Pues cuando se la investiga en términos no de lo que es, sino de cómo funciona, de cómo ha servido a la especie humana en el pasado y de cómo puede servirle ahora, la mitología se muestra tan accesible como la vida misma a las obsesiones y necesidades del individuo, la raza y la época."

Hay quienes se burlan de los sueños y los consideran una pérdida de tiempo, hay quienes se burlan de las historias que son las que nos permiten llegar hasta ese nivel de ensoñación, hay quienes se tiran al piso de risa cuando cuentas algo, sobre aquel maravilloso mundo que se encuentra a la vuelta de la esquina, ahí donde puedes escaparte hasta él a voluntad o no, para llegar hasta ahí no necesitas contraseña secreta, varita mágica, palabras raras ni lámpara de Aladino.

Sin embargo todo es posible dentro de cada una de las realidades paralelas de las cuales seamos capaces de formar, percibir y poder vivir, ver a través de dimensiones desconocidas para nuestros cinco sentidos, como si se fueran descorriendo una serie de cortinas, para revelar un apasionante mundo de colores, hazañas, grandes empresas y poderes.

Todo un universo lleno de preguntas, que no siempre son contestadas, ya sea por la falta de certidumbre o la falta de conocimiento; todos los pueblos, todas las épocas han conocido la importancia que es soñar, que es crear nuevas formas de hacerlo y de buscar las opciones de llegar más lejos en cada sueño.

Entre lo que es realidad y lo que es mito existe una línea muy delgada y solo una leve frontera entre ellas, tanto como los latidos del corazón que viven en nuestro pecho.

Un científico puede deplorar la idea de que exista una conexión entre la ciencia, la fantasía, el mito y las historias; pero la mentira llega primero, es el fruto de la imaginación y sin imaginación no existiría ciencia.

La teoría mas extendida afirma que los primeros hombres creadores de mitos, los inventaron para explicar todas las maravillas del universo que no entendían; pero que sin embargo eran grandiosas.

El cosmos dentro de nosotros contiene a todos los dioses y demonios inventados por la humanidad, con toda su creatividad mágica concentrada en místicas semillas, en nuestros corazones y nuestras mentes. Y podemos utilizar sus poderes para obtener alegría y libertad o para difundir la devastación física y espiritual; eso mismo hace los mitos cuando buscamos en ellos una pizca de verdad y olvidamos porque son mitos.

¿No es verdad que es de la electricidad de la imaginación de donde brota todo el conocimiento?

“El inconsciente manda a la mente toda clase de brumas, seres extraños, terrores e imágenes engañosas, ya sea en sueños, a la luz del día o de la locura, porque el reino de los humanos oculta, bajo el suelo del pequeño compartimiento relativamente claro que llamamos conciencia, insospecha-das cuevas de Aladino. No hay en ellas solamente joyas, sino peligrosos genios: fuerzas psicológicas inconvenien¬tes o reprimidas que no hemos pensado o que no nos hemos atrevido a integrar a nuestras vidas, y que pueden perma¬necer imperceptibles.”

¿Verdad o mito? o simplemente la base de todo lo que conocemos y todo lo que no vemos. Quizá gran nuestros hemisferios han tenido una pelea constante por tener el control, que en un descuido, las realidades paralelas se vislumbran venir.

La caza del zodiaco, los signos (todos tenemos uno), el tarot (hay quienes lo leen y hay quien paga por que se lo lean), Arturo rey de Inglaterra, los caballeros andantes, El mago Merlín (Harry Potter por nombrar uno es la mala adaptación), los chamanes (¿No te has hecho una limpia?), La edad de oro (no es lo mismo que el siglo de oro), Eros o Cupido (nos hemos enamorado tantas veces pero ¿Cómo surge? ),Gigantes (aquellos hombres y mujeres gigantescos que morían amarrados y clavados al piso) uno de los más conocidos GOGMAGOG que murió degollado o bien Goliat que murió en manos de David, Haiowatha, Los jueces de los muertos, Morfeo (todos hemos caído en sus brazos), Las musas (a veces hacen tanta falta),Adán el primer hombre, Eva (nació de una costilla) ¿Qué hubiese pasados hubiera pasado si Adán hubiese sido devorado por algún león), El Olimpo (reino celestial de los dioses), Poseidón (hemos visto unas olas tan altas), Quetzalcóatl (El señor de la vida), Tlaloc y demás dioses, Ra (el gran Dios de Egipto), Thor (el gigante vikingo), Zeus ( El deseo carnal como una de sus cualidades).

Según otra teoría los mitos se inventaron solo para explicar fenómenos naturales, sin embrago lo absurdo de esta creencia se ve demostrado por la enorme cantidad de información que nosotros mismos nos encargamos de recopilar. El hecho es que nuestros antepasados cuyas mentes estaban menos confusas y dañadas que la nuestras, eran capaces de ver, oír y describir todos los misterios de un mundo invisible para los ojos modernos.

Dante en sus sueños pudo mirar la puerta del infierno (la divina comedia)
“Tal vez algunos de nosotros tienen que atravesar caminos oscuros y desviados antes de poder encontrar el río de la paz o el camino alto al destino del alma.”
Por mí se va a la ciudad del llanto;
Por mí se va al eterno dolor;
Por mí se va hacia la raza condenada.


Héroe, superhombre, decisión u opción
“Una multitud de hombres y mujeres escogen el camino menos aventurado de las rutinas cívicas y tribales relati¬vamente inconscientes”

Primero el héroe descendía de una deidad y un mortal o viceversa, era una especie de Semidiós; después se convirtió en un personaje eminente que encarna la quinta esencia de las cualidades valoradas en su cultura de origen, así mismo en pleno siglo XXI un héroe es aquel ser que posee habilidades sobrehumanas, poderes, rasgos de personalidad que la misma sociedad ha idealizado.

“Piedad es el sentimiento que paraliza el ánimo en pre¬sencia de todo lo que hay de grave y constante en los su¬frimientos humanos y lo une con el ser paciente. Terror es el sentimiento que paraliza el ánimo en presencia de todo lo que hay de grave y constante en los sufrimientos huma¬nos y lo une con la causa secreta.”

Tenemos tantas historias sobre los héroes que nos han abierto la puerta la imaginación, que seria grosero de mi parte no nombrar a algunos, por ejemplo:

Jesús, David, Leónidas, Aquiles, Ulises, Batman, el capitán América, los estadunidenses y los rusos en el holocausto, los incomparables X-men, los 4 fantásticos, la hormiga atómica, Hércules, Narciso, Perseo, los caballeros del zodiaco, Popeye, bala bla bla…

La tra¬vesía del héroe mitológico puede ser, incidentalmente, con¬creta, pero fundamentalmente es interior, en profundidades donde se vencen oscuras resistencias, donde reviven fuerzas olvidadas y perdidas por largo tiempo que se preparan para la transfiguración del mundo.

La llamada a la aventura, sucede en el lugar más remoto o en el lugar público más visible, La negativa a la llamada puede ser una alternativa pero pocas veces se toma, regularmente nuestras opciones no son muchas y decidimos decir “va”, la ayuda sobre natural viene de quien mensos esperamos.

¿Qué tal si son solo alucinaciones?

Árboles que hablan (por lo menos nos llevan una ventaja de muchos años adelante de nosotros), Ártemis, Basilisco, Los boggarts, los Bogies, los elfos, los Bokwus, los gnomos, los enanos, los duendes, los centauros (habitaban cerca de Grecia),El eco (todos los conocemos, el punto es que solo hemos escuchado ella era la ninfa de la familia oréades), las esfinges (cada cultura le ha dado su significado), los golpeadores (los mineros no encontraban los minerales solos),las hadas, el infierno, el hombre verde (mejor conocido como Hulk, solo que con variaciones a la historia primaria), los leprechauns, los chaneques (en cada casa hay uno), la mandrágora, mimis, los minotauros, las ninfas, Satán (hemos sentido su presencia), los trollas hay épocas en las que se ponen de moda),los unicornios (toda princesa ha visto uno) y Zaltys (esta serpiente si me va a dar buena suerte).

La ayuda llega de donde menos lo esperamos…

Lugares que no saben a ciencia cierta si existieron, leyeron la historia, los conmovió, prepararon a muchos héroes y ahora buscan esos lugares maravillosos.

Atlántida, Avalon, Balnibarbi, Camelot, Casa de los cazadores, Cementerios de elefantes, Centro de la tierra, Ciudad de monos, el dorado, fuente de la juventud, el castillo de la gata blanca, isla del tesoro, la isla del viejo mar, la isla de la muerte, Kôr, liliput, las minas del Rey salomón, la montaña de azúcar, montaña de monos, Quivera, el país de las maravillas, La mansión del sapo, Zenda y Vinolandia.

La diferencia entre los seres humanos y los demás animales es, que nosotros dedicamos mucho tiempo a conseguir que los objetos inanimados nos obedezcan, los otros animales construyen viviendas, crean artefactos útiles y aceptan al resto del mundo tal y como es.

Un mago moderno, científico, psicólogo y otros pueden hablar eruditamente, de cosas como la sinapsis eléctrica en el interior del cerebro pero ¿Quién las invento? En el cosmos existe un equilibrio entre buenos y malos, que influye en nosotros y todo lo que nos rodea.

Hay tantos mitos en el aire, y podría seguir enumerando tantos que me pasan por la cabeza, algunos que conozco y otros que simplemente me dan curiosidad, que no acabaría o tal vez sí; pero mi texto ya sería muy largo (más largo).

Aunque la tesis de Campbell no es original pues ha sido tomada ya por varios autores, la forma en que lo hizo me pareció interesante, el héroe siempre ha tenido diferente rostro y distinto nombre, ha nacido en épocas distintas y en lugares invisibles; pero siempre habrá héroes y súper héroes.

Esta obra no solo se contenta en analizar la parte psicológica del mito sino también la metafísica y esa es la parte que me lleva a pensar que el héroe somos cada uno de nosotros en busca de encontrarse a sí mismo. De este modo el ser emprende la tarea de huida y de regreso, de aquí que este libro tenga dos partes diferentes e interesantes “la aventura del héroe” y “el mundo cosmogónico”.

Este libro de Campbell, es mi forma de verlo, es curioso y aporta elementos para la reflexión, pero peca de cierta ingenuidad en ciertos planteamientos, sin embargo aporta un material interesante sobre los mitos.

Al principio titule como matrix, porque esta película representa el monomito del Héroe de las mil caras.

“Aunque se dice que la Vida no es más que un sueño y que el mundo físico no es más que un espectro, debería llamar a este sueño o espectro realidad, si, utilizando la razón correctamente, el mundo nunca nos engañara.”L.

El simulacro no es lo que oculta la verdad.
Es la verdad la que oculta que no hay verdad.
El simulacro es verdadero.

ANME 1966

UN REY, UN HOBBIT Y... CAMPBELL (Continuación)

Si el héroe ha renunciado a su vida no es para la muerte sino para alcanzar una vida más plena; no busca en su labor la disolución en la nada sino la reconstitución más profunda de su personalidad. Esta reestructuración del ego del héroe se realiza a través de las pruebas o, si se prefiere, de los retos parciales que llevarán al héroe paulatinamente hasta el final del camino. En estas pruebas el héroe se enfrenta continuamente a la muerte que nunca le alcanza pero que curte su espíritu hasta transformarlo en lo que "verdaderamente es".
Aragorn no está preparado para enfrentar a Suarón, duda de llegar a ser un buen rey, pero esta falta de preparación es también condición para llegar a estarlo, el héroe sólo se hace gracias a las pruebas que supera total o parcialmente; así llega a ser un definitivo rey. En las doce pruebas que realiza Hércules consigue su libertad, sus armas y su famosa armadura de piel de león (el león de Nemea). No sólo es que el héroe hace las pruebas sino que también las pruebas hacen al héroe. Este es "El camino de las pruebas".
Campbell dedica dos apartados dentro de la fase de la iniciación al encuentro del héroe con la mujer que denomina "El encuentro con la diosa" y "La mujer como tentación". Este encuentro con lo femenino representa el matrimonio místico, el encuentro con lo más sagrado; la mujer simboliza la totalidad de lo que puede conocerse y es a veces representada por una princesa o, en ocasiones, por la Naturaleza entendida como "Alma del Mundo". La unión o fusión con la mujer en el acto sexual (implícito o explícito) representa en el mito la comunión con el Ser del mundo. Pero este encuentro con la mujer, como he dicho, también tiene su faceta negativa: "La mujer como tentación". Y es que la Naturaleza puede ser dulce y tranquila o terrible y destructiva como la madre del niño pequeño que puede representar el amor edípico o la amenaza de castración. Así el héroe se encuentra a lo femenino conjuntamente en la princesa y en la bruja, en la madrastra o en el hada madrina asumiendo en este encuentro que bien y mal, odio y amor, destrucción y construcción no son más que facetas de la misma esencia del Todo.
Huelga poner ejemplos de la presencia de la mujer en los cuentos heroicos pero, en el ejemplo de Aragorn y Tolkien, se ve claramente la importancia de la unión con lo femenino cuando el héroe busca esa "Fuerza" o “Magia” que es entendida como una potencia cósmica subyacente que mantiene y alimenta el Universo y lo vivifica (como una madre que mantiene y alimenta a sus hijos). Y a pesar de esta faceta gratificante de la Magia (representada por ejemplo en el anillo) existe otro lado violento, salvaje, terrible pero tan real como el lado luminoso de los elfos. La presencia de la mujer marca la vida de Aragorn hasta el punto de ser el sostén y empuje para este héroe; como lo era Edith para Tolkien.
Justo después del reconocimiento y la asunción de la doble faceta de lo femenino el héroe llega a "La reconciliación con el padre". Esta fase es dependiente de las anteriores; en el desarrollo infantil el niño sólo supera la animadversión hacia el padre cuando ha comprendido el papel de la madre en la unidad familiar y su relación con ella, sólo así el niño supera el complejo edípico (o de Electra según el caso). En el mito heroico ocurre algo parecido: el protagonista del mito, el héroe, se reconcilia con el padre (rey que no quiere casar a su hija) tras haberse reconciliado con lo femenino (rescatar a la princesa). El padre puede ser representado por un ogro, un dragón, un monstruo, un rey o cualquier otra cosa que tenga presa a una dama. Cuando el héroe comprende que el padre representa las facetas de sí mismo que le impiden aproximarse a lo femenino (madre, mujer, verdad...) es cuando se reconcilia con él y se reconcilia consigo mismo.
Aquiles se reconcilia con Agamenon en la guerra de Troya, Aragorn con Elrond al final de la Guerra del Anillo.
En la siguiente fase, "Apoteosis", el héroe reconciliado con el padre y la madre reconoce que ellos no son más que una realidad aparentemente polar pero realmente una. La apoteosis ocurre cuando el héroe ha superado la conceptualización dual y comprende la unidad prístina del todo, en este momento obtiene un conocimiento más profundo de la realidad y de sus múltiples formas.
La última fase de la Iniciación es "La gracia última" y sigue la dinámica mistificante de la fase anterior. La gracia última se esconde en el corazón del héroe pero es representado como el tesoro o el reino que se gana tras haber vencido al dragón (padre) y rescatado a la princesa (madre). La gracia última es "La fuente de la eternea juventud", "El vellocino de oro", "El santo grial" o "La piedra filosofal" metáfora del tesoro que guardamos cada uno de nosotros en nuestro espíritu; en el caso de Aragorn el ser coronado rey y la boda con Arwén. En palabras de Campbell:

" La agonía de romper las limitaciones personales es la agonía del crecimiento espiritual. El arte, la literatura, el mito y el culto, la filosofía y las disciplinas ascéticas son instrumentos que ayudan al individuo a pasar de sus horizontes limitados a esferas de realización siempre creciente. Conforme cruza un umbral después de otro y somete a un dragón después de otro, aumenta la estatura de la divinidad a quien él implora su más alto deseo, hasta resumir el cosmos. Finalmente, la mente rompe la esfera limitadora del cosmos hacia una realización que trasciende todas las experiencias de la forma, todos los simbolismos, todas las divinidades: la apreciación del inevitable vacío. [...] Esa fuente de vida es el corazón del individuo y dentro de sí mismo ha de encontrarla, si puede romper las capas que la cubren."
Tras haber alcanzado el triunfo en su aventura el héroe debe volver a llevar la "buena nueva" para el mundo del que partió. El primer inconveniente en este regreso es que el héroe se niega a regresar rechazando su responsabilidad: es la fase denominada "La negativa al regreso". Una vez satisfecho el anhelo ¿qué razón podría tener para volver? Este nuevo impulso asocial del héroe triunfante es finalmente superado pero con dificultad.

Ejemplo paradigmático de la fase del regreso en el monomito es "La Odisea" de Homero en la cuál el héroe griego sufre la tentación de permanecer eternamente con la ninfa Calipso en su isla (precisamente Calipso promete a Odiseo la inmortalidad si se queda con ella) pero al final Odiseo rechaza su ofrecimiento y comienza su regreso. El episodio de los lotófagos, que olvidan el deseo de regresar a su hogar, en el canto IX de la Odisea es un ejemplo más de esto.

Una vez superada la negativa al regreso el héroe emprende "La huida mágica", una huida apresurada para no ser atrapado por el sosiego reconfortante que ofrece el tesoro hallado. Esta fuga es impedida por los demonios y ángeles del Otro Mundo que quieren evitar que el héroe escape con un pedazo de ese Universo.

La ira de Hera que cae sobre Odiseo al abandonar la isla de Calipso es un nuevo ejemplo de esto. Un héroe moderno, Indiana Jones, suele encontrarse también en esta necesidad de huida presurosa: cuando coge la joya el templo se viene abajo o salta el dispositivo de una trampa que le obliga a correr. El héroe que ha conquistado el tesoro debe huir para poder salvarse a él y a su triunfo.

Campbell identifica a "El rescate del mundo exterior" como la tercera fase de este nivel. Esta fase tiene su paralelo en la fase de "La partida" denominada "La ayuda sobrenatural": de la misma manera que al iniciar la aventura el héroe necesita algún poder mágico que le auxilie en su empresa, de igual modo necesita un último apoyo para volver al mundo exterior. Así como para cruzar el umbral de entrada necesitó el amparo del Otro Mundo (de un dios, un ángel, un gnomo etc.) ahora para volver al mundo cotidiano el héroe precisa del sostén de ese Otro Mundo para subir el último peldaño de la escalera.

La huida de Odiseo de la isla de Calipso es frustrada por Poseidón que lo abate de su barca pero cuando el héroe va a ser tragado por las olas Ino, divinidad marina menor, lo salva de morir ahogado y le da una piel mágica sobre la que podrá nadar y llegar al país de los feacios (canto V de la Odisea). Este rescate del mundo exterior viene también representado en las modernas películas de aventuras por la mano que salva al héroe de caer en el último momento o por el pasadizo secreto que se abre repentinamente cuando todo parecía perdido.

En la fase siguiente "El cruce del umbral del regreso" el héroe se enfrenta a un nuevo peligro: la incomprensión por parte de sus antiguos compañeros de su misterio. El héroe ya no es él mismo y su reino "no es de este mundo"; su mensaje pronto se anquilosa y el héroe pierde su pristina pureza y se enfanga en el mundo de la cotidianidad. La palabra viva se transforma en letra muerta, en dogma, en racionalizaciones superficiales; el héroe de salvador se convierte en tirano que ha olvidado su destino... al final de su andadura se ha transformado en el Ogro con el que luchó, un Ogro que defiende un mensaje que otrora estaba preñado de vida. Pero el verdadero héroe sabrá como superar esta fase.

El destino desigual de dos iconos del siglo XX se me antoja un buen ejemplo de lo que Campbell quiso decir; me refiero a Fidel Castro y El Che. Ambos participaron en el derrocamiento de una tiranía y en la instauración de una sociedad más libre y más igualitaria; uno quedó atrapado en esta tarea y se convirtió en su celoso guarda; otro supo superar ese anquilosamiento, ese ensimismamiento en el poder terrenal y tras la instauración de una nueva sociedad prefirió ser su heraldo antes que su guardián. Y es que, de hecho, la tarea del héroe es inacabable como veremos a continuación.

Pero el auténtico héroe vence este último riesgo y es capaz de bailar entre los límites de ambos mundos: "La posesión de los dos mundos".Queda explicado en la fase anterior lo que supone esta posesión: no dejarse atrapar por el tesoro, por el mensaje, por lo conquistado; en definitiva, no dar nunca la aventura por concluida.

Valga el ejemplo de antes del Che o el ejemplo de Gollum que no puede llegar a esta fase y es dominado por su tesoro convirtiéndose en su guardián y en su prisionero.

Y llegamos al final de todo... ¿cuál es el resultado del pasaje milagroso y del regreso? Campbell responde que "Libertad para vivir". El héroe que no es atrapado por su mensaje no se diviniza o más bien sólo se hace Dios humanizándose. Esta es la libertad absoluta en la que el héroe, el hombre, nosotros mismos nos reconciliamos con la muerte y por lo tanto con la vida. La finalidad del héroe es la reconciliación total no sólo consigo mismo sino con la colectividad y con el mundo. El héroe, por eso, sólo se transforma en Dios tras su muerte y se transforma en Dios porque ha sido verdaderamente hombre.

Frodo, renunciando a la posesión del anillo consigue llegar a la Tierra de los Elfos; Jesús renunciando al Reino Terrenal sube a los Cielos; y Heracles arrojándose al fuego llega al Olimpo. La libertad suprema es el desapego supremo y la meta final de toda aventura. En palabras de Jorge Guillén:

Ser nada más. Y basta.
Es la dicha absoluta.

Joseph Campbell encuentra unos paralelismos evidentes en todas las producciones mitológicas humanas de los sitios más dispares; por esto, utiliza el concepto de monomito en su obra "El héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito" para definir ese mito esencial o, si se prefiere, esa estructura mitológica que se repite una y otra vez desde los inicios de la humanidad.
Los símbolos mitológicos no son invenciones fabricadas artificiosamente por los hombres sino que surgen de modo espontáneo de la psique humana, de tal modo que es imposible destruirlos incluso en nuestra cultura des-mitologizada actual. El simbolismo mitológico es incluso más universal que el simbolismo del sueño ya que mientras el sueño es fruto de los conflictos internos del individuo, en cuanto tal el mito es fruto de los conflictos de los hombres en cuanto hombres; el mito tiene un carácter más des-individualizado y proyecta los conflictos a los que debe enfrentarse todo hombre y no sólo los conflictos sino también sus resoluciones. El héroe del mito es el hombre o la mujer que ha alcanzado formas humanas generales y válidas, por esto, la narración heroica facilita la evolución de los individuos hasta la vida madura y plena dentro de las sociedades en las que aún perduran esas narraciones.

Freud subrayó el drama que sufre el individuo que se enfrenta a la vida (el niño y el adolescente) y su miedo a abandonar los estadios inferiores de su evolución; Jung, por su parte, incidió en los conflictos a los que se enfrenta el adulto que paulatinamente se va acercando a la muerte. En la primera parte de nuestra existencia tememos a la vida, a sus responsabilidades, a su salvaje riqueza; en la segunda tememos la muerte y el final de todo en la disolución. Tememos primero abandonar el vientre materno y después tememos abandonar el falo de nuestras estructuras sociales anquilosadas pero seguras. Para las resoluciones del primer conflicto el niño tiene el apoyo de los felices cuentos de hadas; para la resolución del segundo y definitivo conflicto contamos con el trágico ejemplo del héroe.

El héroe es aquel individuo que asume su propia disolución de manera más que resignada gozosa y alegre: el héroe asume a la muerte y la vence en esta asunción. Como contrapartida tenemos al ogro avaro que no puede separarse de lo que es Suyo: su castillo, su hija casadera, su país o su tesoro. El ogro que el héroe vence es aquel que se aferra a su vida (lo suyo) de modo egoísta y mezquino por que no comprende la transitoriedad de los asuntos humanos y se guarece del mundo vivo en una coraza de desolación. El ogro, el dragón, el rey-tirano es esa otra contrapartida suya que el héroe debe matar para realizar su tarea. San Jorge y el Dragón conviven en lucha dentro de nosotros.

La tarea del héroe es una tarea tragicómica con un final agridulce. Todos sabemos que el cuento definitivo, la vida, no acaba felizmente sino con la muerte. El final feliz es un chascarrillo para el adulto y no le produce una satisfacción profunda sino, si acaso, superficial. Jesús de Nazaret debe morir, Frodo debe abandonar la Tierra Media; es decir, el héroe debe ir más allá, no puede aferrarse al aquí y ahora, no puede vivir "como si tal cosa"; el final feliz sólo ocurre en los cuentos de hadas pero no en el mito. Sin embargo, Campbell dice que el mito heroico es tragicómico y no trágico porque Jesús de Nazaret muere para resucitar, Frodo abandona la Tierra Media tras haberla salvado... el final de la tarea no es el de "y vivieron felices y comieron perdices" pero tampoco es la desesperación: el héroe mítico tiene que pagar un alto precio por enfrentarse a un destino que todos rehuimos. Así pues mientras que en el cuento de hadas el héroe alcanza un triunfo doméstico al ganar su felicidad, en el mito el héroe alcanza un triunfo histórico-cósmico al traer al mundo una "buena nueva". Por esto la preferencia de Campbell por el héroe mítico frente al de los cuentos de hadas.

En su forma más simple la estructura del mito del héroe es esta:

Separación del mundo cotidiano
Penetración en alguna fuente de poder
Regreso a la vida con mayor plenitud

La separación de la vida supone la ruptura del héroe con los lazos sociales convencionales: familia, religión, palacio etc. Es la fractura imprescindible para que el héroe vaya "más allá" de sus circunstancias cotidianas. Esta ruptura con lo cotidiano no suele ser grata para el héroe llegando incluso a oponerse a ella.

Como ejemplos de esta separación podemos poner la dolorosa experiencia de Aragorn al tener que separarse de Arwén. El héroe no quiere dejar su mundo cotidiano. Odiseo para no ir a la guerra de Troya finge estar loco y Aquiles se disfraza de doncella. La aventura es siempre peligrosa y la tranquilidad del hogar eternamente reconfortante. Sólo un drama o una violencia parecen convencer al héroe de la necesidad de abandonar la calidez mórbida de la rutina.

El segundo paso es la penetración en alguna fuente de poder. El héroe haya un tesoro, una sustancia milagrosa, un conocimiento sublime etc. que le hace obtener un poder suprahumano. Este parece el fin de la tarea del héroe. En la interpretación más profunda del mito, según Campbell, el héroe se encuentra a sí mismo en Dios y a Dios en sí mismo. Aunque esto puede ser discutible es evidente que este segundo paso se da en todo mito heroico.

Tolkien, para seguir con el ejemplo anterior, encuentra en la literatura la posibilidad de controlar lo que le aqueja, descubre la fuente del poder que en realidad está en sí mismo. Odiseo y Aquiles, a un altísimo precio, alcanza el sueño de los héroes homéricos: "la gloria y fama inmortal".

En tercer y último lugar está el retorno del héroe. Otra fase que viene acompañada por la dificultad ya que, una vez alcanzada la fuente del poder ¿qué razón hay para volver al mundo de la experiencia ordinaria? Es la necesidad de llevar a la comunidad los frutos conquistados. Es recurrente, dice Campbell, que el héroe se resista a este último paso pero que al final ceda por las circunstancias que sean.

Jesús de Nazaret antes de hacer su sacrificio redentor para los cristianos suspiró en el monte de los olivos "Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz" (Lucas 22, 42). Por su parte, Skywalker se apresura a abandonar a Yoda cuando siente el peligro de sus allegados, cuando su estancia en ese mundo de perfeccionamiento en la Fuerza es perturbado por el drama y el peligro en el que caen sus amigos.

¿Cuál es la situación actual del mito del héroe? Campbell es pesimista y sugiere una época de desorientación: los mitos seculares han caído con la "muerte de todos los dioses" que diagnosticó Nietzsche. El hombre contemporáneo se encuentra atrapado en un universo simbólico personal pero no colectivo de tal modo que la tarea de autorrealización del héroe le es ajena como tarea cósmica y se le presenta sólo como tarea personal.

En mi opinión no cabe un diagnóstico tan pesimista, el desasosiego no está tan extendido como parecemos querer creer. El héroe está hoy tan presente como lo ha estado siempre pero no a través de mitologías que solían cristalizar en religiones dogmáticas sino a través de los medios de comunicación de masas: el citado Skywalker, Goku o los superheroes de los comics, encarnan hoy al héroe arquetípico que más allá de la virtud convencional luchan contra una realidad inhóspita para traer un poco más de luz y de verdad a este mundo ordinario. ¿Quién no ha colgado en su habitación o ha tenido de salvapantalla a uno de estos héroes actuales? Son estos mitos los que continúan invitándonos a esa aventura maravillosa y terrible que algunos llaman vida.

Si revisamos las cuatro funciones tradicionales de la mitología, encontraremos que en gran parte se han desvanecido. Esta es, al menos, la mirada que propone Joseph Campbell, en su Mitología Creativa.

Conclusión:

Hace una distinción para mí fundamental: la psicología alinea nuestra psiquis para poder enfrentar la vida diaria. Si bien los psicólogos utilizan las imágenes del mito como parte de su parafernalia en el proceso de describir la psiquis, los mitos son un reflejo de algo mucho más profundo: el sentido último de la trascendencia.

El autor recorre muchísimos mitos de pueblos disímiles, desde los maoríes, pasando por los sumerios, hebreos, griegos, incas. Recorre las similitudes de los procesos del héroe

El héroe en su periplo amplía su propio espacio yendo más allá de los límites. Primero logrando su propia iniciación saliendo de su mundo primario, simbolizada por la Diosa o la Madre, luego enfrentando a su padre, en un ciclo cada vez más amplio.

Magistral es la descripción del mito del Minotauro. El no aceptar el propio sacrificio a las fuerzas que uno invoca en el proceso del héroe genera la monstruosidad que tampoco el sacrificio de otros que no sea sí mismo logra aplacar. Es necesario que otro héroe irrumpa y mediante el mismo constructor del laberinto: Dédalo y la medio hermana del Minotauro: Ariadna, logra romper la maldición creada por el héroe que no quiso hacer el sacrificio correspondiente; el rey Minos.

En lo particular estas observaciones de Campbell fueron extremadamente aclaradoras. Me dieron una perspectiva que antes no poseía de los mitos y de sus símbolos.

Además, al leer el libro uno acopia conocimientos múltiples, de mitología, diversas culturas, creencias y es patente lo inabarcable de la cultura del hombre.

Un libro asombroso para leer muchas veces, estudiarlo, recorrerlo, aprenderlo.

Un libro imprescindible.