jueves, 31 de julio de 2008
¿Por qué me gusta tanto la música?
Una noche en algún puerto andaba sentada sola en la playa mirando lo poco que se veía del mar. Oyéndolo más bien, con las manos hundidas en la arena. Llegó un guey que vendía mota y le ofreció. Para que veas mejor las estrellas. Ella le respondió que no gracias y él se sentó a su lado y prendió un churro. Tenía una barba de varias semanas y una playera que decía Same shit different island donde aparecía la imagen de un rasta haciendo la seña ofensiva del dedo de en medio. Aspiró su cigarro y, mientras retenía el humo en su boca, se lo acercó a ella. Ella miró la bachita y se quedó silenciosa.
- ¿Por qué no hablas? – le preguntó el barbas.
- Porque todo lo que digo me suena falso. Como si me salieran peces por la boca. ¿Me entiendes?
El barbas se quedó pensando un momento y luego dijo sí, claro, y enseñándole la mariguana agregó ¿Segura no quieres?
- O más bien como si me salieran regalos. Pero sólo la caja y el moño, como en las caricaturas.
El barbas le dijo ¿hasta cuándo vas a estar por acá? y ella se le quedó viendo, puso sus cejas en forma de una v de gaviota. Sin mover la cabeza él movió los ojos hacia un lado y los regresó al centro, en un movimiento rápido.
El barbas se sintió un poco mareado al levantarse, dio dos o tres pasos tambaleándose hasta que se cayó. ¿cómo cae el humano pacheco? Así: con la cara pegada de arena. Se volvió a levantar y se alejó igual tambaleándose.
Ella se quedó sentada, atenta al mar, viendo la espuma y oyendo el oleaje. Buscando las palabras que aprehendieran esa sensación de estar viendo una enorme masa de agua revoltosa en una enorme noche de estrellas. Pero se quedó sin encontrarlas.
Hacía frío y había hormigas en la arena y se regresó al hotel. En el camino se topó con una música que la recompuso de actitud y las palabras fluyeron como peces en el río.
Nicolás Pérez Arce Novaro
Matt Greoning estaba harto de no tragar. De hecho estaba en el baño, cagando unos burritos que no le cayeron bien. Hubiera sido mejor comer en McDonals. Como en ese entonces casi nadie tenía celular ( menos un cabrón sin empleo ), sonó el telefono en su casa. Ahí te va e pobre Matt en chinga a contestar, todavía con los pantalones abajo y el culo sucio. “Bueno? – respondío – bueno!, Fuck!!( Puta madre en español ). Otra vez el que siempre llama pero nunca dice nada. Allá va Matt, de regreso al baño, derrotado y aún con los pantalones como su moral, hasta abajo. No había papel, el karma siempre lo alcanzaba. No había nada. Ni comida en la alacena, ni vino en el bar, ni mujeres, ni fama, ni siquiera una mentada de madre con su nombre. Salía de nuevo en busca de papel, pero solo se topo con las dos últimas hojas de su block, por que ya tampoco había hojas donde dibujar. Ni modo, quien sabe que fue más doloroso? Sí el desperdiciar sus dos últimas hojas, ó el rasparse el culo con ellas. Esa fue la parte más divertida de su día. De ahí en adelante, el resto no fue agradable.
Salío sin bañarse rumbo al parque. Pidio un café, el cual se derramo encima al querer alcanzar una servilleta. Pagando apenas la cuenta, salío a prisa rumbo a la oficina donde trabajaba, pero al no haber semaforo en la esquina, tuvo que esperar a que un buen samaritano ( hay buenos samaritanos gringos? ) le diera el paso, pero como nunca sucedío, tuvo que caminar unas calles hasta el puente peatonal, donde unos vagos le quitaron el resto de su poco dinero.
Atravesando calles, finalemte llegó al trabajo, aunque no había luz electrica. Tuvo que verse obligado a llenar unos formularios a mano, y justo antes de llenar el último, la luz volvío. A la hora de la comida, no pudo salir a comer por que no había lana con que pagar tan siquiera una hamburguesa de Big Kahuna Burguer. Se amarra el cinturón y la tripa, y espero hasta la noche para poder salir. Como perdio la llave, espero a que llegará el velador, que casi siempre estaba pedo y le daba por insultarlo. Al bajar el último escalon, ya para dar a la calle, pisó un pedazo de mierda de perro y casi se tropieza. Así se subío al transporte que le dio el aventón, descontento, hambriento y con olor a heces de perro, viendo las caras malas de la gente mareada por la peste.
Al llegar a su casa, recibío una llamada. Un amigo suyo le propuso presentar un boceto para comenzar una nueva serie de televisión, en la madre! Había que presentarlo por la mañana, y las papelerias ya estaban cerradas, no le hablaba a los vecinos, y las últimas hojas fueron usadas como papel higienico. Le aterro la idea de salir a pedir monedas, aunque se las dieran, tendría que esperar a que abrieran los locales y comprar hojas. Así que el único papel disponible,fue el de la guía telefonica amarilla…
Nota: Sé que mi historia es una mierda, pero toda la semana me abandonó el ingenio... Esperemos que no me abandone una buena calificación... ja!
miércoles, 30 de julio de 2008
100 preguntas martha navarrete
1.- ¿Cuál es el límite del conocimiento?
2.- ¿Cuál es la completa libertad del hombre?
3.- ¿Para qué tendría que servir el sufrimiento?
4.- ¿Quién descubrió el placer físico?
5.- ¿Dios existe, por qué?
6.- ¿En qué parte reside la funcionalidad del hombre?
7.- ¿Para qué sirve la moral?
8.- ¿La ética es una llave o un límite?
9.- ¿Cuál es el lugar de la estética en el vivir cotidiano?
10.- ¿Cuál es el mayor valor del hombre?
11.- ¿Si le diéramos más importancia a la lúdica en nuestra vida, seríamos más felices?
12.- ¿Hoy en día, cuál sería el valor de la palabra?
13.- ¿Alguna vez escuche que si el hombre se afeminara, el mundo sería mejor, es esto cierto?
14.- ¿La guerra se produce por ignorancia, envidia o incomprensión?
15.- ¿Se habla mucho de las imperfecciones del hombre y cómo corregirlas; entonces, por qué dicen que es perfecto desde su formación?
16.- ¿Qué debe tener mayor peso en la toma de decisiones: la razón o el sentimiento?
17.- ¿Qué tan bueno es llegar a viejo?
18.- ¿Qué es el miedo?
19.- ¿Cuál es la base de la belleza?
20.- ¿Por qué la culpa?
21.- ¿El sexo debe tener límites?
22.- ¿Qué es la muerte?
23.- ¿Es cierto que si abrazas un árbol eres un árbol?
24.- ¿Qué necesita el hombre para vivir?
25.- ¿Qué es la felicidad?
26.- ¿Cuál es el estado óptimo de la felicidad?
27.- ¿El hombre cambia?
28.- ¿Dios es hombre o mujer, o no tiene género?
29.- ¿Quién es Dios?
30.- ¿Existe la vida después de la muerte?
31.- ¿Existe la vida en otro lugar que no sea la tierra?
32.- ¿Qué pasa con los hoyos negros?
33.- ¿El tiempo existe?
34.- ¿Jesucristo es un ser histórico o mítico?
35.- ¿Dónde vivió Jesús de los treinta a los treinta y tres, algunos dicen que en Egipto, esto es cierto?
36.- ¿Psicológicamente, por qué predominó el capitalismo y no el socialismo?
37.- ¿El capitalismo cada vez se va reconfigurando, llegará a tener un error que sea irreversible?
38.- ¿Nos tocará ver convivir al mundo de otra manera, mejor?
39.- ¿Cuánto le diagnostican de vida a la tierra?
40.- ¿Nietszche fue un filósofo, un Dios o un poeta?
41.- ¿Cuál es el papel del hombre en la tierra?
42.- ¿Los prodigios en el arte fueron gracias a la dedicación o a la inspiración, o a las dos?
43.- ¿Dicen que el cuerpo muere pero pervive el alma, será cierto?
44.- ¿Llegará el momento que el hombre lo descubra todo?
45.- ¿La sujeción, o los límites del hombre nacen en él, en la sociedad, o en el Estado?
46.- ¿Si llegara una mujer al poder en México sería mejor?
47.- ¿En realidad somos débiles o fuertes?
48.- ¿Cómo para cuándo será cosa habitual la clonación en seres humanos?
49.- ¿En relación a lo anterior, son idénticos en alma?
50.- ¿Si la tierra desaparece, se destruye, se regenerará la vida?
51.- ¿En relación a lo anterior, si se regenera, cómo será?
52.- ¿Para cuándo se podrá vivir en la luna?
53.- ¿Dicen que por los avances tecnológicos, el cuerpo va a cambiar, en qué tiempo se estima?
54.- ¿Ora si que en las películas, se habla de los viajeros en el tiempo, esto será posible algún día?
55.- ¿A veces pienso que la existencia humana es una ilusión, qué es?
56.- ¿Por qué se siente dolor con el amor?
57.- ¿El tiempo de vida de una persona está marcado o también esto se construye?
58.- ¿Dicen que la cura de las enfermedades del hombre ya se descubrió, pero que no es posible que se traduzca en realidad, por que la mortalidad debe estar regulada, es cierto?
59.- ¿Si no existiera el Estado como aparato controlador, la sociedad se podría regular por si misma?
60.- ¿Qué es la belleza, equilibrio, o qué?
61.- ¿Existe la belleza y después el arte, o viceversa?
62.- ¿Dicen que los desastres naturales son necesarios para mantener el equilibrio, es esto cierto?
63.- ¿Quién soy?
64.- ¿Quién eres?
65.- ¿Algún día veremos un extraterrestre?
66.- ¿Qué realmente se busca con el proceso creativo?
67.- ¿Además de las “medidas” que se están tomando para solucionar el problema del calentamiento global, qué otras hay?
68.- ¿Por qué el hombre no puede dejar de consumir?
69.- ¿Por qué cuesta más cara el agua embotellada que el refresco?
70.- ¿Cuál sería el sonido más agradable?
71.- ¿Cuál sería la música más agradable?
72.- ¿Cuál es la música compuesta más vieja?
73.- ¿Por qué en los animales existe tanta diversidad en el color y en el hombre no?
74.- ¿Si pudiéramos volar cómo sería?
75.- ¿Existen realidades alternas?
76.- ¿Qué sigue después de internet?
77.- ¿Qué buenos artistas plásticos hay actualmente?
78.- ¿Miedo a qué?
79.- ¿En qué etapa de la vida te quedarías?
80.- ¿Socialmente y económicamente, un comunismo mejorado sería la opción para solucionar algunos problemas en este sentido?
81.- ¿María Magdalena fue una puta o una santa?
82.- ¿La escritura es un acto que libera?
83.- ¿Hay luz al final del túnel?
84.- ¿Ejercer la sexualidad es un medio o un fin?
85.- ¿El placer sexual es el máximo que el hombre puede experimentar?
86.- ¿Un orgasmo supera al otro, o lo completa?
87.- ¿Qué es vivir?
88.- ¿Lo superfluo da placer?
89.- ¿Es importante tomar de la vida todo o es mejor no todo?
90.- ¿Quién superaría al Marqués de Sade?
91.- ¿Es mejor salvarse o vivirlo, no importando las consecuencias?
92.- ¿El mundo va para atrás o para adelante?
93.- ¿El día que nos acabemos la naturaleza, se podrá vivir sin ella?
94.- ¿Si tuvieras mucho dinero, qué harías con el?
95.- ¿Qué es la pobreza?
96.- ¿Realmente se puede ser rico de espíritu no teniendo para comer?
97.- ¿Cómo opción alterna, la vida asceta está bien?
98.- ¿El mañana existe?
99.- ¿Qué es el éxito?
100.- ¿Existe la justicia?
¿Hay muñecos inflables? o ¿Los marcianos bailan cha cha cha?
Las cucarachas caminaban por la habitación como si también pagaran alquiler, había decenas de ellas por todo el departamento, que, por cierto, tenía una vista envidiable hacia el mar. El televisor permanecía encendido como todos los días, era el único miembro activo de ese lugar, pero ahora no sería simple compañía, ese sábado Johnny pondría especial atención al noticiario nocturno, tenía esperanza en que su petición fuera escuchada y elegida, era una de las tantas señales que esperaba en su vida.
El anochecer comenzaba a apoderarse del paisaje, lo vigilaba desde la ventana mientras meditaba. Ya se había decidido, sólo esperaba una señal y, de pronto, apareció, con su estela plateada, transitando sin rumbo entre las estrellas, igual que su vida. Se llevó la mano derecha al corazón, aquella imagen lo había dejado sin aliento, sin duda tantas sincronicidades le deparaban algo, pensó.
Sin embargo, su trance fue tan fugaz como el avistamiento de aquella embarcación que parecía recorrer la costera desde el cielo. Un portazo y tres sujetos lo devolvieron a la realidad. Ramón, un español venido a menos que había controlado el tráfico clandestino del puerto por más de una década y que ahora era uno de los tantos chulos de la zona, se presentaba con dos sujetos: Rubén, un soplón a sueldo y Paolo, fotógrafo de día y jefe de seguridad de un bar por la noche.
Joder, Johnny, pero ¿qué haces, tío? De nuevo soñando con cruzar el mar, ¿he?, preguntó Ramón abrazándolo por la cintura. ¿Cuánto pagas por esta porqueriza?, interrogó Rubén observando varios puntos de la estancia a través de sus anteojos graduados hasta que se detuvo en la televisión. Tres mil mensuales, respondió lacónico aquél transexual de origen norteamericano.
Es un palacio, intervino Paolo con cierto agrado. De verdad que es un palacio, he vivido en lugares peores, reiteró entre sonoras carcajadas burlonas de Ramón y Rubén. ¿Un palacio? Seguro que por los tres mil que paga este marica de renta ya va incluido un negro para que se lo haga todas las noches, agregó Rubén con la voz entrecortada por la risa y la mirada fija en “Dos Bribones Tras la Esmeralda Perdida”. Por lo menos un consolador o un muñeco inchable, repuso Ramón riendo mientras acariciaba la peluca rubia que portaba Johnny.
¿Hay muñecos inflables?, preguntó con ingenuidad Johnny. Ante tal interrogante, otra ola de risas inundó el departamento, pero esto no le importó a Johnny, simplemente sintió cómo una nueva señal le recorría todo el cuerpo, anclándose a su vida.
Pues nada tío, que hoy necesito más pasta que la que verás junta en tu vida, ya puse a trabajar a todas, así que tú también, a moverse, sentenció Ramón excitado. Me marcho, nos vemos en un par de horas. Joder, machos, vámonos que ya es tarde, aún tenemos que ver a los asiáticos. Dio vuelta y salió escoltado por sus dos colegas por el marco de aquella puerta que no había sido cerrada desde su arribo.
¡Ya son las ocho!, se escuchó entre bostezos la voz de Daphne desde la oscuridad de la única habitación del apartamento. ¿Hoy no vas a trabajar?, preguntó al llegar a la ventana donde Johnny se despojaba de la falsa cabellera rubia. No chula, hoy no pienso hacerla de puta ni de puto. Hoy me retiro. Este hermoso trasero y esta boca de diosa no volverán a tragarse los pitos de esos perdedores.
¡Qué fuerte!, pero vamos, dímelo todo, qué mierda traes en la cabeza para botar lo único en lo que eres buena. ¿Que qué traigo? Pues nada, solo una señal, reveló Johnny concentrado en un tubo de ensayo con polvo blanco que extrajo de su bolso. ¡Puta madre! Mejor me voy a acostar. No, no te vayas, insistió Johnny, mejor quédate conmigo, te invito un par de líneas; además quiero que me ayudes a eliminar a Ramón porque… ¡Qué!, interrumpió exaltada Daphne. Viajo casi dos mil kilómetros para que me presentes a tu chulo y en lugar de eso me propones desaparecerlo. Sí, exactamente, afirmó el transexual aspirando constantemente como si algo le escurriera de la nariz. ¡Anyway! Ven a mi lado nena, de cualquier forma lo vas a conocer; eso, siéntate aquí a mi lado que ya va empezar el noticiario.
Ahora era el turno de Diana Alatorre. Anunciaba con monotonía lo ocurrido en el día, sin embargo, una noticia en particular hizo que Johnny reprimiera con un ¡shhh! las palabras de inconformidad de Daphne por sentarse a ver noticias. En 15 años que tenían de conocerse nunca habían encendido un aparato para ver o escuchar noticias. ¿Qué ocurría?, se preguntaba.
Michael Griffin, director de la agencia espacial estadounidense, NASA, dio a conocer los últimos detalles de la misión espacial más importante desde que el hombre llegó a la luna, en conferencia confirmó que mañana, en punto de las 7:00 a.m., será lanzada la nave Atlantis desde la estación de Cabo Cañaveral rumbo al planeta Marte, con el firme objetivo de desarrollar el plan STS135.
Uno de los propósitos más importantes de esta expedición espacial es la de entregar a los habitantes del planeta rojo un cofre con parte de lo más representativo de las diferentes culturas de nuestro querido planeta Tierra, de no ser así, es decir, que no haya vida en Marte, el cofre servirá como una cápsula del tiempo.
Ahora pasemos a lo que muchos habitantes de esta ciudad han esperado. Este canal lanzó hace un mes aproximadamente una convocatoria para elegir qué géneros musicales deberían depositarse en el tesoro del planeta Tierra, para ello se solicitó a nuestros televidentes enviar a las instalaciones de la empresa una propuesta con el título de una canción y a qué tipo de música pertenece. Estas son las que han sido seleccionadas.
Con suma atención Johnny miraba los títulos de las canciones, no parpadeaba aunque identificaba perfectamente el audio de cada una, hasta que apareció, por fin las letras en blanco anunciaron “Los Marcianos”, interpretada por La Orquesta Aragón.
Johnny se puso en pié y comenzó a saltar y a gritar de la alegría contagiada por la televisión. ¿De qué te emocionas?, susurró Daphne. ¿No te has dado cuenta? reviró Johnny, es precisamente la canción que envié, la eligieron, sé que es la misma porque yo propuse “Los Marcianos”, interpretada por La Orquesta Aragón. Yo mejor me doy otra línea. ¿Para eso me callaste?, musitó la chica, recorriendo su rostro en el reflejo de la charola de metal. Como si hubieras sido el único, perdón, la única que envió esa propuesta ¿Eres ingenuo o pendejo?
Al instante, un pesado silencio invadió la estancia. No tenías qué decir eso. Esta es la señal que estaba esperando y nadie me la va a quitar. ¡Joder! ¿Qué pasa aquí? Tía, que hace un rato te dije que te pusieras a trabajar y sigues como te dejé. ¿Qué parte de necesito pasta no entendiste?, increpó Ramón enfadado, estrujando el rostro de Johnny. Llevo más de una hora parado afuera donde los chinos con los nervios recorriendo mis venas y la paranoia en mis ojos porque Paolo y Rubén no salen. Vengo para acá y tú ahí mirando el mar, debería sacarte los ojos. Anda dame un beso.
No te preocupes Ramón, tengo ahorrado lo de mi operación, te lo voy a dar todo. ¡Me cago en la leche! ¿Y esta delicia? Es Daphne, la chica de la que te había hablado. ¡Woow! ¡Woow! ¡Woow! Pero si esta tía esta de lo más buena, mas buena que tú, decía Ramón con sarcasmo. De cualquier forma ponte esa peluca, esos tacones y te me vas a hacer la calle, necesito pasta, mientras yo averiguo qué sabe hacer tu amiga.
Está bien, relájate, además ella ya no tiene carne entre las piernas y la chupa que te lleva al cielo. Veamos si es verdad, murmuraba excitado Ramón al desabrocharse los pantalones. Ya lo veras papi, insinuaba con sensualidad Daphne al acercarse. Veo que ya se entienden. Así me gusta. Trátalo muy bien, balbuceaba Johnny recorriendo con su lengua el cuello y la oreja del español. ¡Joder, tías, qué día! Exactamente. ¡Qué día!, gritó Johnny con desprecio mientras le rebana el cuello con un cuchillo que había cogido del bolso.¡Carajo! Ya me estaba ahogando con su vergota en mi boca. Ni siquiera le dejaste venirse, reclamaba con agitación Daphne. Bueno, ahora hay que cortárselo, aprovechemos que aún la tiene dura y larga. Johnny enfiló el cuchillo una vez más y cortó el miembro de Ramón.
Un día después entraron a un enorme establecimiento de sex Shop en Los Angeles, California. Preguntaron por Randy, el hermano de Johhny, y éste apareció minutos después. Te traigo esto, dijo Johnny poniendo una nevera en el mostrador.
-¿Qué es esto? –preguntó Randy con enojo.
-Te lo envía Ramón. Es para que inmortalices lo único que valía de él.
-¿Inmortalice?
-Sí. Te traigo una idea fantástica, una revelación. Te propongo fabricar muñecos inflabes como las muñecas que ya existen, pero casi reales, con la piel muy similar a la de los humanos, con ojos que parece que realmente te miran, con traseros y músculos suculentos, con labios carnosos y, lo mejor, con miembros como éste ejemplar, con esa textura.
-Ahora sí que me has traído algo bueno. Por fin, bastaron 25 años para que se te ocurriera algo bueno. Haremos muñecas y muñecos, los llamaremos Real Doll.
Un años después…
Y tú que querías seguir de puta Daphne. ¿Te imaginaste alguna vez tener todo esto?, dijo Johnny desde la ducha. Al salir del baño un sudor frío recorrió su cuerpo. Ramón, Paolo y Rubén estaban cómodamente sentados con Daphne en la sala de aquél departamento de Bel Air. En el televisor Diana Alatorre confirmaba lo que muchos no podían creer: los habitantes de Marte bailaban cha cha cha. Según estudios de la NASA y reportes de la sonda instalada hace un año en el planeta rojo, los marcianos descubrieron la cápsula del tiempo y se identificaron con un tema en especial, precisamente con “Los Marcianos”, interpretado por La Orquesta Aragón. Afuera, el anochecer comenzaba a apoderarse del paisaje.
¿Quién es el hombre sin nombre?

¿Quién es el hombre sin nombre?
El hombre sin nombre despertó de nuevo sin saber que cara tendría ese día. Puso un pie en la duela de madera esperando que fuera el derecho. Un pie de hombre. Perfecto. Siempre era más sencillo ser hombre, aunque claro, cuando se era una mujer atractiva también podía llegar a ser divertido.
El hombre sin nombre se metió a la regadera sin mirar el espejo. Siempre lo hacía al salir del baño, pues le gustaba ejercitar su cerebro tratando de descubrirse primero por sus demás sentidos, y también ese morbo sano de tocar distintos cuerpos que sabía suyos era divertido. Se dio cuenta que era un hombre muy alto y, por el vello corporal advirtió que era castaño. Su cuerpo era fuerte “Así que es hoy” pensó. “Seguramente hoy soy quien quiero ser”.
El hombre sin nombre se quiso llamar Luis. Apagó la llave de la regadera y, justo al estar frente al espejo con la toalla con la cual limpiaba el espejo empañado, se detuvo “Aún no”, pensó “Hoy voy a aguantar más”. Y es que era un gran día, y “Luis” era seguramente el nombre que querría tener por siempre. Así se llamaba su abuelo, a quien siempre había admirado. Corrió al closet después de cepillarse dificultosamente el ondulado cabello. No tenía barba. Seguramente era muy joven. Se puso una camisa entallada, color caqui, que encontró debajo de la ropa para niños. Era un poco entallada, de diseñador, que no se había puesto hace mucho tiempo. “No todos los días se tiene un cuerpo así sin trabajar”. Atrás de los bastones y los sombreros había una colección de corbatas y bufandas, entre la cual resaltaba una pashmina azul cielo. Esperaba tener ojos claros, para que resaltaran. Unos jeans rotos y mocasines color café. Entre las bolsas de mujer recordaba haber puesto un portafolio Vuitton monograma que combinaría perfecto “Debo ser un poco gay hoy”, pensó. No quería que Luis fuera gay. Soltó el portafolio y tomó la cartera del buró. Una cartera destinada a no tener una credencial de identificación hasta el día de hoy.
Luis salió a la calle. “Hoy caminamos”. Siempre iba hacia la derecha para tomar el metro, pero hoy tomaría el camino del parque, hacia la izquierda. El parque era un camino de sorpresas, ya que cambiaba constantemente a diferencia del camino del metro. Había muchos negocios de café y la gente se conglomeraba en las mesas que había en las banquetas. Por el parque jugaban niños. Había perros por doquier y abundaban las pelotas grandes.
Luis caminaba observando todo. No tenía que ir a trabajar, no tenía que hacer absolutamente nada. Sólo observar y, claro, ser observado. Una hermosa mujer mayor volteó a verlo. Le guiñó un ojo y el respondió con una amplia sonrisa. Luis se sintió afortunado, pues esto quería decir que sí, era atractivo. Las mujeres siempre se fijaban más en la cara que en el cuerpo. Así se si su cuerpo le parecía bello, seguro su cara también lo sería.
Luis siguió caminando y las mujeres seguían sonriendo. Se sentía un modelo en pasarela “Debí traer el portafolio” pensó. Y justo ahí, lo golpeo la terrible idea que sería su perdición “Todas son mayores”. Y era cierto que aún teniendo vello corporal castaño podía estar cundido de canas en la cabeza “Pero el cuerpo parece joven” se replicó preocupado.
Luis de repente estaba nervioso. Es cierto que era un hombre atractivo, pero ahora pensaba que era un hombre viejo, y Luis no quería ser un hombre viejo. “Un espejo, necesito un espejo” pensó pero no había uno cerca. Al ver un café en la esquina, se emocionó. En el café debía haber un espejo.
Una mujer lo interceptó a medio camino. Le preguntó su nombre. Luis, contestó. ¿A qué te dedicas? Negocio Familiar. Voy a sonar muy lanzada, pero ¿Eres soltero? Y a Luis no le importaba esa mujer rubia no precisamente atractiva ¿Puedes ver mi cara, no? Sí, lógicamente veo tu cara ¿Tu la mía? Reía la rubia ¿Cómo me veo? ¿Me puedes describir mi cara? Y las palabras de Luis rebotaron en la mueca de desprecio de la rubia. No por que me acerque a ti te puedes dar el nefasto lujo de ser tan vanidoso. Y se coló por la diestra.
Luis corrió hacia el café y entró directamente al baño. Es sólo para clientes, gritaron desde la barra. Pues sírvame un americano. Esperó que saliera el hombre que ocupaba el lavador y entró. ¿El espejo? No había espejo. ¡El espejo! Gritó. No hay espejo, respondieron de nuevo desde la barra.
Luis salió corriendo del lavador. La duda lo carcomía. Págueme el café, gritaron de nuevo desde la barra, pero Luis salió sin hacer caso. Una tienda de espejos. Una tienda llena, completamente llena de espejos del otro lado de la calle. Julio corrió hacia ella poseído por la alegría, pero un auto color rosa estampó su costado derecho.
El hombre con nombre despertó jadeando como un perro. Se paró con el pié derecho y se quedó viendo fijo al espejo. Era el de siempre, sin chiste, sin sorpresas, sin sonrisa. Hizo una mueca de molestia y escupió el espejo, le molestaba el nunca llegar a saber si ese día el había sido Luis… ¡Pero había sido Luis! Sin mirarse al espejo había sido Luis. Y es justamente eso lo que hizo que el hombre con nombre ese día en el espejo fuera el hombre perfecto.
martes, 29 de julio de 2008
¿Se enamoraría de mi Marjane Satrapi si me conociera? por Gastón Spratt
Sshhhh… No hagas ruido. Tranquila, tranquila. No te muevas. ¡Que no te muevas, te digo! Mirá, dejá que te explique. No te voy a soltar por ahora. No antes de que me escuches. ¿Me escuchás? Bien. Te tuve que traer acá… así… porque te necesito. Necesito preguntarte algo. Bueno, preguntarte preguntarte no. En realidad es otra cosa. Tengo que ver… conocer tu reacción, sí. ¿Se entiende? No, me imagino que no, pero mejor así. Tampoco tenés que enterarte de todo ahora. A ver si me explico. Claro que en vez de hacer todo este lío simplemente te pude haber imaginado en un ascensor, en donde teníamos una charla normal: “calor, ¿no?”, “si, bastante”, “me gustó mucho tu libro”, “que bueno”, “¿qué pasó con aquellos cisnes de miga?”, “¿qué?”, “los cisnes… los cisnes de miga”, “aquí me bajo” pero no. Las cosas no son tan fáciles. Además odio tener que hablar con la gente en el ascensor. Así que decidí que lo mejor era hacer esto. Traerte atada de pies y manos. Y la mordaza, por supuesto. Sin ella, ¿me dejarías hablar? Seguro que no, empezarías a gritar. Sería lo normal, no te culpo. Entonces abrí bien los ojos y los oídos y escuchame. Soy Gastón. Gastón Spratt, con doble t. ¿No te suena? ¿Segura? Pensá, hacé memoria. Quizás alguna vez hayas leído un Paseo nocturno parte 3… ¿No? También tengo un poema que empieza así: “Si dormir es un largo gemido…” ¿No lo conocés? ¿Estás segura? No estarás intentando hacerme enojar... ¡si son bien conocidos! Bueno, la cuestión acá es que soy escritor. Soy escritor como vos. ¿Ves? Somos iguales. Claro, la diferencia es que yo sí leí tu libro, y hasta entré dos veces al cine a ver tu película, y vos no, pero no importa. No me enojo. ¡No, que va! No importa. Lo importante es que escuches bien lo que tengo que decirte y luego vos decidirás. Mirá, somos iguales. Vos sos iraní y estás viviendo en Francia; yo soy argentino y estoy viviendo en México… No me mires así. Dejame seguir: de vos siempre piensan que vas a explotar; a mi siempre me dicen “sensishito y carismático”. ¿No es revelador? Vos escribiste Persépolis; yo el Paseo nocturno parte 3. Tu abuela se murió; la mía también. A vos te gusta Bruce Lee; a mi Chuck Norris. ¿Te das cuenta? Y ahora, por fin nos conocimos. Quizás este sea el comienzo de una amistad para toda la vida. O de un amor de esos de película. Pero pará. Dejá que continúe. No creas que yo soy así, ¿eh? Porque yo no soy así. Jamás retendría a un ser humano (menos a una mujer) de esta manera, en contra de su voluntad. Pero sólo van a ser unos minutos más. Y tampoco creas que ahora viene la parte Misery de la historia, donde te parto los tobillos con un mazo para que revivas a un personaje. Quizás podría sugerirte que, no sé, me metas por ahí en alguna historia… ¡Una chiquita! Y un papel secundario… o de extra. O quizás como el hombre de tu vida. Porque en el libro no hay “hombre de tu vida”, y quizás ése podría ser yo, ¿no te parece? Cuando mi Paseo nocturno parte 3 se estrene en el cine y me haga reconocido, quizás podríamos casarnos… y ya para entonces seríamos la pareja más famosa del ambiente literario, ¿que te parece? ¿Querés decir algo? ¿Por qué movés así la cabeza? A ver, quedáte quieta un rato más, ya casi terminamos. Lo que necesito saber es si te enamorarías de mí. Si, ya sé. Suena medio cursi… además de algo femenil. Pero ¿qué querés? Los hombres también tenemos nuestros sentimientos, ¿sabés? Sufrimos y lloramos en silencio, y no por eso somos menos machos. ¿Qué decís, eh? Claro, todavía tenemos que conocernos más, pero a mi por lo menos este me parece un buen comienzo. Generalmente me bloqueo de los nervios y no digo nada. Me pongo todo colorado y me tiembla todo. Qué raro, ¿no? Que me anime a hablar así con vos. Y es que yo se que me vas a entender, nuestras vidas son calcadas, somos el uno para el otro. Ahh, que cursi, pero bue… así es el amor. ¡Es pura poesía! Listo, entonces te voy a sacar la mordaza, así me decís que te parece, porque una pareja se hace de a dos, ¿estás de acuerdo? No pretendas que yo vaya a cargar con todo. Está bien que lo haría por gusto pero creo que no sería sano. Ni para vos ni para mí. A ver, a ver… quedate quietita que si no te vas a lastimar. Shhh, shhh. No hagas ruido que mi mujer te va a escuchar. A ver. Listo. ¿Qué? Uhhh. Que tarado. Como me fui a olvidar. Quedáte tranquila, no grites. Cómo me fui a olvidar que hablás francés. Bueno, a ver, mejor empiezo todo de nuevo. Y tené en cuenta que mi francés no es muy bueno. Bueno. Marjane… ¡je t’aime beaucoup!¿Qué se escucha en el silencio?
Yo no había dado señales de trabajo cerebral. Sólo estaba ahí, en silencio, con la mirada clavada en el bote de basura.
-¿Qué te pasa?- Preguntó.
-¡No más preguntas! ¡Te lo he pedido más de mil veces! ¡Me vuelves loca!- dije.
Él no tenía la culpa de mi neurosis, y ya bastante duro era superar su terrible pérdida.
Caí en cuenta que tenía que confesar lo que había hecho.
-Fui yo, yo lo maté.-
Él se quedó pasmado, pensé que me golpearía en cualquier momento, o pero aún, que se levantaría sin decirme nada, se iría y no volvería jamás.
Lentamente se levantó.
Me miró.
Lo miré.
Se sentó.
-¿Por qué lo hiciste?- otra vez preguntando.
-Porque no me dejaba dormir. Porque no se quedaba quieto.- dije en voz muy bajita.
Se levantó otra vez. Buscó la huella del delito, o tal vez buscaba el cadáver.
Buscó detrás de los libros, debajo de la cama, en el bote de basura, en el cenicero.
Y entonces, lo inevitable, me miró como quien no puede creer en lo que está pensando.
-No serías capaz.- y salió de la recámara.
Yo lo seguí, no tenía alternativa, no podía quedarme lejos de él cuando descubriera el pequeño cuerpo muerto.
Abrió la puerta del baño, entró, destapó el excusado y ahí lo encontró.
-¿Por qué en el excusado?- Lloró, no sé si de coraje o de tristeza… tal vez de las dos.
-Tenía que hacer algo, por nuestro propio bien.- dije.
-Esta vez te pasaste- me dijo, más que enojado desilusionado.
Salió del baño, y entró a la recámara, se metió entre las cobijas tapándose hasta las orejas.
-Perdón. No era mi intención herirte, en verdad me estaba volviendo loca. No paraba de hacer ruidos, no se callaba nunca.- le dije mientras me recostaba a su lado.
Él permaneció en silencio.
Mirando al techo, después de reflexionar, dije –¿Sabes? Después de todo, creo que era un gran pez. No debí hacerlo.-
Apagué la luz, y en el silencio de la noche, sólo escuché por unos minutos los sollozos de este pobre hombre herido.
Mar y ana
-No fue hace mucho, tendrá tres meses – Me decía Pablo Navarro mientras buscábamos un café donde sentarnos, él llevaba al cuello una cámara vieja, análoga -Caminaba por la calle de Moneda, ahí en el centro, iba por primera vez desde que quitaron a los ambulantes; la paz a pesar de ser relativa era impresionante. Había ahora, comparado a hace un año, un silencio y una calma reconfortante. Creo que por primera vez pude ver hasta el otro extremo de la calle… Entremos aquí – Se interrumpió. Nos sentamos entonces en un café de la condesa, él pidió una taza de café americano y que le trajeran azúcar y crema, yo pedí solo un americano mientras pensaba como siempre me había parecido molesto que la gente jugara a tomar café; que esconda su verdadero sabor endulzándolo.
-Aquí es donde empiezo ha hablar de lo que te interesa… – Me dijo con una sonrisa maliciosa al ver mi cara de molestia, como para recordarme que yo había hecho la pregunta –En el otro extremo de la calle distinguí una figura de mujer, vestía colores vivos y tenia unos lentes obscuros enormes y ridículos, no sólo por el tamaño sino por lo nublado del día, cargaba con ella una mochila y una cámara fotográfica muy vieja, análoga. Colocó la cámara a la altura de su cara y comenzó a jugar con la lente. Conforme yo avanzaba hacia ella, ella retrocedía. Seguimos así, pretendiendo no vernos hasta el momento en que un policía la obligó a detenerse por un semáforo peatonal. Ella le sonrió y le tomó una fotografía, el policía se dio la vuelta y siguió mirando a los autos pasar. Tan pronto llegué a su lado, su olor, un olor muy fuerte pero extremadamente dulce, que no concordaba con su imagen, invadió mi espacio personal, volteé a verla, ella jugaba con su cámara apuntándola hacia el piso. –En este momento la cara de Pablo se ilumino con una sonrisa melancólica y tras una pausa continuó- “Que te he tomado muchas fotos y tu ni en cuenta, majo” me dijo con una voz mucho más grave de lo que supuse tendría, “¿Quién te dijo que no me di cuenta?” me sonrió y no dijo nada, la luz cambio y caminamos en silencio uno al lado del otro…
El café había llegado, Pablo cuchareaba su café para que se enfriara un poco, yo lo bebía a tragos sin levantar la taza que estaba llena hasta el borde. Estuvimos un tiempo en silencio, mirando cada uno su café y con cara de estar pensando en algo; yo, al menos, no lo hacía. -¿Después? ¿Qué paso?- Pregunte- Bueno, pues después de caminar varias cuadras uno al lado del otro decidí decirle mi nombre, ella, evidentemente me dijo el suyo de vuelta “Mariana, pero con i-griega y separado ¿eh?”. Le pregunte de donde venia, cuando llegó a México, donde se estaba quedando, si viajaba sola, que lugares ya había visitado. Ella, decidió no contestarme ninguna de las preguntas que le hice, en cambio me sonrió una vez más y me dijo: “Eso, eso no importa, lo que importa es que estoy aquí, lo que importa es que aquí en mi cámara me he robado un poco del alma de México y algunos de sus habitantes. Lo que importa es lo que traigo aquí, en mi cabeza, Lo que fue fue y lo que será será, solo ahora es, y eso es todo lo que tenemos.” Caminamos entonces de nuevo en silencio por un par de cuadras más, ella se detuvo y me tomo del brazo con su mano derecha y con la izquierda me extendió su cámara, cuando la tomé la subió a la altura de mi cara y se quito los lentes, posando para la foto que esperaba le tomara me dijo: “Ya entenderás…” se dio la vuelta y se fue. En efecto unos días mas tarde entendí lo que me quiso decir: “No te preocupes por lo que venga ni por lo que fue, todas son especulaciones ahora inexistentes, nunca te fíes de tus sentidos, menos de la vista, lo único que tenemos cierto es nuestra percepción de la realidad, sea cual sea.” – Pablo me dijo esto mientras se ponía de pie y dejaba la cámara en la mesa – Bueno, antes de irme he de ser honesto contigo, el sticker que dice “Soy feliz pregúnteme como” no es mío, lo pego mi carnal, pero platicarte esto fue divertido y se que pronto lo entenderás. Gracias por el café. – Pablo se dio la media vuelta y se fue, dejando en la mesa su taza de café bebida hasta la mitad, sin azúcar o crema y una cámara vieja, análoga y sin rollo al lado de mi taza.
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98 ¿Que te dirán los que tienen en su carro su sticker de "Soy feliz pregúntame como"?
Rodrigo Mendez Salinas: 2004: No one wants to fight me like you do
¿Cuántas tortas de jamón se comió el Chavo en toda su vida?
Algunos se detenían a mirarme. De los pies a la cabeza. Todo. Ponían cara de compasión, y cuando de verdad tenían sentimientos me dejaban unas cuantas monedas. Pero no las suficientes para una torta de jamón. Claro, no estaban tan caras… pero tampoco tan baratas… no mucho… bueno, más o menos… aunque no tanto si tienes un billete que te sobre… sólo que entonces yo no tenía… pero los demás sí…Bueno, la idea es ésa.
Apenas si podía treparme al barril, entonces… no debía tener más de cinco años. Creo que más… o menos… o más… aunque tal vez menos… Siempre les he preguntado a los demás cuántos años tenían, para ver si ellos se acuerdan, pero entre más les pregunto menos me contestan. Es que no me tienen paciencia.
Para cuando cumplí seis años, creo que ya me había comido mil ocho mil tortas. Sí, porque una vez le fui a comprar a Doña Florinda un pastel. Ella me dijo que no le fuera decir a nadie. Porque era secreto. De los que nadie puede saber. Y le dije que no se lo diría a nadie. Me puse muy contento porque a cambio me dio cinco pesos. Le dije al Ñoño que con eso me iba a comprar un millón de tortas. Sí, porque él no me quiso convidar de la suya. Por eso se lo dije y le saqué la lengua. Pero me dijo que no me podía comer un millón de tortas porque me iban a hacer daño en la panza. El tonto no sabía que iba a comerme sólo la mitad y al otro día las demás.
Ahí van ya un millón, mil ocho mil tortas. No me acuerdo si me las comí, pero me fui corriendo a comprar una. También Ron Damón, de vez en cuando, me daba un peso por ayudarlo con algún trabajo. Aunque siempre terminaba haciéndolo él. No sé por qué si yo lo ayudaba. A pesar de que me pegaba a cada rato con su sombrero. Primero chillaba porque me dolía, pero después me daba risa ver su cara de chichicuilote flaco enojado, moviendo sus bigotes asotador gordo.
Ya no me acuerdo cuántos pesos me dio. Pero nomás por no dejar digamos que fueron como un chorrosisisisisisisisisisisimo. Así como para cien mil millones de tortas. Entonces, ¿cuántas van ya? Como así muchos muchos millones, ¿no? Sí, porque me las compraba para mí, sólo para mí, porque los demás comían paletas y helados y no me convidaban y me decían “quieres” y yo decía “sí” y me decían “pues toma” y me sacaban la lengua y yo me quedaba muy enojado dando patadas en el suelo y después me decía otra vez “quieres” y yo les decía “no” muy enojado y ellos me decían “en serio, Chavito” y yo les decía otra vez “que no” y me decían “por qué” y yo les decía “porque si te digo que sí me vas a decir: pues toma” y ellos me decían “no, ahora sí es en serio” y yo les preguntaba “en serio” y ellos me decían “en serio, Chavito” y yo les decía “no, porque me vas a decir: pues toma y me vas a sacar la lengua” y ellos decía “no, ahora sí es en serio” y yo decía “de verdad” y ellos decían “sí, Chavito” entonces me preguntaban otra vez “quieres” y yo les decía “sí” y me decían “pues toma, y me daban un pisotón y yo me quedaba pataleando todo bien enojado.
En navidad cantábamos y actuábamos en
El profesor Jirafales también me daba para comprar una torta. Sólo porque le avisara a Doña Florinda que la iba a ver después de la escuela. Sí, porque ya se había ido el hijo de Doña Florinda… ¿Por qué? No sé, pero no me acuerdo de su nombre. Es como esas personas que ya no quieres y pues ya no te acuerdas. Pero ya no estaba y yo le decía que iba a ir el profesor. Entonces, yo creo que me comí como mil millones de tortas. Ahora ya no como tortas, ya no. Me adoptó un señor que escribe cosas muy chistosas y pues ya no como tortas porque como cosas muchusisisisisisisisisisisisisisisisisisisimo más ricas.
Y perdón que ya me vaya, pero ya va a empezar El Chapulín Colorado. Y ése no me lo pierdo por nada del mundo. ¡Eso, eso! El mismo con el corazón en el pecho. El que es más ágil que una tortuga y más fuerte que un ratón. Y fíjate, fíjate, que porque es más noble que una lechuga su escudo es un corazón… (Salió corriendo antes de terminar esta entrevista.)
No. de cuenta: 1996
¿Porqué tarda tanto en llegar el correo?
Siempre me he preguntado el porqué esa carta nunca llegó.
Teníamos apenas 15 años. Nos gustaba descubrirnos, tocarnos, escondernos en aquellos rincones fríos, solitarios, oscuros.
Nunca nadie me ha besado de esa forma, ojalá pudiera recordar como eran esos besos.
Solíamos cantar, más bien tararear las melodías de Bon Joví, ¡que tiempos! En ese entonces escribía cartas, muchas cartas.
Me gustaba llegar a la escuela con una en la mano para entregársela en el receso.
Los vecinos que lo descubrieron entrando a su apartamento con los sacos que portaban el sello de Correos de México, sospecharon que los había hurtado así que llamaron a la policía.
Apocalipsis (Solo por poner un titulo)
Ese día llamado el fulminante para la raza humana quedara guardado en la memoria de todos los que tendremos la oportunidad de estar ahí el día que suceda.
Ese día las olas serán tan grandes que volverán a las ciudades sus playas, romperán y salpicaran los rascacielos como queriéndoselos comer, se tragaran autos, y con la resaca regresaran en partes llenos de algas y seres muertos.
Ese día el miedo no tendrá principio ni final, los sentimientos desaparecerán para quien no confié en que la única salvación es volar, ese día los animales que no conocéis se levantaran de la tierra para hacerse ver, los que ya conoceréis tomaran lo que es suyo sin medida, dejando a tras a la raza humana como bestias y la harán ver como la usurpadora.
Ese día el terror invadirá al universo, solo los creyentes de que una vida larga vale la pena serán tomados de la mano de sus ancestros y llevados a la cima de las montañas más altas para la confianza una nueva tarea, que no será precisamente vivir.
Los mares se intercalaran, las aguas ya no serán claras, ni verdes, ni oscuras, serán de un tono agradable a la vista de sus nuevos inquilinos, las tierras no tendrán fronteras y se olvidaran de pedir permiso para saltar de una ciudad a otra, los idiomas desaparecerán y la torre de babel con ellos se destruirán, los desiertos serán habitados y cuidados por quien en su momento dijo que no eran tierra fértil.
Los huracanes pisaran la tierra y no solo pasaran por ahí, el viento se quedara con ellos y el agua les dará de comer, los volcanes harán erupción dando en cada llamarada una muestra de vida y agradecimiento con los nuevos guardias, los terremotos sacudirán la tierra para evitar otra infestación humana, los tornados vivirán en el suelo se levantaran a la orden de los nuevos guardianes y se elevaran hasta el universo, cantaran a las estrellas y las invitaran bajar.
Ese día será fenomenal para la nueva raza de guías y guardias que cuidaran la línea entre la vida y la muerte, el bien y el mal, lo verdadero de lo falso, la realidad de la fantasía.
Cuando todo esté tomando su cauce en las montañas sagradas se hará un ritual, el más grande de todo el tiempo, se prenderán llamas gigantes, se harán venir invitados de todos los universos, el pueblo permanecerá a pie de las grandes montañas en espera de ver la realidad.
Las invitaciones se harán para el final de una era y el comienzo de un ciclo para el final del los tiempos.
Invitaran las grandes fuerzas a los elementales del aire, a los señores del este, guardianes del intelecto, del pensamiento, de las ideas, de los viajes, de la libertad, a los reveladores de la verdad. Sílfides, Céfiros y hadas que habitan el mundo de los arboles, flores, vientos, brisas y montañas.
Del Sur invitaran las grandes fuerzas a los elementales del fuego, guardianas de la percepción, de la visión , de la iluminación, del aprendizaje, del amor, de la voluntad, de la pasión, de la sexualidad, de la energía, de la autoridad, de la curación, de la destrucción, de la purificación, salamandras, dragones, genios y conciencia de las llamas.
Invitaran las grandes fuerzas a los elementales del agua, señores del oeste, guardianes de la curación, de las emociones, de la comunión, de la comunión con lo espiritual, de la purificación, del inconsciente, del amor, del placer, de la amistad, de la fertilidad, de la felicidad, del dormir, de los sueño, se lo psíquico, ninfas, ondinas, sirenas y tritones que moran en el mar, en los lagos, arroyos, manantiales.
Del Norte invitaran las grandes fuerzas a los elementales de la tierra, guardianes de la empatía, de la incorporación, del éxito, de la fertilidad, Gnomos, Duendes y enanos que habitan el interior de la tierra y son la conciencia de las piedras preciosas.
Y así con el pueblo elevado en gracia, con los invitados presenciando la gloria, los animales libre y las llamas hirviendo sobre las montañas, los corderos que han creído en esta profecía caminaran sobre la tierra sagrada y bendecida para ellos, subirán las montañas, pasaran frió, calor, lluvias y tormentas.
Cuando lleguen a la punta se inclinaran, una navaja cortara su espalda, entrara el primer rayo del sol en las heridas, la carne y la piel y se comenzaran abrir, los huesos empezaran a abrirse paso, los omóplatos se verán alargarse, y así pasaran días y noches enteros bebiendo de su sangre para mantenerse vivos, a la llegada del ultimo día, los huesos salidos se habrán convertido en alas, grandes e imponentes, algunas serán negras otras más blanca y unas pocas nacaradas, pero todas firmes y grandes lo suficientemente fuertes para volar.
Entonces la era del nuevo comienzo abra empezado, la era de los humanos habrá terminado, los nuevos guardianes y mediadores entre los mundos han nacido.
Y entonces ese día será, en el que se abran mis alas…
LA PREGUNTA FUE 1.- ¿Algún día mis omóplatos se abrirán paso por mi espalda, para darme unas blancas o negras alas enormes y lo suficientemente fuertes para volar?

ANME 1966
LSD
Antes del puente, existe un gran campo de flores de celofán verdes y amarillas. Recojo algunas para cuando le alcance en la fuente en medio del puente se las pueda regalar. Distingo su delgada, espigada y tierna figura sentada en el borde de la fuente. Llego y le entrego el ramo de flores de celofán. Ella las huele y detiene su mirada en mí.
Sus ojos son un hechizo. Repletos de formas y colores. Plenos de verdades. Espejos del maravilloso mundo donde gente con cuerpo de caballo come pays todo el tiempo y sonríe. Pupilas hipnotizadoras.
Vuelve a correr, dejando diamantes en el camino. Salta. Salta más alto. Se instala en la espalda de una nube y se recuesta. Sigo el camino de los diamantes. Miro alrededor. Le busco. ¿Dondé estará? Sumergida en su mundo de colores y maravillas donde las burbujas invitan a jugar.
Me tira un diamante a la cabeza. No habla, pero escucho esa dulce voz que me indica que por medio de una cadena de flores de celofán suba a su lado. Me invita a su nube.
Llego a su lado. Una vez más me hipnotizan esos caleidoscopios. Esos ojos que reflejan nubes en sus distintas formas. A través de ellos observó bellas fotografías. Cascadas, montañas, nubes, cielos de mermelada, el fondo del mar, árboles de tangerina y diamantes que se transforman en ella. Diamantes que brillan como sus dientes. Duros y preciosos. Transparentes.
Comienza a saltar en la nube y se transporta a otra. Una a una les brinca. Cada vez más rápido. Continuo siguiéndole. El horizonte es cada vez más lejano y su delgada y espigada figura tatuada en él comienza a disolverse.
Se esfuma y se lleva sus diamantes. No encuentro más diamantes en el camino. Abro los ojos. Todo esta oscuro. ¿Luci, dónde están tus ojos caleidoscópicos? ¿Dónde derramaste más diamantes?
100 preguntas
¿POR QUÉ LLUEVE PARA ABAJO?
¿CÓMO ES EL INFIERNO?
¿QUIÉN TRAZO LA FORMA DE LAS LETRAS?
¿POR QUÉ LOS MATAMOSCAS TIENEN AGUJEROS?
¿POR QUÉ LAS PIEDRAS PESAN?
¿POR QUÉ LAS VELAS ENCIENDEN?
¿POR QUÉ LA NARANJA ES AMARILLA?
¿POR QUÉ LA NOCHE ES OSCURA?
¿POR QUÉ LAS HOJAS SE DESPRENDEN DE LAS RAMAS?
¿ME GUSTARIA VOLAR?
¿POR QUÉ QUIEREN PRIVATIZAR PEMEX?
¿POR QUÉ CUAUHTEMOC SÁNCHEZ NO ES CREATIVO?
¿POR QUÉ EL ARROZ ES BLANCO?
¿POR QUÉ EL AGUA ES TRANSPARENTE?
¿POR QUÉ TENEMOS DEDOS?
¿PARA QUÉ ESCRIBO?
¿POR QUÉ EL CIRCULO ES REDONDO?
¿QUIÉN SERA EL PROXIMO PREMIO NOBEL?
¿POR QUÉ LOS CACAHUATES SON DUROS?
¿POR QUÉ EL PLÁSTICO ES IMPERMEABLE?
¿POR QUÉ ES TAN CHINGON HEMINGWAY?
¿POR QUÉ ME SIENTO TAN AGUSTO EN LA SOGEM?
¿POR QUÉ LAS TORTUGAS TIENEN CAPARAZÓN?
¿POR QUÉ LA PALABRA CUCARACHA TIENE TRES A?
¿POR QUÉ LA H ES MUDA?
¿QUÉ ES UN POLITOLOGO?
¿CÓMO SE ELIGE EL NOMBRE DE LOS HURACANES?
¿POR QUÉ LOS AZULEJOS REFLEJAN LA LUZ?
¿POR QUÉ EXISTE ELBA ESTHER GORDILLO?
¿QUIÉN INVENTO LAS ESCALERAS?
¿POR QUÉ LAS ARAÑAS HACEN TELARAÑAS EN LAS ESQUINAS?
¿POR QUÉ EL METRO ES LARGO?
¿POR QUÉ EL PAPEL HIGIENICO SE ROMPE?
¿POR QUÉ LA CERVEZA TIENE ESPUMA?
¿POR QUÉ LOS NIÑOS SE COMEN LOS MOCOS?
¿POR QUÉ LAS RANAS SALTAN?
¿POR QUÉ LAS TRIPAS DE POLLO SON ASQUEROSAS?
¿POR QUÉ LAS SEÑALES DE TRANSITO SON BLANCAS CON AMARILLO?
¿CÓMO ES EL INFINITO?
¿QUIÉN ASIGNA EL NOMBRE DE LAS CALLES?
¿CÓMO FUNCIONA UN TELAR?
¿POR QUÉ SE DICE QUE EL GATO TIENE 7 VIDAS?
¿QUÉ COMEN LOS CANGUROS?
¿QUÉ ROPA UTILIZAN EN NEPAL?
¿CÓMO SE BAILA EL FLAMENCO?
¿CÓMO MURIÓ JUANA LA LOCA?
¿QUÉ SIGNIFICADO TIENE LA PALABRA EUROPA?
¿CÓMO ES LA TEXTURA DE LA LUNA?
¿QUIÉN ERA LA MUSA DE MATISSE?
¿POR QÚE LOS GRANOS DE LOS ELOTES TIENEN ESA FORMA?
¿POR QUÉ PICA LA ROPA DE LANA?
¿QUÉ SON LAS ONDAS ELECTROMAGNETICAS?
¿SÓLO EXISTEN 3 ESTADOS DE LA MATERIA?
¿POR QUÉ LOS RATONES CAMINAN POR LAS ORILLAS?
¿CUÁL ES LA DISTANCIA ENTRE MÉXICO Y COREA?
¿CÓMO ES EL PUEBLO DE GREENWICH?
¿CÓMO MURIÓ SÓCRATES?
¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA DANZA BUTOH?
¿HABRÁ OTRA DEVALUACIÓN DEL PESO?
¿CUÁL ES LA CAPITAL DE DINAMARCA?
¿CUÁLES SON LOS CANTANTES MÁS RECONOCIDOS DE BOSSA NOVA?
¿CÓMO ES EL TEATRO DE MILÁN?
¿EN QUÉ CONCLUYÓ EL FOBAPROA?
¿POR QUÉ LOS MUNCIÉLAGOS DUERMEN DE CABEZA?
¿EXISTEN ALIMENTOS AFRODISIACOS?
¿CÓMO SERÁ LA LOCURA?
¿CÓMO SE FORMA UN TORNADO?
¿QUIÉN ES EL ANIMAL MÁS INTELIGENTE?
¿POR QUÉ LOS NOPALES TIENEN ESPINAS?
¿CÓMO ES EL CLIMA EN INDONESIA?
¿EXISTIÓ LA NIÑA DE GUATEMALA?
¿CUÁNDO GRABARÁ MADREDEUS OTRO CD?
¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?
¿CÓMO SE COMUNICAN LAS GAVIOTAS?
¿A QUÉ HUELE LAS CAMELIAS?
¿QUÉ ES UNA LLUVIA ÁCIDA?
¿CUÁNTO TIEMPO VIVEN LOS ARMADILLOS?
¿A QUÉ SABE LA MENTA CON TEQUILA?
¿CUÁNTAS HORMIGAS CABEN EN UNA TAZA?
¿QUÉ ES UN CIBERNAUTA?
¿CÓMO SE ELABORA LA ROPA DE LINO?
¿QUIÉNES SON LOS MEJORES ESCRITORES EGIPCIOS?
¿POR QUÉ SE UTILIZAN ESOS COLORES EN LOS SEMÁFOROS?
¿POR QUÉ SE LLAMA MAR NEGRO?
¿CUÁL ES LA DUNA MÁS ALTA?
¿QUIÉN FUÉ EL GENERAL ANAYA?
¿QUÉ AVANCES TECNOLÓGICOS HABRÁ EN EL AÑO 3000?
¿CÓMO SE CREÓ EL PERSONAJE DE MAFALDA?
¿CÓMO ERA AGAMENON?
¿POR QUÉ NOS DESHUMANIZAMOS?
¿POR QUÉ SOMOS INFELICES?
¿POR QUÉ NO ENCUENTRO EL PROGRAMA DE RADIO KATY LA ORUGA?
¿Y CUÁNDO SE VA EL SOL DONDE SE ESCONDE?
¿POR QUÉ SE LE HINCHAN LOS PIES A MI AMIGA CON EL CALOR?
¿POR QUÉ NO SE LO QUE UN HOMBRE ESTÁ PENSANDO EN RELIDAD?
¿POR QUÉ LAS MUJERES PERMITEN SER MALTRATADAS?
¿POR QUÉ NO HAY UNA MUJER PRESIDENTA?
¿DÓNDE ESTÁ EL SUBCOMANDANTE MARCOS?
¿Y LUCIO CABAÑAS VIVE?
MARIA LUISA AGUILAR LOPEZ
1956
GUILLERMO VEGA
PREGUNTA
1956 30-07-2008
Se busca
¡Cuidado! si usted camina por las calles de Polanco puede ser terriblemente aterrorizado por un fenómeno de la naturaleza, aunque camina sigilosamente entre nosotros, usted puede identificarla por las siguientes características: es una mujer que mide aproximadamente 1.58 cm. de estatura, de tez morena clara, delgada por antiguos problemas de anorexia, tiene los ojos desorbitados debido a las cirugías plásticas y su rostro parece una obra surrealista. Fue autonombrada por siempre como lidereza del gremio magisterial, afortunadamente sólo del sindicalismo charro. Tiene en la “conciencia” algunos difuntitos, esto por desacatar sus decisiones arbitrarias o como advertencia para no moverse de la foto. En sus dichosas tertulias se rola la coca, la mota y las botellitas. Hace algunos años promovió carrera magisterial con el propósito de actualizar y proporcionar mayores ingresos a los miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, lo cuál resultó una carrera de obstáculos y ocasionó la competencia desleal entre los maestros. Recientemente firmó un acuerdo para la reforma educativa 2008, con la cuál pretende desaparecer plazas vespertinas y extender el horario de clases por el mismo sueldo. Utiliza el camuflaje para obtener influencias y favores políticos. Si usted la ve a pesar de su disfraz de hiena no dude en denunciarla, ya que esto dignificará al magisterio mexicano.
Pregunta vital no. 74: ¿Vendrá algún día a México New Order?
(Para escucharse leyendo Everythings gone green)
Tell me now how do I feel?
-New Order, Blue monday-
No lo puedo creer. Llegó el día. Despierto a Luciana brincando en la cama. Se resiste. Brinco entonces sobre ella y como a besos su cuello. Ella ríe. Párate amor. Ya es hora. Ya es hoy. Hoy iremos a ver a New Order. Sí, los que eran Joy Division y que tras el desliz abyecto de su vocalista decidieron borrar todo rastro de oscuridad delirante para transformarse a través de los sintetizadores y las armonías sofisticadamente pop, estableciendo un Nuevo Orden en la historia sonora del mundo. Quién no ha visto en una fiesta la imagen de zombies a las 4 de la mañana, desvencijándose en los sillones, gastándole malas bromas al amanecer, y entonces, algún DJ espontáneo resuena Blue Monday. Inmediatamente los muertos comienzan a dar rastros de vida, incluso si esto sólo se denota con un movimiento de pies o de cabeza de arriba hacia abajo en signo de aprobación y honor a LA CANCION de los 80. Es más, debo ponerla. Ahí está. Entonces sí despierta Luciana. Sus pies encalcetinados bailan en la cama al ritmo de esta versión del 88, con más punch en las baterías. Y los dos recibimos el día bailando, felices de estar juntos, y juntos ver a New Order en México.
N E W O R D E R E N M E X I C O
True Faith retumba en el estéreo mientras Luciana se viene espasmódicamente sobre mí a la luz de las 12 del día y 9 horas contando. Recuerdo la única vez que he visto a New Order. Fue en el el Coachela de 2005, hace 5 años, brincando con cáspsulas de mdma que metimos de contrabando por avión de México a EU; mi hermana, mi hermano, mi amigo y yo, entendíamos perfectamente a lo que se refería el cuasi calvo Bernard Sumner cantar Crystal en una nebulosa de luces blancas con azules, evocando tantos regresos de madrugada a casa sólo siguiendo el beat de las baterías procesadas. Ahí, en medio de ese desierto con palmeras, deseé que el día de hoy llegara. Ver a New Order con quien siempre debí verlos, mi compañera de viaje, mi querida Luciana que se desvanece sobre mi pecho mientras cerramos los ojos al ritmo de Here to stay.
------------TECLADOS DE BERNARD SUMNER Y BAJOS DE PETER HOOK INUNDAN DE UNA ATMOSFERA DUB TODO AQUELLO QUE PUEDA LEERSE----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¡Es demasiado tarde! ¡El concierto comienza en media hora! ¡Puta madre ¿Por qué no escuchamos el despertador? Pinches pedas. Eso es lo que nos merecemos por desvelarnos. Ni modo. No hay tiempo para peinados raros, crepé ni delineador. Tendrá que ser en el taxi que acabo de pedir. ¿Con qué canción abrirán? Luciana quiere bañarse, la saco del baño. Es New Order, lo demás no importa. Salimos corriendo bajo la lluvia para alcanzar el taxi que nos esperaba sí sobre Insurgentes pero del otro lado de la calle. Mis tenis nuevos se acaban de volver lanchas inundadas casa de conchas urbanas. El señor nos pregunta si toma Viaducto, le digo que no. A estas alturas, el tránsito para Foro Sol ya estará en su punto. Querétaro, Eje 2 Sur, llegar por avenida del Taller y luego de ahí a correr. Luciana y yo nos maquillamos en el auto. Ella me pregunta qué tal se ve mientras yo le digo que se lo diré si me aplica el delineador morado con gloss que compramos ayer. El taxista, como para desconcentrarse de esta grotesca imagen que le gana a cualquier video clip de Donna Summer con rebotes de y brillos incluidos, le sube a Radio Universal. Its only love de los Beatles. Luciana y yo nos damos unas poppers y cantamos a voces junto con el chofer, a quien le maravilla nuestro conocimiento sobre el mundo beatleamano y la música de los 70s, 80s y más, pues al hilo de its only love, siguieron saturday in the park, goodbye yellow brick road y claro, blue monday, heraldo sónico de lo que traería esta noche tan anhelada.
El tránsito nos dilata. Son ya las 10 de la noche. Luciana y Yo corremos entre la gente, los autos y los puentes de Circuito al Foro. Comienzo a escuchar Perfect Kiss a lo lejos y la tacha me explota justo en ese momento. Los gritos sorprenden a cuanto está a mi alrededor. Quiero llegar justo antes de la parte donde cantan las ranitas, o así les digo yo. Siempre he querido escucharlas en estéreo vivo para saber cómo las generan y qué son realmente. Luciana y yo volamos guiados por la música entre la gente. Nos damos la última popper. Ahí están, las ranitas. No puede ser, y yo aquí afuera. Nuestros pies se vuelven suelas de automóvil deslizándose por los peraltes para darle toda la vuelta al Autódromo. Desde lejos escucho las ranitas. No, después una ovación. World. No mames. Por fin llegamos derritiéndonos en el pavimento, y entonces las palabras mágicas nos sorprenden con las manos vacías y la vida en un hilo.
-¿Sus boletos?
Ni Luciana ni yo traemos boletos. Bueno, en realidad sí traemos, pero son para los de Neil Young en su gira de despedida, dos meses más adelante. Entonces recordé todo. Hace unos días compré estos boletos y los guardé en la cangurera negra que traigo puesta. Pero los de New Order los puse en mi otra cangurera negra, y agarré la otra cangurera negra creyendo que era esta cangurera negra. ¡Puta madre! ¡Pero cómo me gusta vestirme de negro! No nos dejaron entrar.
Luciana y Yo emprendimos nuestro camino de regreso para despistar a los Lobos, pero teníamos que encontrar la forma de entrar al concierto. Así que me acordé de aquella vez en que mis amigos y yo vimos el ensayo de Pink Floyd un día antes de su primer concierto. Después de ensayar decidimos aventurarnos a las áreas de la Deportiva Puerta 5 para ver si alcanzábamos a escuchar el soundcheck e incluso meternos a verlo. Y lo hicimos. Una reja abierta, al azar, azotándose contra el viento. Entonces el golf 94 de Alberto patinó por la curva peraltada temor de los campeones de todas las escuderías, y nos estacionamos en la zona de pits para correr hasta lo más alto de las gradas y ver a David Gilmour en bermudas, ensayando el segundo requinto de Conmfortably Numb mientras el staff probaba la esfera móvil de metal luminoso.
Entonces me acordé de aquella vieja reja. Le dimos la vuelta por fuera a la deportiva, esfumándonos entre los puestos y la gente, hasta que en una sección oscura, le hice pie de ladrón a Luciana y después yo me impulsé con toda la fe que tengo para cruzar la barda. Corrimos por esos mismos pasadizos como trincheras de arbustos que recorrí con mis amigos la vez de Floyd y entonces, entre la reja que daba hacia los camiones del staff, encontré el añorado orificio abierto de mi adolescencia. Al ritmo de True Faith tomamos vuelo y nos hacemos bolita para pasar rodando. Aquí estamos, dándonos maromas hasta toda nuestra madre en el concierto de New Order, el ángel de mi vida y yo, buscando atestiguar la historia de la música que le corresponde a esta banda que tanto nos ha nutrido física, emocional, creativa y espiritualmente en noches inacabables de fiesta a la luz del alumbrado público.
Entonces dimos con la parte de atrás del V.I.P. Aquí Rodrigo Peñafiel, Leonardo Matas y otros tantos nombres compuestos se daban la agasajada de su vida en jacuzzis hidrocálidos con mujeres que parecían haber aterrizado de una nave espacial tripulada por una nueva especie de mexicanas voluptuosas como las de Blue Demon contra las Invasoras pero sin tanta cadera. Los Lobos resguardan todo el terreno que brota de champañas y canapés como quizá New Order no conocerá en su camerino. Los maestros comienzan a tocar Elegy. A unos cuantos metros se alcanza a ver la lonjita bajo la camisa y pantalón negro de Peter Hook. Quisiera verle las arrugas, síntesis de esa sabiduría única que los llevó desde Ceremony hasta Waiting for the sirens call bajo el aura de la vigencia eterna. Ese bajo. Luciana me dice que nos detengamos. Que necesita escuchar esa canción completa, contemplarla con esas luces moradas que se están moviendo por todos lados. Maldita sea, tenemos que llegar ahí. ¡Es fuckin New Order!
Y así, encomendándonos al lado más bueno del espíritu de Ian Curtis, como una señal bajada del cielo donde él y Tony Wilson le jalaron la túnica a Jesucristo Superestrella para que se apiadara de nosotros, vimos el umbral iluminado de blanco. Una barda víctima del error de medición de los ingenieros. Un espacio de claridad. Con el codo despierto a Luciana de su trance y le señalo el camino. Tenemos que entrar los dos al mismo tiempo, aprovechar el descuido y no llamar la atención. Lo hacemos rápido, de un tirón, y los platillos estridentes de Procession nos hacen perdernos entre la luz y el humo. Estamos adentro. Estamos en el V.I.P. con New Order.
Confundiéndonos adrede entre la gente, esquivamos al Chá, los de Moderatto, Motel y demás chatarra mexicana y una modelo me confunde con Ceratti, menos mal que no fue con Búnbury como suele pasar en la Zona Rosa. Mi mujer, rebotando, comienza a experimentar cómo todo se le derrite mientras le doy un trago al mejor vodka con red bull gratis que he tomado en los dos últimos días. Luciana y Yo chocamos nuestros vasos y lanzamos un alarido de victoria tan fuerte que Bernard Sumner volteó. Bernard, thank you for being here. Alrededor de nosotros, todos se contagian de nuestra fiesta. Y entonces comienzan esos tambores que hoy en la mañana nos levantaron anunciando este día soñado por más de 10 años. Blue Monday resuena haciendo que todo el Foro Sol vibre en las entrañas de Tenochtitlan, Bernard se sacude el sudor, y entonces los veo: ¡en los teclados está Bobby Gillespie de Primal Scream y en la guitarra Jhonny Marr, ex guitarrista de los Smiths con quien Bernard fundó Electronic!
Luciana explota y me ataca a besos mientras la cargo y giramos 360 grados de felicidad, viéndonos claramente a los ojos y gritándonos cuánto nos amamos. Me dice que soy su compañero ideal, su cómplice siempre soñado, que justo en este momento podría morir en un abrazo y esperar despertar en el paraíso. Me siento tan feliz que comienzo a llorar, y mis lágrimas se confunden con las luces del escenario creando caleidoscopios líquidos a la puerta de mis pestañas. Es entonces cuando tomo aliento, robo una botella de champaña de la barra y con mi Luciana bajo el cielo de diamantes, nos sumergimos con todo y ropa en un jacuzzi olvidado y comenzamos besarnos enloquecidamente, hasta que los ojos claros de Luciana, los mismos ojos que brillaban reflejando la luna llena en el último concierto de The Cure, se iluminaron más negros que la madrugada, y el color dorado del anillo que le puse en el dedo llenó la noche de los más hermosos fuegos fatuos en el aria de su
-Sí, acepto.
***********************H * E * R * E * T * O * S * T * A * Y *************
-Debemos decírselo a ellos.
-Sí.
Nuestros pies nos llevan lo más rápido que pueden y con toda la fuerza de la que son capaces en este éxtasis de libertad, amor y comunión y subimos la escalera que da atrás del escenario. Entonces atravieso por la batería tocada por el mismo negro de cuando los vi la primera vez, Luciana inmediatamente se desprende de mí y va hacia Peter Hook sólo para darle un beso y después ser tlaqueada por las Lobas mientras yo le termino de decir a Bernard que gracias a él me casaré, gracias al coro de Bizarre Love Triangle que ejecutan en este momento subiéndole a los graves, distorsionándolos hasta el más puro noise, tocando tres veces más rápido de lo normal, como si hubiesen comprado con el mismo dealer que nosotros. Un Lobo me ataja las costillas y salgo cargado junto con Luciana mientras morimos de risa en medio de los árboles de la Puerta 5 de este conjunto funcionalista del progresismo sesentayochero. A lo lejos, Temptation nos despide. Tú ru ru ru rú Tú ru ru ru rú. Tú ru ru ru ru rú. Tuú ru ru ru rú. Estamos completamente elevados hasta el Nirvana, sin boletos y enloquecidos gritándonos te amo hasta que nos escoltan al otro lado de las rejas de esa Arcadia lisérgica que, tal como me imaginaba, había sido ver a New Order e
domingo, 27 de julio de 2008
1 RESPUESTA
Junio 17, 2006
Es el mismo estoy seguro, aunque Eugene diga que necesito dormir… Es el mismo en Nueva York 1940, en la filmación de Trash, sentado sobre una acera en Brooklyn. Es el no cabe duda, los mismos ojos verdosos, el cuerpo moteado y flexible, el mismo fondo pálido grisáceo de su pelaje. ¿Cómo es posible que un gato, aparezca en tres fotografías de distintas épocas? Y más aún ¿cómo es posible, que se encuentre en este preciso instante en mi ventana? Su delicada silueta, erguida, prácticamente inmóvil, me provoca escalofríos. Me mira fijamente, y en ocasiones parece que me sonríe limpiamente; espero no encontrarme solo con su sonrisa un día de estos… Espero no ser presa del cansancio o del estrés… todo parece tan irreal y confuso… trato de comprender los hechos, los gatos son un verdadero misterio, grandes hazañas han sido alcanzadas con mayor esfuerzo, el gato más hábil en cazar ratones, la gata que tuvo más de 400 crías; gatos que han recorrido grandes distancias para reencontrarse con sus dueños; no sería sorprendente encontrarse con uno de más de doscientos años, posiblemente eran ciertas las antiguas leyendas japonesas. Puede que tenga razón Eugene, necesito un descanso, la tesis me tiene al borde de la misma locura.
Mayo 17, 2005
Siento la mirada de algo, o alguien, mientras escribo, no puedo concentrarme eso es definitivo, no importa que solamente esté realizando las citas de la tesis, hasta para eso se requiere un cierto grado de concentración, no me vendría mal un café en esté momento, un café recalentado en el microondas, para un soldado cualquier batalla es buena, para un adicto a la cafeína sucede algo parecido… Me miran, o mejor dicho, me observan, pero ni siquiera me atrevo a mirar, puede que solo por el rabillo del ojo… Un gato, ¿qué estará haciendo por aquí?
“El gato apareció completo y orgulloso: nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere; el gato quiere ser sólo gato y todo gato es gato desde bigote a cola, desde presentimiento a rata viva, desde la noche hasta sus ojos”, por lo tanto es tan difícil convivir con él, como convivir con un ser humano; supongo que he llegado ha acostumbrarme a su presencia, en ocasiones por cortesía le he dejado una lata de atún enfrente, para su disfrute, pero eso no quiere decir que no me desconcierte, o me cause pavor encontrarlo. Trato de no hablar la situación con nadie, ni siquiera con Eugene. Le sonrió como el me sonríe. ¿En que vida estará? Siempre me pregunto, o mejor dicho le pregunto talvez algún día me conteste, o quizás solo desaparezca su cuerpo y su cara moteada quedé flotando en el aire.
Agosto 17, 2008
-El día de hoy no me preguntaste nada. Es extraño.
-¿Quién habla?
-Me parece que la pregunta es tonta.
-¿Quién anda por ahí?
-El día de hoy no me preguntaste nada.
-¿Cómo entraste aquí? ¿Quién eres?
-Convendría encender la luz no lo crees.-
Estaba aturdido, no había pasado una de sus mejores noches y, la ciudad, en ciernes, con el bullicio amaneciente, le provocó el desvelo involuntario. Levantó el brazo en la penumbra, su habitación formaba un claroscuro curioso en el que, medio dormido, se figuraban siluetas espectrales. Entornó los ojos. Se acercó el antebrazo a la cara, todavía sin ver nada, hizo malabares para encender la luz con la mano opuesta y el destello repentino le hizo saltar hacia atrás, como tratando de esconderse de un enemigo atroz que le sorprendiera indefenso. Como un golpe inesperado y doloroso. Sus pupilas tardaron en acostumbrarse. Con el brazo extendido por encima de él, buscó la postura para hacer sombra sobre su cara. Y se encontró con el pequeño cuerpo, moteado y cenizo del gato.
-¿Cómo entraste aquí?
-Dejaste la puerta entre abierta.
-Pero la ventana…
-Esa no es la mejor de tus preguntas, no lo crees.
-Yo puedo preguntar lo que me entre en gana.
-Sí tu lo dices.- el gato se estiro sobre el edredón y bostezo débilmente-
-Voy a dormir.-
-Buena falta te hace… ¿Por qué no me preguntaste nada hoy? Fue extraño.
-¿No, te pregunte nada hoy?
-Sí, es extraño… Supongo que estoy cansado…
-¿De mí?
-No, de la ciudad.
-¿Es por la tesis, o por la chica?
-¡Chismoso! No has oído que la curiosidad mata al gato.
-No.
- Esta bien ¿Cuántas vidas vive un gato?
-Esa tampoco es la mejor de tus preguntas.
-Está bien, ¿cuántas vidas has vivido?
-A decir verdad, no lo sé, no lo recuerdo, supongo que tres ¿por qué?
-Curiosidad.
-El tiempo es un asunto abstracto utilizado por el hombre, a nosotros no nos importa. No lo cierto es que poco sentimos el pasar de los años; a no ser que en cada uno haya un evento extraordinario.
-¿Cómo sabemos cuántas vidas tiene un gato?
-Fíjate en las almohadillas de tus patas, los gatos con más vidas, tienen unas marcas características ahí.-
-¿Supongo que de no haberte preguntado nunca lo hubiera sabido?
-Siempre estamos dispuestos a hablar, sólo que a comparación de ustedes, nosotros pensamos antes de.
-No puede ser que esté hablando con un gato.
-Gata. Duerme, hoy tendrás un día difícil.
-¡Me estás volviendo loco!
Septiembre 17, 2009
Se subió a la mesa mientras escribía. Sus patitas grises contrastaban con la claridad de su cuerpo moteado. Sus ojos verdes sobresalían y brillaban en aquel rostro cenizo. Con su habitual gracia felina se acomodó a lado del cuaderno, mi fiel compañera y confesor de mis inquietudes. Se acostó y permaneció inmóvil largo rato. El tiempo parecía haberse detenido, como admirado de la paciencia e ingenuidad del pequeño minino. Un calor especial brotaba de la tierna escena e inundaba el ambiente. El incienso creaba una atmósfera extraña pero agradable a los sentidos, un festín de sensaciones. Tentado, acaricié su lomo varias veces. Se despertó. Parándose lentamente me miraba a los ojos. Parecía querer comunicarme algo. De repente, me di cuenta que no me seguía viendo. Su vista estaba enfocada detrás de mi hombro. Me di vuelta y ahí estaba sobre un estante una estatuilla de Bastet, diosa del antiguo Egipto. Agradecido, me arrodillé frente al gato.