domingo, 10 de agosto de 2008

una respuesta

Cuenta número 1987. Hernández García Fernando de Jesús.
México, DF., julio 28 de 2008
Respondiendo una pregunta

Seis quince de la mañana. Rebeca y Efrén caminan hacia la estación del metrobús, Manuel González. A las seis de la mañana llegaron a la casa de la señora Hilda, mamá de Rebeca, ahí dejaron su automóvil, salieron a las seis y diez. En el andén del metrobús, con dirección a la terminal en Indios Verdes, recibieron un ejemplar de obsequio del periódico nacional de mayor circulación, Efrén no lo quería, estaba de mal humor porque Rebeca, su esposa, lo obligó a recibirlo, pero cuando dijo gracias, la jovencita repartidora vio una cara con bigote y una sonrisa que le pareció amable.
- ¿Qué hora es Rebe…
- Ya vas a empezar, que manía la tuya con la puntualidad, es demasiado temprano, y puedes verla tu mismo en el reloj de la estación, seis treinta y tres, miércoles veintinueve, ocho grados Celsius
- ¿Celsius?
- Si, lo oí en la televisión
- Que raro, está muy vació el anden
- No es raro, los estudiantes están de vacaciones
- Pudimos esperar el camión en la otra estación, con suerte alcanzábamos lugar
- Pudimos quedarnos a desayunar con mamá
- Estás enojada, mi vida
- No, mi amor, por qué no le quieres aceptar nada a mi mamá, eres tan orgulloso, y luego te quejas que el dinero de la quincena no te alcanza
- Ya ves mi vida, sí tengo razón, que tal si le quitamos el pan de la boca a mi suegrita
- ¿Te estás burlando?
- Sólo quise quitarte esa cara de enfado, que me dedicaras una sonrisita, cuando estás enojada te ves más bonita y a mí me gustas mas bien fea
- Adulador
Abordan el metrobús, encuentran lugar en el lado opuesto al del operador, el sol del amanecer no les dará en la cara. Rebeca se apoltrona en su lugar, acomoda la cabeza en el hombro de su esposo. Efrén comienza a hojear el periódico, piensa, a quien se le ocurre empezar con un editorial, habrá quien lo lea; otro gancho al hígado, las notas de interés para todo el país, a veces creo que voy a despertar en el infierno, las columnas de opinión, con razón regalan este periódico, se me hace muy aburrido, no trae fotos a color de las reinas de la farándula, ni nenorras en bikini, ni sección de chismes del espectáculo. Órale esta foto está buena, no lo puedo creer, con razón no encontraba la cara ni las piernas, son unas naranjas que simulan los pechos y el vientre de una mujer; mejor cambio la página, si ve la foto Rebeca, me empieza a decir, por eso no me dejas descansar, y luego no me ayudas con el quehacer de la casa, parece que adivinas, te escondes, luego sales, conque estabas revisando una fuga del calentador, pero el brillo de tu baba, en el cuello de la camisa te delata, sí, mejor le cambio de hoja.
- Mi vida ¿Qué es Homero?
- Ay amor, me haces cosquillas con tu bigote, por qué no te lo arrancas
- Mi vida, quien es Homero
- ¿No sabes?
- Si, mi vida, el de la serie de televisión
- ¿En serio?
- No mi vida, pero yo no sabía que estaba ciego
- Si, es el que escribió “La Ilíada” y “La Odisea
- Mi vida, vidita. Mira lo que dice aquí
- Déjame descansar
Efrén comienza a leer el artículo: ¿Era ciego, Homero? El famoso Etno-antropólogo mister Primmat Gibbon a su arribo a esta ciudad procedente de la isla de Quíos, en el mar Egeo, lugar en la Grecia de la antigüedad, de rapsodas y talladores de piedra, en conferencia en el hotel donde se hospeda informó de sus últimos descubrimientos.
Experto en culturas antiguas, principalmente, las del continente Euro-asiático-africano, comentó sobre sus hallazgos referentes a los estudios acerca del famoso poeta Homero, y, afirmó categóricamente que Homero, el poeta, no era ciego de nacimiento.
El rescate de unas ánforas, no informó cuantas, al sur de la isla, reveló en su contenido, datos hasta ahora desconocidos, mencionó brevemente, pues dijo no estar autorizado, para ampliar la información, comentó que seleccionaban a los mejores, hijos de ciudadanos sobresalientes, para que acudieran con los sabios, Solón, Pericles, Pitágoras y aprendieran todo lo referente a los diversos asentamientos (Dorios, Jonios, Corintios) su historia, ya mayores se los iniciaban en los misterios Eleusinos, ceremonia secreta, al término de la cual regresaban guiados por los hijos de otros ciudadanos ilustres.
Comentó que esa pérdida de la visión solo era temporal, servía para que no se distrajeran durante el transcurso de su labor, pues tenían permitido comunicar los hechos de su historia con un poco de libertad, en la conferencia de pasado mañana, en el Estadio Azteca, inicia a las diez de la mañana, entrada libre, en pantalla panorámica algunas- pasa a la página cinco.
Madona, en concierto.
Madona, en el Auditorio Nacional, su representante en México informó que pueden pasar a sus oficinas o llamar por teléfono, para recoger gratuitamente- pasa a la página siete
Por eso regalan estos periódicos, de la página cuatro se salta hasta la página diecisiete
Mi amor, que te pasa, por que esa cara de pocos amigos y el periódico. Mira como lo dejaste, guárdalo, no trajiste paraguas y si llueve nos puede servir.
O
Siete veinte de la mañana. Efrén está disgustado, no advierte cuando violentamente, arroja la cabeza de su esposa contra la ventanilla, ni cuando, al querer estrujar el periódico, clava su codo izquierdo en las costillas de Rebeca, piensa, ni regalado voy a querer este periódico. Su esposa lo mira sobresaltada, le dice, que tienes mi amor, habías de ver tu cara, por qué doblaste así el periódico, mira como lo dejaste, dóblalo con cuidado, no trajiste paraguas, y nos puede servir cuando salgamos del trabajo.

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