domingo, 9 de noviembre de 2008

Seis, seis, seis

Leonardo Bastida Aguilar

“La literatura sólo vive si se propone objetos desmesurados, incluso mas allá de toda posibilidad de realización” Italo Calvino


Seis propuestas para el nuevo milenio, seis opciones para refrescar la literatura del siglo XXI, seis conceptos sobre los cuales reflexionar acerca de la tarea del escritor.
El nuevo milenio implica un grato para la literatura y por ende, para el arte de escribir. Nuevas tecnologías y la preponderancia de la imagen ante la escritura han provocado que el escritor del siglo XXI adquiera nuevas tareas.
El arte de la escritura no es una novedad en la historia de la humanidad, por el contrario, desde la época remota de pueblos como el babilonio u otros que a través del uso de tablillas de arcilla y escritura cuneiforme registraban hechos o registraban inventarios de lo que poseían.
Cuando los mitos se comenzaron a plasmar, como en el caso del de Gilgamesh o posteriormente los de la Ilíada y la Odisea, es cuando se inicia la tradición literaria propia.
Desde aquellos momentos hasta hoy en día han acontecido un sinfín de hechos fundamentales para la literatura, han surgido movimientos, vanguardias y escritores que cada determinado tiempo
Sin embargo, hay aspectos que prevalecen o que han permitido a la literatura dar pasos firmes. Italo Calvino nos propone seis aspectos para auxiliar al escritor a un mejor desenvolvimiento de sus tareas narrativas.
Por medio de la levedad se evita la pesadez, a través de la rapidez se narra lo esencial, lo preponderante, bajo la exactitud el escritor no pierde el camino por el que quiere llevar su historia, la visibilidad para que cada imagen literaria sea una fotografía, multiplicidad para entretejer historias de manera artesanal.
Para Calvino escribir implica una combinatoria de todos estos factores con el fin de aprovechar elementos que se han desarrollado en distintas etapas de la historia de la literatura y que perviven gracias a su efectividad.
El profético seis, seis, seis en la tradición católica es un indicador del final, del Apocalipsis, por medio de las propuestas de Italo Calvino, es posible percibir que es necesario un final de muchas cosas y muchos vicios dentro de la literatura para comenzar a elaborar esa literatura del siglo XXI que le exige al escritor una devoción hacia su trabajo y el arte de hilar palabras. “…desde el momento en que empieza a escribir; la palabra escrita es la que cuenta: primero como búsqueda de un equivalente de la imagen visual, después como desarrollo coherente de la impostación estilística inicial, y poco a poco se adueña del terreno” (Italo Calvino).

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