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domingo, 9 de noviembre de 2008

EUGENE EL SAPO




He aquí la historía de Eugene: un sapo. Un sapo además muy millonario, y, además, ciego. Eugene se quedó ciego hace poco cuando inspeccionaba en su fábrica de pegoste, en la cual trabajan arañas, libélulas, larvas y demás animalillos viscosos. Eugene descubrió un mosquito aún vivo en una telaraña y ¡Pum! De repente el mosquito le pico en un ojo, luego en otro y lo dejó ciego. Eugene quiso llorar pero ya no tenía ojos para llorar siquiera, así que se resignó a compartir su pena con su esposa Marla, la rana, y su amiga y brazo derecho Mona, la libélula.

-Tengo una prima, Artasia, que puede ayudarte- dijo sonriendo- ella es un hada, y he escuchado que cura todos los males… deja le llamo por teléfono-. Así que Mona llamo desde su telepatimóvil (que no se llamaba así precisamente por estar en las patas, aunque lo estaba), y después de unos minutos de hablar con su prima Artasia les dijo a sus amigos – ¡Lo he conseguido! Ella vendrá y no sólo eso, si no que traerá un par de ojos- y ahí la carita de la feliz libélula se descompuso un poco- pero lo que tal vez no te guste es que… tu sabes que las hadas no trabajan usualmente con los animales e insectos… son seres muy especiales… sin embargo, por el cariño que me tiene, ella ha accedido, accedio a darte un par de ojos… pero exigió a cambio… tu fortuna- dijo quedito Mona, y los ojos de Marla se abrieron tan grandes como les fue posible, y al voltear a ver a su marido, que no era capaz ni de hacer el mismo gesto, le dio tal pena que le dijo – Querido, es más importante que seas aquel sapo que eras antes, un sapo feliz. Eso no puedes comprarlo, anda…- Y Marla lo besó con ternura en esos enormes parpados cerrados de sapo. Entonces, el señor sapo Eugene, pensando que podría volver a armar todo desde abajo como antes, accedió.

El martes siguiente Eugene se había preparado para la llegada del hada. Se sabía que el trato era que estuviera sólo en su recámara y ella entraría por la ventana, entonces, Eugene le daría en un saco con toda su fortuna y el hada le daría a cambio sus nuevos ojos.

No muy lejos de ahí estaba el sapo Parcon, a quien le mataba de envidia pensar en la fortuna de Eugene desde siempre, y quien se había enterado del incidente y de los planes de Eugene por medio de un hueco que hizo en una de las paredes de la recamara del millonario sapo. Así que fue con Mona, la libélula, para cobrarle un favor que le debía hace tiempo – Tu, vas a pagarme hoy aunque no quieras- le dijo dejando salir una peste a moscas podridas de su verde bocota- tu sabes que un día te liberé de esta boca y prometiste hacer lo que fuera en el momento en que lo requiriese, este es el día- ordenó. Pero el Sapo quería que Mona le ayudara a entrar a casa de Eugene para quitarle su dinero, y, de verdad Mona no se sentía capaz de hacer eso. Sin embargo una promesa era una promesa.

Entró el sapo por la puerta fingiendo ser el hada -¿No ibas a entrar por la ventana? preguntó Eugene, y Parcon con voz fingida le ordenó callarse, pues un hada, decía el, hacía lo que ella quisiera y nadie tenia que preguntar nada. Eugene dudó, pues ni se escuchaba ni se percibía como un hada, pero al tocar las alas de Mona, pegada a la espalda de Parcon, le otorgó el dinero. – En la noche abrirás los ojos- dijo Parcon y Eugene sonrió. Parcon salio feliz de la casa y Mona fue a llorar en cuanto pudo a orillas del estanque.

El hada entró a la casa poco tiempo después, por la ventana. Le dijo que traía sus ojos y al preguntar por el saco, Eugene la llamó farsante, y le contó que el hada ya había llegado antes y había llevado consigo el saco. El hada, sintiéndose agredida salió volando de ahí enseguida, muy molesta y aventó los ojos al estanque molesta.

Sobre el río vio debajo a su prima y le quiso ira a contar sobre el horrible incidente con el sapo. – No vuelvas a pedirme jamás un favor así de nuevo, ese tipo es un patán- le dijo- ¡Quiso mentirme! Seguramente su avaricia no le permitió soltar su fortuna- y no pudo continuar por el imprevisto llanto de su prima, seguido por la explicación de lo que había ocurrido. Así que el hada muy apenada, contó que había tirado los ojos al río, pero que cumpliría aún así la oferta, iría por ellos a su casa y regresaría, mientras la libélula iría a casa de Eugene.

La libélula le contó todo a Eugene quien se aventó al agua a buscar sus ojos sin poder Mona discutir en ello. La libélula fue a buscar ayuda, pero Eugene ya estaba lejos cuando regresó. Nadie supo de él, y por más que lo buscaron parecía que el sapo ciego se había perdido en la profundidad del estanque.

El hada, de camino de regreso, vio a un horrendo sapo pelear por arrastrar un sapo de camino y se precipitó hacia él. Le quitó el saco y, castigándolo, lo convirtió en un mosquito. Después siguió su camino hacia el estanque, donde todos buscaban al sapo perdido, que hasta la mañana siguiente salió con los ojos puestos del estanque.

-Pero… ¿Cómo? ¿Qué ha sucedido?- decía Marla, besándole la verrugosa de la cabeza con gran felicidad.-Me he peleado con un enorme monstruo toda la noche- dijo- el me gritó que si buscaba unos ojos y me los ofreció a cambio ganarle en una pelea-. Todo el estanque escuchaba maravillado la historia –Yo acepté y peleamos hasta el amanecer. Después me dijo que admiraba mi valentía y me dio los ojos que me había traído el hada diciendo que con esos ojos podría ver el peligro-.

El hada, maravillada con la historia le regresó el gran saco al Eugene, quien al ver que un mosquito se acercaba a toda prisa al hada, se lo embullo de un bocado, pescándolo con la lengua viscosa.

Desde ese día el estanque fue un feliz lugar para vivir, donde nunca hubo ningún problema, por que Eugene siempre avisaba el peligro antes que ocurriera
.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El héroe de las mil caras: el quinto Beatle.



Cuando comencé con Campbell, fue algo impactante. Justo me pasó algo parecido con la metafísica de la poesía en clase de Patiño,  con Bachelard (y cuando hilé a Jung en “ El heroe de las mil caras” y “La poética del espacio”, me entraron unas gansa de leerlo…) : Sentí que estaba en una escuela de autodescubrimiento y de casi casi Chaman-School, mas que en escuela de escritores.

Y es que hay tantas virtudes psicológicas que compartimos en medio de las letras de Campbell… Todos somos ese heroe  (y ahí me cayó encima, como una pluma cosquilleante, el titulo) que pasa pruebas, que se encuentra con fantasmas, que pasa por periodos, que se va, que regresa, con la fe como estandarte, con el amor como reino para defender. Y solo quiere compartir, ser héroe de si mismo y conquistar su libertad, regresar de sus profundidades, que desembocan en sus cielos, y compartirse con los hombres. Por que de nada vale su lucha si no la comparte, si no comparte su conocimiento.

-Aquí suspiro-, es todo un viaje (literal), el que nos ofrece Campbell para que se ofrezca el héroe. Se me hace una tesis enorme. Un libro obligado para cualquier escritor y para cualquier persona que se sienta un guerrero luchando por su sueño

y quiera conocerse más.

 

Si es cierto que el héroe de las mil caras ha sido la obra que ha marcado las pautas de las historias más conocidas de las últimas décadas, y además ha sido un certero analisis de los trayectos de madurez propios del ser humano, proyeccionales en las historias  que se inventa, se recuerda y se cuenta,  exorto a mis compañeros lectores y escritores, ampliemos la tesis para poder moldear de formas responsables estas teorías de psicoanálisis para dar mejores sentidos a la catarsis de nuestros lectores, así mismo, que tengamos claro que podemos tranfromar mediante este conocimiento el rumbo de la nueva litertura, y que, con las armas que aprendimos con Italo Calvino, y ahora con Campbell, y el ímpetu de justicia que estoy segura en común perseguimos, podemos crear una nueva conciencia en quienes nos lean para hacer grandes cambios pequeños en nuestros lectores, y convertirnos en esos héroes de quienes leemos.

Todo comienza con un aleteo de mariposa, y lo facinante es poder hacer algo bueno haciendo lo que amamos, por que es justamente eso lo que estamos desencadenando, una avalancha de amor, que tal vez sea tal imparable como lo que alguna vez hizo que en vez de ríos fluyeran tantas”higways”.

 

Sé que este escrito es de lo más John Lenon, pero también creo que eso es justo lo que me inspiró el trabajo de Campbell, y eso es justo lo que quiero inspirar con el mío. Es importante que sepamos que justamente personas como John Lenon inspiran que hasta hoy recurramos a ellas para hacer alusión a soñadores,  a pregonadores de paz, que se atrevieron a hacer vibrar su voz tan alto que lo demás tambien se atrevieron a hacer lo mismo.

Y esque es necesario sólo que uno la levante para encorajar a los demás, para que todos los demás se paren y sean el héroe juntos, y el heroe de las mil caras tenga una.

Es necesario que utilizemos los recursos que estamos aprendiendo de una vez para que comencemos a crear héroes no sólo ficticios si no reales, que realmente tengan nuestra voz, y ayuden a los demás a levantar a suya propia.

Urge tomar conciencia de que es posible. De que no podemos seguir teniendo miedo de medusas falsas, ni amarrados a diosas edípicas, ni aferrados a los cielos de nuestro ego sin bajar, no. Al final se habla de un “heroe de hoy”, pero el futuro es hoy. Es preciso, cierto, comprender a fondo, lo más posible, como es que ha avanzado hasta aquí, pero también esta en nuestras manos crear lo nuevo, y despegar lo que no sirve de los conceptos viejos.

¡Confiemos en nuestra intuición! Es seguro que debemos ser humildes, si. Mucho, y siempre estar abiertos al error, pero, es cierto también que debemos de ser firmes en nuestro deseo de aprender y crecer, pues ni Cortazar, ni Marquez, ni Goethe, ni Kafka, ni Whitman, ni Valery, ni el mas extraterrestre de los literatos comenzaron sabiendo, y el solo el deseo quien los llevo a donde estuvieron y donde ahora están: en nuestras páginas. 

martes, 16 de septiembre de 2008

CALVINIANDOLE


6 propuestas para el próximo Milenio

Cuando comencé el libro, no voy a decir que no dije: Yiuuuuh! La verdad a las 5 páginas era toda yo un bostezo. Que la hermana buena gente nos daba la reseña, que mil novecientos ochenta (ja, yo iba naciendo), que no se que…  y Levedad. Hasta ahí no iba nada leve el asunto. Pero, después de unas frases célebres – levedad como reacción al peso de vivir- uno le va agarrando el gusto a Don Calvino, y hasta le sonreía yo al viejito de la portada del libro. No voy a hacer un recuento de las seis virtudes, se me hace escueto, y fue como leer la guía “Todo sobre Europa” y decir, Mira, con tal emoción, Ahí estuve, en esa iglesia y esa piedra y esa banca, justo después de haber ido de mochilazo (lógico que los destinos que faltaron pues uno también los va saboreando en la guía y se da el tope en la frente cuando ve a esas holandesas que nunca vió en la cervecería).

Creo que es una cosa bien Darwinesca: la cadencia de la evolución, así que al mono se le cae el pelo y se da cuenta que piensa y de repente dice: Ay guey, igual y los demás también y no es tan facil hacerlos pendejos.  Pues que igual pasa con el libro y con sus invitados a tomar el cafecito: señor escritor, señor lector.

Señor escritor se da cuenta un dia que no era cosa de nada más sentarse y escupir un par de vomitados versos que luego medio peinaba para que se vieran bien y los mandaba a la fiesta para que se los cambiaran por medallas… ¡No! Y Señor lector se comienza a dar cuenta que no era tampoco de que le pongo pegamento a este recorte y me lo pego en la lengua para sacarlo en las fiestas ¡No!

El libro exigió un respeto mutuo. Los niños crecieron y quería que los dos pensaran, necesitaba que el escritor- hermano mayor- fuera más ágil, más rápido, menos viajado, por que el lector vivía cada vez más rápidamente también, entre autos y computadoras y su mente revolucionada, viajando a mil vueltas, requería retos para estar entretenida. Las historias digeridas eran cosa de niños. Ellos ya no eran unos niños, estaban creciendo. A los adolencentes hay que tenerlos muy entretenidos.

Así que Señor escritor tuvo que tener que aprender a tener respeto por su hermano Señor lector, para que este le tuviera respeto por que si no se gastaba su lana en antros, viejas y chupes, y no en libros , cosa que si pasaba, hermano mayor no iba a poder ir también de reven y eso que hermano mayor era como el que estaba menos ciego de los dos, se supone, y es el que tenía que manejar de regreso.

Muchas veces por querer ser demasiado… DEMASIADO, no sabemos como hacer para dar el mensaje sin arborecencias inutiles. En dos palabras pueden estar implicitas, otorgadas por un silencio pródigo, toda una ráfaga de sensaciones e ideas que el lector agradecerá a un escritor que sepa planificar su obra consisamente. Seguramente, entre más años de trabajo, es más posible ser breve. 

Fuera de que éste libro me pareció un poco “Italo can finally happilly die as a Hero” (and you can say he read like he had no life) puedo decir que es una obra fantástica, la cual resume una gran vida de trabajo, de pasión de parte de Calvino, que se desborda en su pluma. Un placer haber llegado a ella, y que ella llegó a mi.

En cuanto a nuestro encuentro, supongo que será muy últil para mis proyectos, y que lo que dejó en mi cerebrito, ya está más que impregnado para que cada vez que saque el lapicero recuerde: ser como el pájaro, no como la pluma.

Y ahora, el arte de saber acabar.

TAN TAN.

lunes, 11 de agosto de 2008

SOLILOCA GARDNER

"El escritor poco prometedor carece de visión propia de lascosas"
John Gardner

John publico el libro sin saber que se sentaría conmigo un día, a tomar un café en la fermatta del Moro, muy cerca del colegio.
Fue simple: Se sentó y de pronto nos conocíamos. Éramos amigos. El me hablaba como si me conociera desde siempre y yo asentía placidamente como quien reconoce que encontró a alguien que piensa parecido.
-¿Ahora que opinas de lo que te dije Roxana?- Preguntó. Pero yo no había abierto la boca hasta entonces ¿Para que abrirla ahora? Tu lo sabes Gardner, me conoces tan bien.
- No, Roxana, no te lo pregunto para saberlo yo, y por favor llamame Jhon. O Yon, o como sea, pero Gardner se me hace muy...
-¿Formal?
-Sí. Eso.
-Sabes que te lo pregunto para que seas tu quien lo sepa.
-Pues hay algo que me preocupa. Pero justo en éste segundo la respuesta llegó a mi cabeza, no es tan importante.
-Cuentame...
-¿Recuerdas que me contaste que la alabanza generalizada de un libro estúpido ofende al verdadero escritor?
-Si, es como comparar a Arjona con Sabines.
-Estás igual que Memo
-¿Qué Memo?
- El que me dió tu libro
- Tu profesor... debe ser muy inteligente para haberte dado mi libro.
-Vanidoso.
- Jhon. Tengo miedo sea estupido. Y me gusta Arjona. A veces. Como la de sin daños a terceros. Por cierto ...
¿Cómo sabes quienes son Arjona y Sabines? Eres gringo.
- No babosa. Estoy en tu cabeza. Como tu libro. No creo que sea estupido, lo puedo ver desde aquí, junto a los recuerdos de la escuela y algunas fotos de... ¿Quién es esa?
-Deja eso ahi, caray. Tenía que imaginarte curioso además.
-¿Por qué crees que es estupido?
- No se si le guste a los demás. Si de verdad no me van a linchar por fantasiosa.
-Nadie linchó a Michael Ende.
-Por favor, no compares. Ya te pareces a mi ego.
-Rox, soy tu ego.
-Bueno, Jhon ego, me urge un consejo.
- Sigue a tu corazón. Y sigue leyendo mis libros. Seguir a su corazón es lo que hace un buen escritor siempre ¿No te diste cuenta tu que eres tan lista...
- Gracias
-... que todo el libro digo eso entre líneas? Seguir a tu corazón, observar tu entorno, no dejarte llevar por nada, armar tu propio juicio, seguir buscando respuestas, escribir, escribir, escribir... analizar, volverte el personaje, verlo de afuera, de adentro, de todos lados, hacerlo digno de la obra, hacer la historia un pretexto para que ese personaje se libere en ella, aveces...
- Yo me puse muy nerviosa cuando hablaste de personajes... no estoy segura que los míos...
-¿Has escrito ya tu escaleta y lo que te dijo Memo?
- ¿No que no conoces a Memo?
-Pero te conozco a ti, querida. No lo has hecho. Ira saliendo con el tiempo. El personaje tomará vida. Sólo sigue mis consejos. Lo que el novelista hace además de menospreciar las falsas novelas es intentar escribir novelas auténticas ¿Recuerdas?
- Es que ahí también como que no sé. Hay cosas que a todo el mundo le gustan que no me gustan, y visceversa
-Tu sabes que no es cierto, no eres tan fácil
-Bueno. Me da cosa que mi novela esté en la delgada línea entre lo falso y lo auténtico
-Casi todas comienzan así. Ya se... tengo el consejo ideal para ti...
-¡Dime!
-¡Deja de escribir ahora! Ponte a leer. Oxigena tu cabeza con información y expande tu pecho de emoción de otras historias... Dios quiera que lo que salga de exprimirlo sobre las hojas, sea puro JUIIIIIIIICEEEE!
-Ashhh, ya se que eres gringo, pero... wanna be nigga?
-Te olvidaste que soy tu ego, ¿Verdad?

miércoles, 30 de julio de 2008

¿Quién es el hombre sin nombre?


¿Quién es el hombre sin nombre?

El hombre sin nombre despertó de nuevo sin saber que cara tendría ese día. Puso un pie en la duela de madera esperando que fuera el derecho. Un pie de hombre. Perfecto. Siempre era más sencillo ser hombre, aunque claro, cuando se era una mujer atractiva también podía llegar a ser divertido.

El hombre sin nombre se metió a la regadera sin mirar el espejo. Siempre lo hacía al salir del baño, pues le gustaba ejercitar su cerebro tratando de descubrirse primero por sus demás sentidos, y también ese morbo sano de tocar distintos cuerpos que sabía suyos era divertido. Se dio cuenta que era un hombre muy alto y, por el vello corporal advirtió que era castaño. Su cuerpo era fuerte “Así que es hoy” pensó. “Seguramente hoy soy quien quiero ser”.

El hombre sin nombre se quiso llamar Luis. Apagó la llave de la regadera y, justo al estar frente al espejo con la toalla con la cual limpiaba el espejo empañado, se detuvo “Aún no”, pensó “Hoy voy a aguantar más”. Y es que era un gran día, y “Luis” era seguramente el nombre que querría tener por siempre. Así se llamaba su abuelo, a quien siempre había admirado. Corrió al closet después de cepillarse dificultosamente el ondulado cabello. No tenía barba. Seguramente era muy joven. Se puso una camisa entallada, color caqui, que encontró debajo de la ropa para niños. Era un poco entallada, de diseñador, que no se había puesto hace mucho tiempo. “No todos los días se tiene un cuerpo así sin trabajar”. Atrás de los bastones y los sombreros había una colección de corbatas y bufandas, entre la cual resaltaba una pashmina azul cielo. Esperaba tener ojos claros, para que resaltaran. Unos jeans rotos y mocasines color café. Entre las bolsas de mujer recordaba haber puesto un portafolio Vuitton monograma que combinaría perfecto “Debo ser un poco gay hoy”, pensó. No quería que Luis fuera gay. Soltó el portafolio y tomó la cartera del buró. Una cartera destinada a no tener una credencial de identificación hasta el día de hoy.

Luis salió a la calle. “Hoy caminamos”. Siempre iba hacia la derecha para tomar el metro, pero hoy tomaría el camino del parque, hacia la izquierda. El parque era un camino de sorpresas, ya que cambiaba constantemente a diferencia del camino del metro. Había muchos negocios de café y la gente se conglomeraba en las mesas que había en las banquetas. Por el parque jugaban niños. Había perros por doquier y abundaban las pelotas grandes.

Luis caminaba observando todo. No tenía que ir a trabajar, no tenía que hacer absolutamente nada. Sólo observar y, claro, ser observado. Una hermosa mujer mayor volteó a verlo. Le guiñó un ojo y el respondió con una amplia sonrisa. Luis se sintió afortunado, pues esto quería decir que sí, era atractivo. Las mujeres siempre se fijaban más en la cara que en el cuerpo. Así se si su cuerpo le parecía bello, seguro su cara también lo sería.

Luis siguió caminando y las mujeres seguían sonriendo. Se sentía un modelo en pasarela “Debí traer el portafolio” pensó. Y justo ahí, lo golpeo la terrible idea que sería su perdición “Todas son mayores”. Y era cierto que aún teniendo vello corporal castaño podía estar cundido de canas en la cabeza “Pero el cuerpo parece joven” se replicó preocupado.


Luis de repente estaba nervioso. Es cierto que era un hombre atractivo, pero ahora pensaba que era un hombre viejo, y Luis no quería ser un hombre viejo. “Un espejo, necesito un espejo” pensó pero no había uno cerca. Al ver un café en la esquina, se emocionó. En el café debía haber un espejo.

Una mujer lo interceptó a medio camino. Le preguntó su nombre. Luis, contestó. ¿A qué te dedicas? Negocio Familiar. Voy a sonar muy lanzada, pero ¿Eres soltero? Y a Luis no le importaba esa mujer rubia no precisamente atractiva ¿Puedes ver mi cara, no? Sí, lógicamente veo tu cara ¿Tu la mía? Reía la rubia ¿Cómo me veo? ¿Me puedes describir mi cara? Y las palabras de Luis rebotaron en la mueca de desprecio de la rubia. No por que me acerque a ti te puedes dar el nefasto lujo de ser tan vanidoso. Y se coló por la diestra.

Luis corrió hacia el café y entró directamente al baño. Es sólo para clientes, gritaron desde la barra. Pues sírvame un americano. Esperó que saliera el hombre que ocupaba el lavador y entró. ¿El espejo? No había espejo. ¡El espejo! Gritó. No hay espejo, respondieron de nuevo desde la barra.

Luis salió corriendo del lavador. La duda lo carcomía. Págueme el café, gritaron de nuevo desde la barra, pero Luis salió sin hacer caso. Una tienda de espejos. Una tienda llena, completamente llena de espejos del otro lado de la calle. Julio corrió hacia ella poseído por la alegría, pero un auto color rosa estampó su costado derecho.

El hombre con nombre despertó jadeando como un perro. Se paró con el pié derecho y se quedó viendo fijo al espejo. Era el de siempre, sin chiste, sin sorpresas, sin sonrisa. Hizo una mueca de molestia y escupió el espejo, le molestaba el nunca llegar a saber si ese día el había sido Luis… ¡Pero había sido Luis! Sin mirarse al espejo había sido Luis. Y es justamente eso lo que hizo que el hombre con nombre ese día en el espejo fuera el hombre perfecto.

martes, 22 de julio de 2008

Droxie's mistery's






¿Por qué todos los ríos van al mar?
¿En realidad todos los ríos van al mar?
¿Cómo hacen del baño las almejas?
¿Cómo come una anémona?
¿Por qué se dice que se levantó con el pie izquierdo?
¿Por qué la izquierda es la siniestra?
¿Por qué dicen que los zurdos son más inteligentes?
¿Qué tiene que ver la inteligencia con la cultura?
¿Por qué a los hombres les gustan las pelis de guerra?
¿Por qué a las mujeres nos gustan las pelis de amor?
¿Por qué es tan difícil digerir las mejores cosas?
¿Por qué los hombres con voz intensa son más varoniles?
¿Por qué tenemos los hijos nosotras?
¿Las feromonas son únicas en casa persona?
¿A qué huele el agua?
¿De verdad será inodora?
¿Por qué lo que más huele siempre son las axilas?
¿Por qué las rosas son rojas?
¿Por qué los mosquitos son tan molestos?
¿Son todos los soles diferentes?
¿Realmente podríamos saber eso?
¿Cayeron ovnis en Roswell?
¿Por qué para todo el mundo los aliens son verdes y ojones?
¿Qué de verdad todos los aliens serían sólo una especie homogénea?
¿Por qué los hombres son tan pendejos?
¿Por qué los mexicanos son tannnn machistas?
¿El sol también se mueve alrededor de algo?
¿De que están hechas realmente las salchichas?
¿Cómo llegó el arte a tener una formula plástica?
¿Es eso arte?
¿Qué es realmente el prana?
¿Puede un aura ser negra?
¿Por qué no quemaban a los sacerdotes en las hogueras?
¿Quién quiere una chela?
¿Cuánto por el perro?
¿Me lavas mi ropa?
¿De verdad?
¿Te gusta mi falda nueva?
¿Cuántas hojas de papel salen aproximadamente por cada árbol?
¿Cuándo alguien está en coma siente dolor?
¿Cuándo despiertan tienen todo entumido?
¿Los eunerismas son causados por alguna enfermedad?
¿A dónde vamos los humanos en nuestro siguiente paso evolutivo?
¿Tendremos todos ojos cafés por que el sol será más fuerte?
¿De verdad la tercera guerra sería por agua?
¿No hay forma de volver el agua salada dulce?
¿Por qué mataron al guey que descubrió como hacer luz sin electricidad?
¿Por qué Einstein no se quiso hechar su palito con Monroe?
¿Cómo pudo ser Einstein tan mocho?
¿Las “deficiencias” cerebrales se dan por un exceso de comunicación cerebral?
¿Cómo sobrevivió Darwin el los Galápagos?
¿Habrá conocido al brother de “Naufragio” y a Wilson?
¿Cómo se llama el otro naufragado famoso que era un tonto?
¿Por qué el hijo de Emmanuel imita la voz de su papá?
¿Por qué es tan rubio y tan alto y tan guapo?
¿Por qué el 13 es de mala suerte y nunca ponen piso 13 en un hotel?
¿Por qué todo el mundo se aprende el capitulo 7 de Rayuela?
¿Qué todo el mundo se rinde antes del 93?
¿Por qué alguien pensaría que recitar es sexy?
¿Por qué me daba risa cuando mi tía declamaba?
¿Por qué el sexo se vuelve adictivo?
¿Por qué comer y descomer puede ser tan placentero?
¿Quién es el hombre sin nombre?
¿Cuántas chupadas debes dar para llegar al chiclocentro de una tutsi?
¿Cuántas noches me quedarán de vida?
¿Por qué es tan común la crisis de los veinticinco?
¿Por qué la depresión post parto?
¿Es un cuervo más inteligente que un perro?
¿Cuál es la especie de mariposa más longeva?
¿Cuándo dicen los mayas que habrán comenzado los tiempos?
¿Realmente se creían todo eso del Popol Vuh?
¿Por qué “México”?
¿De verdad somos descendientes de la “plus” basura española?
¿No es entonces lógico que seamos tan loosers?
¿El gobierno monitorea todo lo que hay en la Internet?
¿Habrá existido la Atlántida?
¿Por qué el efecto péndulo y la ley de Morphe me dan risa?
¿Por qué intuyo que lo que viene es lo retro?
¿Por qué me dan ganas de un licuado de cerelac y pepinos con limón?
¿Cuál es realmente mi canción favorita?
¿Por qué todo el mundo te pregunta tu color favorito si ni lo recuerdan?
¿Por qué es tan rico un beso?
¿Puedo drogar a las drogas de mi cerebro?
¿Sería más depresiva si midiera uno ochenta?
¿Cuántas preguntas me faltan?
¿Qué quiero comer mañana?
¿Cuánto cuesta el kilo de milanesas?
¿Y el de pepinos?
¿Cómo era la dirección del blog?
¿Qué caray significa blog… aparte de un blog?
¿De verdad no pueden inventar más palabras esos gringos?
¿Por qué la asociación es tan difícil de analizar?
¿Todos vemos los mismos colores?
¿Habrá gente que pueda ver más colores que otra?
¿Por qué los ojos azules son más lindos?
¿Cómo funcionan los pistones (por 20ª vez)?
¿Cómo dejar de pensar en eso?
¿Cuántos refrescos harían que te explote la panza?
¿Por qué lo mentos no dicen que no se mezcle con coca Light?
¿No los podemos demandar por eso?


Y la máxima,


parafraseando al maestro: Chicoche - y su crisis-:

¿Quién pompo?