Nunca he entendido porque nuestras pobres mentes están totalmente controladas por la industria. Sé que no tiene mucho que ver con el tema, pero mientras comenzaba mi ensayo (después de haber medio leído lo de Campbell), me puse a ver los comentarios de mis compañeritos de clase, y note algo curioso. Todos, o casi todos, encontraron similitudes con súper héroes o personajes de ciencia ficción muy reconocidos, pero casi todos extranjeros. Entonces vino a mí cabeza como un rayo; ¿Por qué no mencionar al Mil Tamales? Así es, efectivamente, ese luchador tranza, ratero y poco inteligente que estafa al pueblo en el cual es gobernador. Aparece en la revista Chamuco, algunas veces viene otras veces no. Casi nadie lo conoce, y por más que me esforcé, no hallé imagen alguna en la red. Supongo que en el fondo me hace feliz conocer cosas que, aunque no suene como mal, vale bastante la pena.
Y bien, volviendo al tema de los héroes, primero tendríamos que ver cuál es el concepto de héroe;
Héroe: Persona admirada por sus hazañas y virtudes.
Viendo esa definición, notaremos que en ningún caso aparece que debe tener ciertas características. No estipula que debe de volar, no tener súper poderes. Tampoco que debe tener un alter ego exitoso, ni que sea millonario. A lo que voy, es que desgraciadamente, estamos tan acostumbrados a relacionar la palabra héroe con tantas cualidades, convierte las cosas importantes en nulas. Por decir un ejemplo, un padre de familia que tiene dos trabajos, o dobla turnos, no es más que un padre de familia que dobla turnos, y no un héroe.
También en nuestro pensamiento admite que deben provenir de una deidad o de otro planeta, cuando eso es totalmente falso. No es que me ponga sentimental, pero si analizamos a los mexicanos, al final todos vamos a terminar siendo héroes no reconocidos. Es como leí en una revista de Día Siete; “fuimos hechos para brillar, pero nadie se deslumbra”. Para mí la palabra héroe debe de tener obligaciones, entrega, compromisos. No necesariamente debe de ser una persona intachable, o sin errores. Todo lo contrario. Debe de ser altamente humana primero que todo, porque solo los humanos podemos llenarnos de sueños, se ilusiones, de esperanza.
Ahora enfoquémonos un poco en el mito. Las diferencia entre lo que pasó, y lo que dicen que pasó. Yo tomo como ejemplo esa película de Frank Miller llamada “300”. Me interesó bastante el tema, y decidí hacer una breve investigación acerca del tema. En primer lugar encontré que no era trescientos soldados, porque cada espartano tenía a su servicio dos guardas. Y los Arcadios no salieron huyendo, de hecho se retiraron por orden de Leónidas. A lo que quiero llegar es a la pregunta obligada; ¿Dónde empieza el mito y donde acaba la realidad? ¿Son realmente las personas héroes o la gente los vuelve héroes? ¿Hacen extraordinarias o hacen cosas comunes extraordinariamente bien? Esa y otras interrogantes que no puedo responderme, me llevan a la conclusión de que héroes es solamente una breve palabra, no es con concepto total. Ese concepto abarca demasiado. Tanto que no me siento capaz de definirlo como tal.
Nota: Esta nota no tiene nada que ver con los ensayos, es solo para dejar en claro que nucna puse mi nombre en los demás trabajos. Soy Enrique Gómez, 1986.
Gracias por las clases profesor Guillermo. Espero haya disfrutado su cerveza.
domingo, 16 de noviembre de 2008
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