sábado, 15 de noviembre de 2008

hércules: la vida de un héroe

a propósito de la muerte de hércules hemos preparado un pequeño reportaje, sobre la vida de este atleta que ha ganado más medallas de oro que el resto del país en toda su historia. ya nadie se quiere acordar de él, pero es de esos hombres que tienen una cualidad que los hace diferente a los demás, y los dioses, que se sienten intimidados, no se los perdonan.

1. hércules nació en el lugar equivocado a la hora equivocada. le deprimió que su extraordinaria fuerza no se valorara lo suficiente. no le motivaba ganar por octavo año consecutivo el título del hombre más fuerte del mundo. dejó de hacer ejercicio y sus músculos se tornaron en pura grasa. se pasaba toda la tarde frente a la televisión. se metió de profesor de educación física y en las noches se masturbaba pensando en sus alumnas.

2. todavía se pone más triste
su infancia fue amarga. era el hijo bastardo de un renombrado hombre de negocios. su madrastra siempre lo odió y le hizo la vida de cuadritos. cuando era bebé, lo llevó al monte para dejarlo ahí pero él con su fuerte manita le agarró un dedo y no la soltó. se lo tuvo que traer de regreso, pero ella con sus uñas le dejó una cicatriz en la cara que nunca se le quitó.

3. la época dorada
a los 17 años se fue a las olimpiadas y ganó 8 medallas de oro. tuvo en su nación un recibimiento de héroe. pero no le duró mucho, no tenía un aspecto lo suficientemente “agradable para la televisión”. además, el comité olímpico le prohibió volver a participar, dijeron que “aventajaba con demasiada facilidad a los demás competidores” y le dieron un reconocimiento especial y lo mandaron a casa. dice en una entrevista: fue la época más feliz de mi vida (y se ríe).

4. el final “feliz”
cuando su padre murió, heredó una pequeña fortuna, nada despreciable (la arpía de la madrastra nada pudo hacer). se compró una casa, en la que vivió junto a una de sus alumnas que necesitaba de alguien de quien apiadarse, y así se la pasó, hasta morir.

5. nostalgia
está en su casa, viendo las siete medallas . “alguna vez fui héroe, sí señor, una vez fui héroe. y cuántos pueden decir eso”.

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