miércoles, 13 de agosto de 2008

PARA SER NOVELISTA, HAY QUE VIVIR Y ACTUAR COMO TAL.

LUIS EMILIO MEDINA MEDINA

A quienes realmente se sienten llamados a esta profesión les bastan las recompensas espirituales.
-John Gardner, Para ser novelista-


Quien esté dispuesto a escribir, que tome su máquina a cuestas y que siga el camino que le dicta su alma. Escribir es un viaje de auto conocimiento a partir de la imaginación, la técnica y el lenguaje. En la medida en que el escritor se relaciona consigo mismo y con el mundo, así se plasmará en su arte. Es por esto que el primer paso que debe asumir un escritor, a luces del texto de John Gardner, es la auto aceptación. Auto aceptación de la propia locura e incandescencia necesarias para ver las cosas de manera diferente al común denominador de la población, la conciencia de que el oficio elegido es todavía más difícil de lo que uno puede imaginarse, que revisar una novela y tomar las decisiones para el correcto devenir de los personajes es un acto de rigor que proviene de la disciplina y la atención alerta a los sentidos de lo que nos dicta el alma, la hoja en blanco con las palabras dispuestas de manera invisible y que se van encontrando al dejarnos levar por el rapto efímero de la escritura.
Para ser novelista llegó a mí como un designio divino, justo en el proceso de escritura de mi primera novela, proceso en el que llevo sumergido desde hace dos meses sin parar, a partir de que me enteré de una interesante convocatoria. Sí, las novelas requieren más tiempo (y esta requerirá mucho más), pero decidí subirme a la ola y surfear con mi voluntad creadora como tabla. Nunca creí que fuera tan difícil. Y este es sólo el principio. Difícil no es escribirla. Sin saberlo, había aplicado todos los pasos previos que Mr. Gardner menciona en el último capítulo de su texto y que según él, se necesitan para planear toda novela. Y después, a escribir. Al principio fue un reto de templanza y fortaleza. Suelo ser muy auto crítico con mi trabajo. A pesar de que toda la gente que conozco me diga que le gusta, simplemente no he alcanzado el estándar de calidad que esperaría de una novela o un texto literario que me halla sacudido la conciencia, y quizá nunca lo logre. He aquí la magia de la aspiración divina de escribir, siempre se puede llegar a más, aunque sea imposible, bien vale intentarlo. Así que línea tras línea combatía las inhibiciones; practicando la dilatación de los sentidos, la duermevela, escribir llegando de fiestas, la vigilia, la escritura automática, beber, el psicoanálisis, fumar, el exceso de café, no comer, dejar de escribir, escribir en las paredes, en mis libretas, en papeles sueltos, hablar conmigo mismo en el súper, dejarme arrastrar por el ánima encarnada, el sexo ocasional, enamorarme, desenamorarme, volverme a enamorar, violentarme, melancolizarme, faltar a clases, atrasarme en mis entregas laborales y sobre todo, no revisar nada de lo que había escrito el día anterior, tratando de llevar la ilación de la novela en la parte frontal de mi cerebro y, como el maestro Vega lo recomendó, buscar arreglarla y darle continuidad en los sueños y la ensoñación.
Y de pronto me hallé con 170 hojas. Y comencé a leerlas. No sé quién había escrito eso, pero estaba ahí, en el papel, hablándome, comunicándose conmigo desde quién sabe qué arcano que me había poseído y revisándolo como reviso los textos de la revista que edito. No, esto lo revisaba con devoción. Revisé 60 hojas de un sentón. Y supe que ser escritor, como lo decía Gardner, es un acto de valentía, de necedad, de querer lograr lo imposible aún en contra de los propios miedos a la crítica, la inexperiencia en la materia pura y polisémica del lenguaje, y esas malditas inhibiciones que llegan cuando menos uno se lo espera, como fantasmas del Apocalipsis dispuestos a llevarse toda esa fe que se requiere para no cejar en el intento, no dejarse llevar por el sentimiento de culpa, la presión social de la inutilidad productiva de lo que se elucubro en la concavidad de mi estudio, historias que necesitan ser expulsadas de mi ser palpitante de escribir porque no sé ni quiero hacer nada más.
Hace tres semanas que comencé a leer Para ser novelista, iniciando con una gran expectativa de encontrar respuestas, y cada línea, cada día, cada hoja que pasaba, era un cúmulo de verdades, de revelaciones que se volcaban en mí como un espejo: Entonces, en contra de lo que mis padres, mi familia, mis amigos, compañeros del trabajo y yo mismo pensábamos, no equivoqué el camino. Es completamente normal que me la pase cuestionando y dudando de esta vocación que tiene como primer principio la curiosidad, la duda de lo real para volcarse en la ficción y si no arreglar el mundo, abrir una nueva posibilidad de vida y sobre todo, de espiritualidad.
Espiritualidad es lo que busco cada vez que prendo la máquina, escribo un poema, elaboro un cuento o trabajo la novela. Ensalzarme en la fuentes eternas de la Arcadia, siendo feliz de saber que hago lo que realmente me gusta, sabiéndome diferente, sabiéndome libre, sabiéndome escritor. Un gran poder que, citando a Stan Lee, conlleva una gran responsabilidad: escribir lo mejor que se pueda, y aún así, escribir todavía mejor cada día. Y para esto se requiere tiempo. A partir de que leí el texto de Gardner, no quiero hacer otra cosa que escribir, y me vino la idea de abandonar todas esas otras chambas que me dan sustento para dedicarme de lleno a la literatura y vivir encerrado escribiendo, revisando, corrigiendo, recorrigiendo y volviendo a corregir en el camino donde se forja el acero del arte literario: la bendita y anhelada disciplina. Pero para escribir necesito estar solo, libre e independiente, y para esto, necesito pagar renta, comida y darme una que otra actividad deshinibidora, por lo que añadiría una recomendación propia a la sección donde Gardner habla de cómo vivir de la literatura: El freelanceo creativo. Para estar en el ámbito más cercano al oficio, se busca un trabajo de guionista, colaborador en revista, asesor creativo, corrector de estilo, investigador, redactor o copy publicitario (todo esto tratando siempre de cuidar no pertenecer en absoluto a la demandante estructura de ninguna empresa, siempre por fuera) que comúnmente no tomará más de 3 a 5 juntas al mes de 2 a 4 horas máximo, invirtiendo un tiempo de trabajo de 5 horas a la semana. Se cobra por esto, se ahorra y se deja la chamba de lado para regresar al oficio del alma, para escribir. Y cuando la gotera de la canasta básica comience a romperse, entonces será de nuevo tiempo de buscar otra chamba, y así, y así, y así.
En las bodas del escritor con la belleza y la inspiración, éste responde: Sí, renuncio a todo. Con tal de llegar a la profundidad del Numen, vale la pena quemarse vivo escribiendo. Porque escribir es un acto de completa devoción a las capacidades técnicas e imaginativas de uno mismo y al arte que se busca siempre perfecto y que aunque no lo sea, siempre es perfectible.
Sin embargo, no todo es inspiración. Está también la técnica, el lenguaje. ¡Y qué cierto! De pronto, ante las palabras, uno se siente desnudo, como si quisieran ganar terreno y comernos con lo que ellas pretenden decir. Es ahí donde entra el animus, la forma, la dirección que le debemos dar a nuestra ensoñación, el sentido de nuestra anima creadora. Y es ahí donde la duda se vuelve más grande y el abandono acecha burlándose de la incipiencia literaria, de la determinación en pañales y la precisión en vías de desarrollo. Es aquí donde tiene lugar el más valiente acto de fe. Quien no claudique, llegará hasta donde quiera llegar. Y textos como los de John Gardner son una gran ayuda para no claudicar, son ese tipo de apoyo del que necesitamos los escritores, esa palmada en el hombro que nos diga no vas bien ni vas mal, simplemente vas, sigue adelante, lo importante es el camino, el fin ya lo conocemos. Como en toda buena historia, comenzar siempre es maravilloso y terminar nos complace o nos olvida, pero la mitad, el segundo acto, el desarrollo, el cómo se llega al fin y se resuelven los conflictos, es donde se vuelca la esencia de la vida, y por consiguiente, de la novela.
Hoy en la mañana estuve a punto de dejar botada mi novela y dejarla reposar, me poseyó y quiso devorarme. Entonces caminé por mi cuarto, me asomé al balcón, vi la gente caminar ensimismada en su grisácea vida y dije: es mi responsabilidad entregarme a ellos en forma de hojas de papel porque es mi destino decirles que están equivocados, que hay otros mundos, otras historias, otras vidas, otras realidades. Tengo la obligación moral de acrecentar mi talento, ese poder mágico que me fue dado y que a veces me sacude en espasmos de emoción por vivir y otras tantas me derrumba en noches largas preguntándome cómo diablos voy a contar lo que quiero contar y si no lo sé, quizá no sea bueno para este oficio, pero como dije, es lo único que sé hacer, mejor dicho, es lo único que sé hacer que no puedo dejar de hacer sin sentir que me estoy faltando a mí mismo. Y me asumí una vez más, como todos los días, como escritor. Prendí la máquina y escuché la música del on, abrí el archivo, los dedos temblando, y cuando hicieron contacto con el teclado, todo se volvió danza otra vez, no importa que me tropiece con frases que parecen sacadas de un diccionario de lugares comunes o esto me recuerde a este otro texto, o me avergüence de haber siquiera pensado algo como lo que estoy revisando, sé que entre líneas, en medio de ese vuelco vertiginoso del corazón, encontraré la magia, el aura mercurial de la iluminación, y sé que entonces cada palabra de esa frase me llevará, como imán, a otra, y que todo dependerá de mí, manejando el carro alado de Apolo para robarle una vez más las palabras a los hombres y regresarlas hechas néctar. He aquí el placer espiritual de escribir, robar el fuego, prenderse y volverse ceniza para resurgir siendo uno en los otros. No hay mayor acto de gratitud ante la vida, y de generosidad ante la raza humana.

lunes, 11 de agosto de 2008

SOLILOCA GARDNER

"El escritor poco prometedor carece de visión propia de lascosas"
John Gardner

John publico el libro sin saber que se sentaría conmigo un día, a tomar un café en la fermatta del Moro, muy cerca del colegio.
Fue simple: Se sentó y de pronto nos conocíamos. Éramos amigos. El me hablaba como si me conociera desde siempre y yo asentía placidamente como quien reconoce que encontró a alguien que piensa parecido.
-¿Ahora que opinas de lo que te dije Roxana?- Preguntó. Pero yo no había abierto la boca hasta entonces ¿Para que abrirla ahora? Tu lo sabes Gardner, me conoces tan bien.
- No, Roxana, no te lo pregunto para saberlo yo, y por favor llamame Jhon. O Yon, o como sea, pero Gardner se me hace muy...
-¿Formal?
-Sí. Eso.
-Sabes que te lo pregunto para que seas tu quien lo sepa.
-Pues hay algo que me preocupa. Pero justo en éste segundo la respuesta llegó a mi cabeza, no es tan importante.
-Cuentame...
-¿Recuerdas que me contaste que la alabanza generalizada de un libro estúpido ofende al verdadero escritor?
-Si, es como comparar a Arjona con Sabines.
-Estás igual que Memo
-¿Qué Memo?
- El que me dió tu libro
- Tu profesor... debe ser muy inteligente para haberte dado mi libro.
-Vanidoso.
- Jhon. Tengo miedo sea estupido. Y me gusta Arjona. A veces. Como la de sin daños a terceros. Por cierto ...
¿Cómo sabes quienes son Arjona y Sabines? Eres gringo.
- No babosa. Estoy en tu cabeza. Como tu libro. No creo que sea estupido, lo puedo ver desde aquí, junto a los recuerdos de la escuela y algunas fotos de... ¿Quién es esa?
-Deja eso ahi, caray. Tenía que imaginarte curioso además.
-¿Por qué crees que es estupido?
- No se si le guste a los demás. Si de verdad no me van a linchar por fantasiosa.
-Nadie linchó a Michael Ende.
-Por favor, no compares. Ya te pareces a mi ego.
-Rox, soy tu ego.
-Bueno, Jhon ego, me urge un consejo.
- Sigue a tu corazón. Y sigue leyendo mis libros. Seguir a su corazón es lo que hace un buen escritor siempre ¿No te diste cuenta tu que eres tan lista...
- Gracias
-... que todo el libro digo eso entre líneas? Seguir a tu corazón, observar tu entorno, no dejarte llevar por nada, armar tu propio juicio, seguir buscando respuestas, escribir, escribir, escribir... analizar, volverte el personaje, verlo de afuera, de adentro, de todos lados, hacerlo digno de la obra, hacer la historia un pretexto para que ese personaje se libere en ella, aveces...
- Yo me puse muy nerviosa cuando hablaste de personajes... no estoy segura que los míos...
-¿Has escrito ya tu escaleta y lo que te dijo Memo?
- ¿No que no conoces a Memo?
-Pero te conozco a ti, querida. No lo has hecho. Ira saliendo con el tiempo. El personaje tomará vida. Sólo sigue mis consejos. Lo que el novelista hace además de menospreciar las falsas novelas es intentar escribir novelas auténticas ¿Recuerdas?
- Es que ahí también como que no sé. Hay cosas que a todo el mundo le gustan que no me gustan, y visceversa
-Tu sabes que no es cierto, no eres tan fácil
-Bueno. Me da cosa que mi novela esté en la delgada línea entre lo falso y lo auténtico
-Casi todas comienzan así. Ya se... tengo el consejo ideal para ti...
-¡Dime!
-¡Deja de escribir ahora! Ponte a leer. Oxigena tu cabeza con información y expande tu pecho de emoción de otras historias... Dios quiera que lo que salga de exprimirlo sobre las hojas, sea puro JUIIIIIIIICEEEE!
-Ashhh, ya se que eres gringo, pero... wanna be nigga?
-Te olvidaste que soy tu ego, ¿Verdad?

Extasiada…

Extasiada…


Estaba ahí de pie cuando lo vi… traía una pequeña careta de carnaval; su traje era todo

Negro de terciopelo con encajes blancos. Traía un pequeño pañuelo de color rojo en el

Bolsillo del saco.

Traía un vaso en su mano, tomaba pequeños tragos de el. Su mirada era

Penetrante, como si supiera lo que estaba pensando. No podía dejar de verlo, mi mirada era

Muy insistente, pronto él volteo a verme. Camino hacia mi seguro de si mismo.

Me tomo de la cintura y me arrastro hacia él, de pronto sentí como sus manos comenzaron

A recorrer mi cuerpo de una manera seductora. Conforme fue pasando la noche se fue

Haciendo más amena la conversación y prescindíamos de un lugar más cómodo para seguir

Con nuestra platica sin interrupciones. Me tomo de la mano y me condujo hacia una

Habitación pidió a la servidumbre que no nos molestaran: entramos y cerró la puerta detrás

Nuestro. Estábamos solos. La plática se desvió de su rumbo, poco a poco las palabras

Callaron. Sentí que sus calidos labios rozaban los míos.

Aun me estremezco cuando los recuerdo. Suavemente me recostó sobre la cama y

Lentamente sus labios comenzaron a recorrer todo mi cuerpo. Cuidadosamente comenzó a

Quitarme mi vestido. No podía evitarlo por dentro me quemaba de deseo por él. Cuando le

Quite su saco pude ver bien la forma de sus brazos, su abdomen perfectamente torneado.

Con fuerza me levanto con un brazo y me llevo hasta la cama. Mis ojos recorrieron su

Complexión perfecta, después con un fuerte arrebato de pasión me despojo de mis prendas

Más intimas dejando así al descubierto mi desnudo cuerpo, el cual estaba ardiente por sentir

La calidez de tan varonil sujeto, Lentamente me envolvió entre sus fuertes brazos, yo

Solo deseaba que su calidez me rodeara y mi cuerpo tibio poco a poco empezó a

Hervir de pasión y deseo; pude ver en sus ojos tanta pasión, yo lo deseaba dentro de mi y

Sabia perfectamente que el deseaba lo mismo.

Me moría por saber quien era, anhelaba tanto ver el rostro de la persona que estaba apunto

De llevarme al acto, pero la única condición era esa; no le podía ver el rostro, y

Aunque no lo crea eso me llenaba aun más de éxtasis. Sentí como sus fornidos brazos me

Tomaron por la cintura y así poco a poco sentí su calidez, acercándose más y más.

Profundamente entro en mi, estalle en pasión, lo único que me importaba es que por esa

Noche estaba con un total desconocido y el deseo de lujuria era tan intenso que lo abrasé

tan Fuertemente que le encaje la uñas en la espalda, en un momento de pasión, le mordí

El hombro, no dijo nada y eso me gusto, sin hacer ningún gesto de dolor,

Prosiguió, lo abrazaba tan fuerte que parecía por un momento que nos íbamos a fusionar.

Así continúo, nuestros cuerpos se movían haciendo una fricción que

Causaba placer, mucho placer, agarro mi cuello y lo mordió, lo mordió de una manera tan

Suave, una caricia tan tersa y sutil, que no pude más y tuve estallar en un gemido de pasión,

Que rompió el silencio que nos rodeaba, pronto sentí como se acercaba cada vez más y

más, o pude contenerme más y gemido tras gemido llegue a un punto donde no se puede

Describir que es lo que se siente, ni que sientes solamente eres tu y esa otra persona que

esta A tu lado, nada mas importa, es ese momento donde a tu alrededor no importa nada, el

Éxtasis, la pasión, el deseo eran tan intensos, tan fuertemente se encontraban dentro de mi,

La noche concluyo, y así mismo, el encuentro entre dos desconocidos llego a su fin,

Cansados y agitados nos dispusimos a reposar, el cansancio era tanto que de inmediato al

Hacer contacto con la almohada me quede profundamente dormida, las horas pasaron y el

Sol se dejaba asomar por las cortinas que levemente se encontraban entre abiertas, un rayo

De sol pego de frente a mí, provocando que me despertara de mi tan rico descanso, estire

mí Brazo izquierdo para buscarlo, no estaba ahí, me vestí de golpe, y Salí del cuarto, le

Pregunte a la servidumbre si n habían visto a aquel varonil sujeto, lo describí perfectamente

Como si todavía lo tuviera frente a mi, nadie me pudo dar respuesta, pensativa regrese a la

Habitación, recogí lo que quedaba de mis pertenencias y Salí.

Aun sigo buscándolo… su recuerdo siempre me estremecerá, aquella forma en la que tomo

Posesión de mi cuerpo jamás la olvidare y desde entonces nadie le ha igualado.

Gardnre: Para ser novelista

-Signo zodiacal:

Cáncer

Las personas nacidas bajo el signo de Cáncer suelen ser altas y delgadas con una tendencia marcada a relacionarse con personas nacidas bajo algún otro signo de manera optima desarrollando sus habilidades en la ciencia y los campos exactos o con personas nacidas bajo el mismo signo multiplicando así sus habilidades, en una cantidad no necesariamente menor al primer caso pueden también ser de baja estatura y sufrir de sobre peso u obesidad, en este caso sus relaciones sociales con los demás signos suelen ser igual de gratificantes, desarrollan de manera apreciable sus habilidades en los campos de la literatura y las artes en general. Cabe mencionar, en este análisis afortunado que estamos realizando acerca de las personas nacidas bajo el signo de Cáncer, que existe la posibilidad de que se cree cualquier clase de combinación entre ambos grupos, pero son escasos (proporcionalmente hablando) los números de personas en estos “subgrupos” (…)


Para ser novelista de Jhon Gardner:

-Los aciertos

Hasta donde puedo comprender Gardner en este ensayo habla con la verdad, una verdad para mi por ahora irrefutable, púes viene de la experiencia que, como no se cansa de repetir, ha obtenido por sus años trabajando como novelista profesional, crítico y maestro de literatura creativa; también es en muchos casos, según mi percepción, la lógica la que dicto ciertos párrafos, capítulos o ideas del libro. El ensayo esta muy bien logrado en el sentido autodidacta con el que fue creado, nos presenta, no solo ejemplos/problemas que Gardner vivió en carne propia, sino también posibles soluciones a ellos, da recomendaciones que son útiles, esto lo digo por que he tenido la oportunidad de ponerlo en práctica, por ejemplo: He aprendido mas de seis o siete de mis compañeros de clase en la SOGEM y otras escuelas que de algunos maestros; la constante lectura me ha vuelto no solo un mejor lector sino también un mejor escritor (aunque no lo parezca), ningún maestro se ha cansado de repetir que lo primordial de una novela es el personaje y no el suceso y, claro, el hábito de escribir y el de observar a las personas es parte primordial de la vida de todo escritor. Proporciona además varias ideas que he de llevar a cabo tan pronto tenga oportunidad, por lo cual no puedo opinar acerca de ellas; escribir una novela palabra por palabra para conocer el estilo de otro y descubrir el propio, perseverar en lo que se quiere, reescribir una idea de distintos modos o esforzarse por poner particular atención en los detalles que regularmente no se pone atención.

-Las fallas:

Gardner, al igual que la descripción de las personas nacidas bajo el signo Cáncer, dice parafraseado: Una persona tiene probabilidades de ser escritor si es de este modo o de este otro modo, claro que existe la posibilidad de que no sea como ninguno de estos dos modelos y aun así logre ser un escritor, o que no lo sea y por alguna razón afortunada (o desafortunada) de la vida se convierta en uno de los dos modelos que he mencionado anteriormente. La falta de compromiso que traté de expresar en el apartado anterior: “Hasta donde puedo comprender”,” esto lo digo por que he tenido la oportunidad de ponerlo en práctica”,”por lo cual no puedo opinar acerca de ellas” (para saber si a usted lector le parecía tan molesta como a mi) esta presente a lo largo de todo el ensayo de Gardner, desde el prefacio del libro donde dice que: es sólo una opinión; hasta la última página en la cual entre paréntesis acepta que uno puede ser novelista sin hacer nada de lo que el ha escrito en dicho libro. Muchos podrían llamarla modestia o humildad y quizá generalmente estaría de acuerdo con ellos pero en esta ocasión (y por tanta reiteración) me parece que fue simplemente un modo de librarse de toda responsabilidad al terminar el libro.

-Lo demás:

El ensayo, tiene como finalidad ayudar a los proto-novelistas a animarse a crear, debo aceptar que (como proto-novelista) en muchos sentidos me dio animo, esperanzas si prefieren la palabra, recibí consejos que ya había recibido y otros que nunca nadie me había mencionado; fue en efecto una lectura que, como algunos de mis compatriotas bolggeros dicen, es fácil de digerir. En otros aspectos mi identificación con el libro y el novelista que describe fue nula y molesta y desalentadora, Gardner intenta mantener el cliché del escritor alcohólico, con un pasado turbio e inepto socialmente, por el cual sus amigos sienten admiración y lástima; cliché que de acuerdo a la humilde opinión de el autor de este pobre ensayo debe ser abolido.


Es, haciendo un jucio quizá muy severo, un libro de literatura de superacion para literatos aceptado por los literatos.



Rodrigo Méndez salinas : 2004: Go ahead smash it on the floor


PD: Estoy consciente de que Carver admira a Gardner y habala muy bien de él, yo admiro a Carver pero Gardner no me convencio.

domingo, 10 de agosto de 2008

Pregunta 96.- ¿Qué es el amor?

Feliz Cumpleaños

Hoy es tu cumpleaños y ya casi no nos acordamos del sabor de los pasteles decorados con flores de la jacaranda en tu jardín. Hoy no habrá que despertarse temprano para llamar al “Fonógrafo del Recuerdo” y escuchar las mañanitas en el radio, nadie pedirá “La Cama de Piedra” para complacerte. Saldremos a la calle y cruzaremos la ciudad para ir hasta la oficina en lugar de hacia tu casa. El zaguán del 102 hoy no se abrirá para enseñarnos tu sonrisa. Nadie estará allí esperando verte abrir regalos y recibir abrazos. Esta vez el soldado coloradito no será derribado con canicas ni la bailarina encerrada en la cajita de olinalá bailará mientras inventamos juegos para los más pequeños, no habrá campeón de salto de cuerda. Estaremos aquí sentados frente a un escritorio tan lejos unos de otros, paseando con la mente por las calles de tu Coyoacan sin probar los sabores del mercado. Tus marchantes regalaran pilones de flores a la nieta que ahora te visita de vez en cuando. Los merengues que Don Panchito te guardaba fresquecitos, esperaran todo el día bajo el sol a que los lleves contigo. Las rodillas de tus nietas no se vestirán de blanco para hacer buñuelos. Las ollas de tamales, empolvadas se quedarán vacías. No habrá que distraerte para poner la mesa sorpresa y la reserva de los miles de besos de chocolate que guardabas en el ropero, hoy se vaciará por completo.
En silencio nos regocijaremos al escuchar el eco de tus silbidos, impreso en las paredes de tu casa, ahora escombros. Nos beberemos un caballito de recuerdos hasta embriagarnos de anécdotas, mientras extrañamos tu voz incansable. Atónitos pasearemos la mirada entre rostros que incompletos recrean la dulzura de tu cara. Nos preguntaremos ¿por qué el mundo ha cambiado tanto desde que te llevaste las historias que nos ayudaban a bien dormir? Y soñaremos con aquellos días.
El calendario con un gran círculo rojo, hoy nos recuerda que es ese día de fiesta y con unas canas más en la cabeza intentaré dibujarte en la mente de tu bisnieta. Así, desde tan lejos, estaremos todos juntos, pidiendo a las estrellas te permitan recibir nuestros abrazos mientras nos consolamos con esta vida que respira tu ausencia.

Feliz Cumpleaños Abuela.

Por que a mi?

Luciana guarda muy bien su secreto. La caja de galletas está escondida donde sólo ella sabe. Nadie más está enterado de su contenido. Nadie debe saberlo hasta el momento preciso. Para Luciana y para los habitantes de su planeta, lo que contiene esa caja de galletas es no menos que su objeto de enlace entre los tiempos originales y los tiempos eternos. Es su mecanismo de comunicación. Es el símbolo que determina su identidad.
La caja de galletas fue un regalo que le dio su abuela en la navidad del 88. Desde entonces no ha habido una navidad igual para Luciana. Ese fue el último año que su abuela y ella se vieron, semanas antes de que la abuela muriera por voluntad.
Aunque Luciana era para entonces apenas una niña, tenía claro que sus ocho años de aprendizaje eran los suficientes. A partir de entonces sus guías serían la intuición, la observación, la ley de atracción, la disciplina pero sobre todo, el gran amor que sentía por la tierra.
Luciana tenía una misión. Que no cualquiera podía realizar. En ella se encarnaba esa posibilidad de destino. Sólo la comprensión que cada vez sería mas profunda y la confianza en sí misma lograban ser herramientas vitales para cumplir los designios del hado. Un propósito del entendimiento aceptado por su voluntad.
En el momento en que recibió su regalo de navidad, Luciana se paró de puntitas y estiró la trompita para agradecerle a su abuela con un beso tronado. La abuela la abrazó con firmeza y en voz baja, sin que nadie más la escuchara, le dijo una frase al oído que nunca olvidará. Luciana sonrió con aire de misterio y se fue corriendo hacia la covacha debajo de la escalera. Encendió la tenue luz que apenas dejaba ver algunas sombras. Con movimientos suaves y a manera de ritual quitó la envoltura del regalo.
Era la pieza de porcelana más hermosa que había conocido. Por fuera, la caja se adornaba con un elegante dibujo en tonos rosados. Dominado por una carroza de media gala tirada por cuatro caballos brabante. Delante de los caballos y también hacia la izquierda se arrastraba una larga serpiente que empezaba a introducirse en un bosque del que emanaban una aureola de rayos. Sobre los rayos se dibujaba una estrella grande de ocho picos. Como en otras ocasiones, el número ocho se repetía. Y de nuevo en una estrella. Pero esa pista la seguirá después. Abrió la caja y reconoció inmediatamente el olor. El recuerdo se apoderó de ella. Tomó uno de los polvorones y se lo empezó a comer. La imagen llegó en el instante. La abuela en la cocina amasando la harina y pidiéndole que espolvoreara con azúcar glas los polvorones que salían del horno. Y cuando se acordó del día en que las dos empezaron a jugar en la cocina y terminaron cubiertas con azúcar contuvo una risita de picardía para no delatarse.
Acercó la caja a la luz. Quería ver con detalle el dibujo que le había causado un sentimiento de familiaridad.
Lo que más intrigó a Luciana fue que la carroza tenía la mitad de la cortina abierta. Quiso asegurarse que detrás de la ventana sólo había vacío, aunque tenía un inquieto esbozo de certeza que le decía que detrás de esa cortina alguien estaba sentado a punto de asomar el rostro. Alguien que Luciana conocía. Y que además la señalaba. Luciana se preguntó ¿Por qué a mi?

Que raro es mostrarse. Preguntas personales

1. ¿Para qué fui creado?
2. ¿La vida esta determinada por el contexto físico, la genética, la personalidad, o el destino
3. ¿Existe el destino?
4. ¿Por qué soy tantas personas?
5. ¿Por qué me atrae tanto serlo?
6. Las etapas ¿se deben superar?
7. ¿Quién tiene mayor ventaja, cazador o cazado?
8. ¿Qué le dijo realmente Ali Acka a Juan Pablo II?
9. ¿Por qué y para qué naci con este cuerpo, con esta cara, con estos defectos, con estas virtudes, tienen alguna razón trascendental, tanto para mí, como para los demás? ¿Hay elegidos, elegido de qué?
10 ¿Por que sueño con correr y no para, y siento una desenfrenada pasión?
11 ¿Qué hacer con todo lo que se siente (siento), con todos lo que somos, con tanta locura, con tanta nada, con poco, con mucho, con lo perceptible, con lo mundano, con lo divino, con lo perverso, la sequedad, con la fuerza, con la pasión, con el conocimiento con la sed?
12 ¿Algún día conoceré a mis padres biológicos? ¿Quiénes son, como son, que piensan de mí?
13 ¿Por qué me atraen los polos opuestos?
14 ¿Podré domar mis demonios?
15 ¿Por qué los más pequeños tienen que sufrir guerra y desamparos?
16 ¿Por qué a algunos se les abandonan?
17 ¿Por qué no fui sacerdote, o monje?
18 ¿Por qué no fui un maldito cabrón
19 ¿Cuál es la esencia del ser?
20 ¿Por qué envenena tanto el poder?
21 ¿Qué se siente revivir?
22 ¿Por qué a veces me siento como un todo y a la vez nada? (no despreciable, sino una especie de convulsión emocional, inexplicable)
23 ¿Si existen los extraterrestres, que pensarían si nos vieran bailar?
24 ¿Qué esconde la iglesia?
25 ¿Sensibilidad, descubrimiento para lo desconocido?
26 ¿Si el tiempo lo cura todo, por que te sigo esperando?
27 ¿Quién era o qué era David Silveti cuando torio su ultima corrida?
28 ¿En qué pensó Gilmour cuando compuso Comfortably numb?
29 Los pobres ¿creen en la esperanza?
30 ¿Es cierto que cuando uno desea tanto algo se le cumple? Si es así, el haber estado en la cárcel, ¿es por qué realmente lo desee?
31 ¿Por qué a la mayoría de los presos se les abandona?
32 Y las madres que van a verlos ¿Cómo es que pueden soportan un doble encierro?
33 ¿Por qué la sonrisa de un niño reaviva el espíritu?
34 ¿Quién es quién?
35 ¿Sexo, cuanto, con quien, todo el tiempo, amor, placer, diversión, falta de respeto, solo son tu pareja, unicidad, utilidad, la persona como objeto?
36 Si hay clubes de soccer de póker etc, ¿por qué no hay un club para los cagones?
37 ¿En cuántas ficciones vivimos?
38 ¿Por qué llorar?
39 ¿Por qué me gusta besarte?
40 ¿Por qué la noche habla?
41 ¿Por qué en el silencio hay mas silencio?
42 ¿Por qué en el silencio hay más de todo?
43 ¿A qué se debe de que ahora me divierto más?
44 ¿Hay alguien ahí?
45 La vida ¿apenas empieza?
46 ¿Estoy preparado para mi muerte?
47 ¿Cómo quiero que me recuerden?
48 ¿Cuáles son mis límites?
49 ¿Cuál es la verdadera historia de mi madre al cruzar los U.S?
50 ¿Dónde jugaran los niños?
51 ¿Quién grita, quién corre, quién eres?
52 ¿Qué es lo sublime?
53 ¿Qué es la locura?
54 ¿Qué es pasión?
55 ¿Cómo es que después de tanto, aún sigues estando?
56 ¿Te perdono?
57. ¿El infinito tienen un fin, qué hay mas allá? ¿Hay una similitud con las capacidades de cada persona como metáfora de la naturaleza humana?
58. ¿Somos apariencia de las cosas?
59 ¿Qué es el tiempo, y si es una invención algo inexistente? ¿Por qué ha influido en la vida de la humanidad, será una ficción perfecta?
60 Si vivimos a merced de mentes siniestras... ¿Cuantas ficciones hay, será el principio de la dimensión desconocida del sueño de alguien?
61 ¿Dónde poner el corazón después de la muerte de un hijo? ¿Cuál es el mejor alojamiento? ¿Cuál es el mejor consuelo? ¿Existe? ¿Cómo se carga?
62. ¿Quién tiene la verdad, que es al verdad, cual es mi verdad?
63. ¿Es cierto que los hombres no pedimos la verdad solo que nos disfracen la mentira?
64. ¿No basta la verdad?
65. ¿Si no hubiera sido como es, como hubiera sido?
66. ¿Los porque, los como los que de la realidad?
67. Los métodos científicos ¿son garantía de búsqueda de la verdad?
68. La Teoría del caos ¿es el principio de lo real, de un orden entendible?
69. ¿Por qué sonríes, por qué no te quejas, porque me dices güero, quién te enseño a vivir?
¿Por qué eres incansable, por qué te admiro? Te desconozco ¿por qué si no siéndolo me dices hijo? ¿Y por qué cada vez que lo haces me derrumbas, pero no te lo hago saber?
70. ¿El genio es un enfermo un loco?
71. ¿Por qué que las mujeres no se pueden pintar las pestañas con la boca cerrada?
72. ¿Por qué apretamos más fuerte los botones del control remoto, si sabemos que ya no tiene pila?
73. ¿Por qué cuando llueve, levantamos los hombros, será que nos mojamos menos?
74. ¿Por qué los mejores placeres engordan matan y hacen daño?
75. ¿Qué sigue después del capitalismo, de la caída del imperialismo yanqui?
76. Jesús, ¿aún existes? ¿Tus palabras tiene aun cabida en este mundo? ¿Es verdadero lo que siento por ti, o es solo una ilusión poderosa?
77. ¿Por qué el corazón se me acongoja? ¿Qué me duele? ¿Cuál es el dolor autentico?
78. ¿Dios, qué es?
79. ¿Cuánto tiempo durara la tierra, se podrá vivir en otro planeta?
80. ¿Cómo serán los cuerpos en un futuro?
81. ¿La genialidad, se desarrolla?
82. ¿Somos capaces de vivir sin lo establecido?
83. ¿Te conozco?
84. La belleza ¿es también perversa?
85. ¿Por qué estudiar el mal si el hombre aspira al bien?
86. Si no es así, ¿de qué sirve Dios?
87. ¿Por qué a veces siento que me invade el caos emocional, mental e ilógico?
88. ¿Qué busco en el arte?
89. ¿Qué quiero ser?
90. ¿Cómo será mi futuro?
91. ¿Es cierto que existen ya resultados matemáticos para hacer la maquina del tiempo?
92. ¿Cómo será la vida después de la muerte, nos toca por lo que fuimos? ¿Cómo?
93. Realmente ¿A dónde voy?
94. ¿Por qué no mejor Zandunga?
95. ¿Qué tan breve es el espacio?
96. ¿Por qué a veces somos tan complicados?
97. ¿Si no basta la existencia, entonces que es lo que realmente importa, el arte, el servicio?
98. ¿Qué es el amor?
99. ¿Hay algo mejor que la música, que el sexo, que el éxtasis del alma, que el silencio, que la compañía, se podrá descubrir en el arte?
100. ¿Dios, ser, genialidad, nuevos mundos, evasión, ensueños, un mejor lugar, como vivir, los mas pobres, estabilidad, compañía, esperanza, pasión, esfuerzo sobre natural, arte, servicio, ideología personal, por donde, revuelto, confundido, intuición, caos, el mal, Jesús, qué camino?

Ensayo que algo tiene que ver con Para ser novelista de Gardner

- La gente no se da cuenta de todo lo que pongo de mí
Ian Curtis


El libro de Gardner termina tratando el tema del bloqueo de los escritores y es justamente por ahí que voy a empezar. Estoy bloqueado. No sé qué pregunta responder al escribir este ensayo y eso me hace sentir desesperado como una tortuga de cabeza. No me inspira hacer un resumen del texto. Sólo escribo cuando le encuentro sentido a escribir y hacer una tarea no es razón suficiente (aunque al aproximarse la fecha de entrega me apresuro a encontrárselo). En realidad empecé a escribir este ensayo porque le encontré uno: describir cuándo tiene sentido para mí escribir (que es cuando lo que se escribe vale la pena).

Aunque este libro hizo que me interesara mucho por el arte de la novela, la verdad no me interesa tanto escribirla, me gusta más la poesía y el relato corto. Me llamó la atención el libro en tanto que trata los temas del acto creativo y de las cualidades del novelista que son compartidos por el escritor de relatos cortos y del poeta, y el autor los presenta de una manera muy interesante. No obstante, me cuesta trabajo encontrarle sentido a escribir una novela porque ésta narra una historia compleja y llena de personajes y yo ni siquiera le he encontrado sentido a escribir un cuento de más de 5 cuartillas. A las dos cuartillas me digo bueno ¿y luego? ¿A dónde quiero llegar?

Se escribe una novela por diversas razones y yo no escribo por ninguna. Yo escribo para buscar esos momentos en que, como dice Gardner, me hallo inmerso dentro de un sueño y todo lo que me viene a la mente lo siento verdadero (que no realista). En esos momentos me olvido de todo y como ido me pongo a garabatear en algún cuaderno, con mi letra apresurada que parece mar picado. Es cuando el inconsciente sale a la superficie, cuando como dice Gardner “se domina brevemente el proceso real de los sueños” y uno, como secretario, lo único que hace es tomar nota del dictado. En esos casos es como dice Rimbaud que uno no debería decir Yo pienso sino Soy pensamiento, y que es igual que decir que uno no debería decir Yo escribo sino Me escribo o Se me escribe o Soy escritura. Cuando sucede eso, lo que se registra en el papel está alejado de prejuicios e intenciones que fuerzan nuestra imaginación para agradar a tal o cual situación. Además cuando pasa eso, no me importa si está bueno o no porque es como si yo no lo hubiera escrito. Yo soy el otro. ¡A mí qué más me da sino un sentido!

Como dice el verso de Neruda Sucede que me canso de ser hombre. Sí, a mí Me sucede que me canso de pensar. Me canso de pensar en lo que es cierto y en lo que es falso y en la explicación racional de x fenómeno, y entonces tras ese cansancio, surge, como los rayos naranjas en una puesta de sol, la respuesta literaria, libre de toda carga ética y científica.

En mi caso, la música es mi musa. A lo mejor etimológicamente estas palabras no tienen el mismo origen pero para mí está clara la relación. La música precisa puede despertar al mecanismo creativo, comienza el movimiento. O igual pasa con un buen texto, como el de Gardner. Un buen texto es como una máquina trabajando que se engrana con la máquina de mi cabeza y yo lo único que tengo que hacer es seguir girando la manija para escribir. Mi cabeza adquiere el ritmo del texto que leo o de la música que oigo y empieza a girar, hasta que ya no hay que tener encendido el piloto y se mantiene sola en movimiento y uno se pone a escribir. Toda la literatura y el arte está hecha de engranes de una misma máquina. O también puede pasar con otras cosas, al fin y al cabo la literatura está hecha de ideas y según yo incluso la música está hecha de ideas muy sutiles, por eso cualquier imagen o acción o cualquier idea en cualquiera de sus representaciones puede despertar el proceso creativo.

En fin, lo que quiero decir es que lo que escribo lo hago como una forma de búsqueda o de exorcismo o de liberación. Por eso quiero escribir y por eso lo hago aunque no pueda vivir de ello. Casi es cierto que no me gusta la vida, me gusta la literatura. Si no pudiera escribir me volvería boxeador o me iría a la luna o me treparía en un barco que fuera en busca de una enorme ballena blanca. Definitivamente empezaría a fumar.

En suma, escribo por capricho. Escribir es mi capricho y mi asidero y lo único que hace que esta larga vida sea corta, o mejor dicho, se acorte.

¿Una oferta por la calle?

Para ser novelista, de Gardner

Si un día, caminando por la calle, un tipo me interceptara pidiéndome “un minuto de mi valioso tiempo”, reaccionaría como cada vez que un tipo me intercepta por la calle pidiéndome lo mismo. Un rotundo “tengo prisa” es suficiente en estos casos. Seguido de un “gracias”, pronunciado con cierto sarcasmo bañado de rencor por parte de estos individuos. ¿Una tarjeta de crédito? ¿Préstamos en menos de 24 horas sin comprobar ingresos? ¿Sólo con la credencial de elector? Un timo, seguramente. Nadie, y lo repito, nadie llega con la solución para tus problemas. Sin esperar algo a cambio.

En nuestra vida, “constante sufrimiento en este valle de lágrimas”, dirían algunas personas de la tercera edad, tenemos un sinnúmero de conflictos. Aquellos materialistas, consumistas, hombres de negocios, mujeres prácticas, estudiantes de secundaria, preparatorianos, universitarios, becados, desempleados, empleados, hermanos, amigas, parejas, amantes, etc., todos tienen problemas. ¿Quién no en la actualidad? ¿Dios? Podría ser, dirían los mismos de “este valle de lágrimas”. Pero también existimos los que nos preocupamos por aspectos no necesariamente prácticos: el arte. No nos engañemos, en nuestra sociedad el arte no es algo útil, mucho menos práctico. Precisamente por eso parece una locura preocuparse por algo que no nos traerá beneficios rentables.

Para un escritor una tarjeta de crédito o un préstamo, no llamaría demasiado la atención. Nótese que dije: demasiado. ¿A quién no le despierta interés conseguir dinero de manera fácil? Pero si esta persona en la calle le dijera: tengo un libro donde dice paso por paso, junto con excelentes consejos, cómo escribir la novela que desde hace tanto deseas escribir, ¿no tendríamos un minuto de nuestro valioso tiempo para detenernos y escuchar de qué se trata? No porque de verdad lo creamos, pero si te dicen eso en la calle forzosamente despertará tu expectación. Quien lo niegue es porque está totalmente desilusionado de la vida, sin la capacidad para sorprenderse ya. Esto, perjudicial para un escritor.

El libro del que hablo no lo ofrecen por la calles. Para ser novelista, de John Gardner, ni siquiera se consigue en las librerías más importantes de nuestra ciudad. Considerando que nuestra ciudad es el centro intelectual de México, podemos empezar a deprimirnos porque material de esta naturaleza no llegue a nuestras manos. Esto no significa que sea el libro de libros, la Biblia del escritor de novelas, algo así como Claves para crear personajes como El chavo del ocho y el Chapulín Colorado. El cual desafortunadamente no existe, pero que moriría por tenerlo, si existiera, claro. No sólo porque se necesita mucho ingenio para crear algo así, sino por la cantidad de dinero que me dejaría como para disfrutar el resto de mi vida las regalías que un éxito tal me dejara. Aunque no me consideraran escritor de verdad, pero fuera más conocido y millonario que los que dicen serlo.

Gardner estaría en desacuerdo sobre este último punto. Pero en su libro habla de escribir para los lectores y no para los críticos. Nuevamente situémonos en nuestro contexto, ¿quiénes son los críticos sin frustraciones, rencores o deudas personales como para poder confiar en ellos? El primer deber de un escritor es consigo mismo. No seguir los parámetros de los demás. Para ser novelista es una gran lección de disciplina, técnica, para poder enfrentarse a lo que un escritor debe hacerle frente. Cada página es un descubrimiento, una luz que esperábamos ver ante el cúmulo de dudas arrastradas desde que esto de escribir se nos metió en la cabeza. Se trata de las recomendaciones de alguien que hizo de estos consejos una carrera exitosa. Un libro necesario, me parece.

A través de cada punto, Gardner expone de principio a fin las dificultades de un joven escritor. Desde el comienzo, cuando apenas está interesado en escribir su novela, hasta que ya está escrita y necesita venderla. Precisamente el antepenúltimo punto, de cómo vender, es lo que más me sorprendió. Al fin de cuentas, los escritores también pertenecemos al mundo práctico. Escribir porque uno así lo desea con la responsabilidad y el gusto por hacerlo es lo esencial, pero decir que no importa que lo lean o es sólo para uno mismo es una completa mentira. Todos queremos ser leídos, mucho más comprados. Me refiero al libro, no a la persona. Aunque… Gardner justifica venderse para seguir escribiendo. Siempre que dejemos a un lado los prejuicios de ser mantenidos. Me parece el consejo más sincero por el que el autor demuestra realmente su intención de mostrar tal cual es el mundo del escritor. Lejos de idealizaciones y preceptos románticos. Útiles sólo para los que tienen la vida resulta como para enfrascarse en la imagen del escritor vestido a la usanza española del Siglo de Oro con pluma de ganso, escribiendo mientras a un lado está un efebo en túnica romana tocando el laúd. Nota: la combinación de elementos de distintas épocas es para ridiculizar más la imagen, no por falta de cultura del que escribe este ensayo.

No está de más leer este libro, al contrario. Para los interesados en la narrativa se pasa el tiempo mientras corren las hojas sin notarlo. Es un resumen de un curso de creación literaria. Sin el complemento de analizar la obra del joven escritor. Lo cual no es completamente una desgracia. Puesto que el mismo Gardner dice casi al final que ni los editores, ni los compañeros de taller, otros escritores famosos o el mismo profesor, tienen la verdad sobre si la novela del alumno es buena o mala. Es él mismo quien después de aplicar la técnica y el talento puede dilucidar si lo que tiene escrito es bueno o malo. Después de todo, eso hacen los escritores: aprender cómo se escribe para después hacerlo sin tener la conciencia de cómo está escribiendo. Me parece que por ahí va la cuestión de la inspiración.

Dejé al final lo que me parece indispensable, el eje sobre el cual este libro sirve o no. El talento. Quien no tiene el don para escribir, podrá leer mil libros de técnicas, de literatura, novelas, cuentos y todo lo que se pueda encontrar para aprender a escribir, pero no significa que en verdad será escritor. Porque la escritura no es como el ensamblado de automóviles, donde alguien suficientemente despierto y empeñoso puede hacer de este oficio su mejor cualidad. Porque se trata de una consecución de pasos para hacerlo. Escribir literatura no es lo mismo. Estás los que han leído a los mejores novelistas del mundo y por eso critican a Chespirito, pero son incapaces de escribir una escena con la gracia e inteligencia de él.

Así que, si después de leer este ensayo caminas por la calle y ves a un sujeto pidiendo “un minuto su valioso tiempo” a otro individuo como tú, no te predispongas inventando cómo vas a evadirlo. Tal vez aquel sujeto te quiera vender un libro de Gardner. Aunque parezca imposible creerlo. ¿Quién te asegura que ese hombre no pretendió ser escritor pero se dio cuenta de su nulo talento y ahora prefiere vender Para ser novelista?

Carlos Rodríguez

No. de cuenta: 1996

Sobre ser escritor

Leonardo Bastida Aguilar

Escribir es uno de los actos más solitarios del hombre. Requiere de una concentración y disciplina excepcional. El escribir no es solo el escribir. Esta acción noble consiste en develar circunstancias, más esos hechos se desdibujan ya no en simples anécdotas sino en un entramado de hechos y situaciones que acompañados de dotes literarias se convierte en futuros cuentos, novelas, poemas, obras de teatro y relatos.
Un factor a favor del escritor es la paciencia de armar y desarmar frases a cada segundo, para borrarlas, conjuntarlas y volverlas a deshacer. En estas líneas parece una tarea simple, sin la menor dificultad. Solo cuando se experimenta en carne propia el duelo contra una hoja en blanco es cuando esa simplicidad de la escritura se deja atrás y se le asume como un gran reto, como la gran dificultad.
El decidir hacer de la escritura una forma de vivir implica aun más dificultades a simple vista. En nuestra sociedad contemporánea la idea es risoria para algunos. El no percibir sueldos altamente remunerados, no poseer un auto último modelo o tener una casa en los mejores barrios de la ciudad, implica un fracaso.
Sin embargo, el escritor camina por el mundo bajo sus propias reglas. El deseo de salir y observar, sentir, oler y probar, es único. Tras largas jornadas laborales regresar a la computadora, el cuaderno o la máquina de escribir y volver a enfrentarse al reto inundar con mares de letras una hoja en blanco para ir a la cama con una larga sonrisa tatuada en el rostro.
El verdadero escritor, escribe para escribir, no desea ganar premios por cada línea que escribe. Este ser lee un sin fin de textos, plantea sus propias ideas y las plasma en innumerables renglones.
Este escritor revisa una y otra vez los textos que escribe, no con el afán de que todos tengan como destino final la imprenta sino con la idea de que cada vez que los lea se mejoren a si mismos.
La industria de la venta de libros no es muy grande, ni muy abierta. Muchas veces los grandes talentos no son los que ocupan las repisas de las librerías. Esas joyas literarias están en algún café, en algún bar, en alguna oficina y cada noche se regocijan en un acto de entrega a la literatura.
El panorama pinta a que el joven escritor se desanime y deje atrás a una edad “madura” ese afán de escribir. Se haga consciente de que esta vida moderna implica que para ser exitoso debe lograr un alto puesto ejecutivo, poseer un sinfín de bienes que nunca utilizará y comprar en las mejores tiendas del país. Afortunadamente existen personas que prefieren sufrir el devenir diario de la ciudad, caminar por las calles, sacrificar sus pocos ingresos en libros, llegar por la noche a casa, tomar una taza de café y regalar al mundo algunas estrofas o versos. Son ellos los que al paso del tiempo enriquecen a la humanidad, y son ellos los que provocan que otro joven en algún rincón del mundo decida ser escritor.

una respuesta

Cuenta número 1987. Hernández García Fernando de Jesús.
México, DF., julio 28 de 2008
Respondiendo una pregunta

Seis quince de la mañana. Rebeca y Efrén caminan hacia la estación del metrobús, Manuel González. A las seis de la mañana llegaron a la casa de la señora Hilda, mamá de Rebeca, ahí dejaron su automóvil, salieron a las seis y diez. En el andén del metrobús, con dirección a la terminal en Indios Verdes, recibieron un ejemplar de obsequio del periódico nacional de mayor circulación, Efrén no lo quería, estaba de mal humor porque Rebeca, su esposa, lo obligó a recibirlo, pero cuando dijo gracias, la jovencita repartidora vio una cara con bigote y una sonrisa que le pareció amable.
- ¿Qué hora es Rebe…
- Ya vas a empezar, que manía la tuya con la puntualidad, es demasiado temprano, y puedes verla tu mismo en el reloj de la estación, seis treinta y tres, miércoles veintinueve, ocho grados Celsius
- ¿Celsius?
- Si, lo oí en la televisión
- Que raro, está muy vació el anden
- No es raro, los estudiantes están de vacaciones
- Pudimos esperar el camión en la otra estación, con suerte alcanzábamos lugar
- Pudimos quedarnos a desayunar con mamá
- Estás enojada, mi vida
- No, mi amor, por qué no le quieres aceptar nada a mi mamá, eres tan orgulloso, y luego te quejas que el dinero de la quincena no te alcanza
- Ya ves mi vida, sí tengo razón, que tal si le quitamos el pan de la boca a mi suegrita
- ¿Te estás burlando?
- Sólo quise quitarte esa cara de enfado, que me dedicaras una sonrisita, cuando estás enojada te ves más bonita y a mí me gustas mas bien fea
- Adulador
Abordan el metrobús, encuentran lugar en el lado opuesto al del operador, el sol del amanecer no les dará en la cara. Rebeca se apoltrona en su lugar, acomoda la cabeza en el hombro de su esposo. Efrén comienza a hojear el periódico, piensa, a quien se le ocurre empezar con un editorial, habrá quien lo lea; otro gancho al hígado, las notas de interés para todo el país, a veces creo que voy a despertar en el infierno, las columnas de opinión, con razón regalan este periódico, se me hace muy aburrido, no trae fotos a color de las reinas de la farándula, ni nenorras en bikini, ni sección de chismes del espectáculo. Órale esta foto está buena, no lo puedo creer, con razón no encontraba la cara ni las piernas, son unas naranjas que simulan los pechos y el vientre de una mujer; mejor cambio la página, si ve la foto Rebeca, me empieza a decir, por eso no me dejas descansar, y luego no me ayudas con el quehacer de la casa, parece que adivinas, te escondes, luego sales, conque estabas revisando una fuga del calentador, pero el brillo de tu baba, en el cuello de la camisa te delata, sí, mejor le cambio de hoja.
- Mi vida ¿Qué es Homero?
- Ay amor, me haces cosquillas con tu bigote, por qué no te lo arrancas
- Mi vida, quien es Homero
- ¿No sabes?
- Si, mi vida, el de la serie de televisión
- ¿En serio?
- No mi vida, pero yo no sabía que estaba ciego
- Si, es el que escribió “La Ilíada” y “La Odisea
- Mi vida, vidita. Mira lo que dice aquí
- Déjame descansar
Efrén comienza a leer el artículo: ¿Era ciego, Homero? El famoso Etno-antropólogo mister Primmat Gibbon a su arribo a esta ciudad procedente de la isla de Quíos, en el mar Egeo, lugar en la Grecia de la antigüedad, de rapsodas y talladores de piedra, en conferencia en el hotel donde se hospeda informó de sus últimos descubrimientos.
Experto en culturas antiguas, principalmente, las del continente Euro-asiático-africano, comentó sobre sus hallazgos referentes a los estudios acerca del famoso poeta Homero, y, afirmó categóricamente que Homero, el poeta, no era ciego de nacimiento.
El rescate de unas ánforas, no informó cuantas, al sur de la isla, reveló en su contenido, datos hasta ahora desconocidos, mencionó brevemente, pues dijo no estar autorizado, para ampliar la información, comentó que seleccionaban a los mejores, hijos de ciudadanos sobresalientes, para que acudieran con los sabios, Solón, Pericles, Pitágoras y aprendieran todo lo referente a los diversos asentamientos (Dorios, Jonios, Corintios) su historia, ya mayores se los iniciaban en los misterios Eleusinos, ceremonia secreta, al término de la cual regresaban guiados por los hijos de otros ciudadanos ilustres.
Comentó que esa pérdida de la visión solo era temporal, servía para que no se distrajeran durante el transcurso de su labor, pues tenían permitido comunicar los hechos de su historia con un poco de libertad, en la conferencia de pasado mañana, en el Estadio Azteca, inicia a las diez de la mañana, entrada libre, en pantalla panorámica algunas- pasa a la página cinco.
Madona, en concierto.
Madona, en el Auditorio Nacional, su representante en México informó que pueden pasar a sus oficinas o llamar por teléfono, para recoger gratuitamente- pasa a la página siete
Por eso regalan estos periódicos, de la página cuatro se salta hasta la página diecisiete
Mi amor, que te pasa, por que esa cara de pocos amigos y el periódico. Mira como lo dejaste, guárdalo, no trajiste paraguas y si llueve nos puede servir.
O
Siete veinte de la mañana. Efrén está disgustado, no advierte cuando violentamente, arroja la cabeza de su esposa contra la ventanilla, ni cuando, al querer estrujar el periódico, clava su codo izquierdo en las costillas de Rebeca, piensa, ni regalado voy a querer este periódico. Su esposa lo mira sobresaltada, le dice, que tienes mi amor, habías de ver tu cara, por qué doblaste así el periódico, mira como lo dejaste, dóblalo con cuidado, no trajiste paraguas, y nos puede servir cuando salgamos del trabajo.

Gardner

Cuenta número 1987. Hernández García Fernando de Jesús.
México, DF., agosto 9 de 2008.

Gardner

Una interesante lectura, el libro intitulado “Para ser Novelista” de John Gardner, un libro para ser consultado muchas veces, las suficientes, hasta que se integre a nuestra personal manera de ser y pueda aclararnos dudas o servir de aliciente en momentos de languidez intelectual.
Consejos invaluables para los jóvenes escritores; pero no para aquellos que sólo desean publicar su obra como fundamento de su quehacer literario, sino a la persona dedicada, comprometida con su arte.
Sus indicaciones están dirigidas básicamente a los escritores que desean ser novelistas, porque dice, que se requieren diferentes manejos del lenguaje, que no son semejantes a los de los escritores de relatos cortos y los poetas; son importantes sus recomendaciones acerca del uso de las palabras, su ritmo y también la exactitud para representar con el lenguaje escrito, lo que elaboramos en nuestra imaginación y, además, la forma en que estructuremos el lenguaje y poder narrar nuestra historias con fluidez, evitando el lugar común o, mejor aun, lo que dicen las palabras del autor “Cualquier palabra o frase, ya sea sagrada, inocua u obscena, tiene un ámbito propio en el que resulta eficaz y no ofende a nadie”.
Sus recomendaciones para incrementar el personal acervo cultural, leyendo la producción literaria de nuestros autores favoritos y transcribiendo párrafos que hayan subyugado la atención; otra recomendación fundamental, revisar la página escrita hasta estar plenamente convencidos, que la forma en que está redactada, informa lo que verdaderamente quisimos decir; sus consejos acerca de contar con un agente literario. Por último, el autor declara en su capítulo “Tener Fe”, “que el arte de escribir, es más difícil, de lo que el escritor principiante cree, pero puede dominarse con mucho trabajo y buscando el apoyo de las personas que lo rodean”.
Gratificante pudo haber sido, escuchar en alguna de sus clases, en entrevistas o personalmente, del autor, las inflexiones de sus emociones; después correr al recinto dedicado a nuestra escritura y llenar resmas y resmas, ahogarlas en ríos de tinta, aunque a mí eso no me hubiera servido, sólo entiendo, corn flakes y carnation milk, cuando alucino por voraz apetito consumido.
Tener al alcance de la mano un libro que compendie la experiencia, la creación de su obra, y su publicación, de Gardner escritor, es una enseñanza invaluable, porque concreta algunas de las dudas respecto a la escritura; pero aquí en la escuela de Sogem, al alcance de la vista, el oído y del tacto, podemos acudir con nuestra pregunta en la mano, o en el aula, y solicitar a los docentes, asistencia para resolver nuestros problemas y aclarar nuestras dudas, siempre es mejor el diálogo en presencia, tenemos posibilidad de matizar la interrogación, hasta el límite de la propia ignorancia (necedad). Porque como Gardner decía: “Por último, el verdadero novelista es el que no renuncia”.