Gardner John. Ensayillo
¿Que es ser escritor? ¿Tiene alguna relación con la personalidad, con el carácter, con la distinción de ser un objeto raro, con la rebeldía ante una sociedad desalmadamente consumista, con un misticismo, con la adicción un estado, con la evasión, con el impulso de escribir?
Mucho tiempo creí que solo era para personas que estaban tocadas por la mano de Dios, aun me pregunto si el ser audaz, meticuloso, intuitivo ayuda al desarrollo del oficio, independientemente de que la técnica lo pueda dar.
Con el tiempo, poco aun, me he dado cuenta que no es ni una la mas acertada, como tampoco todas, aunque bien pudiera decir que seria la ultima. Que la mezcla de elementos hace posible que un escritor de vida a una creación. Me refiero a este punto por la manera de relacionarse con las palabras, consigo mismo y viceversa, pero también con los demás.
Es decir, el escritor podría recurrir a toda una parafernalia de palabras elocuentes o llamativas por amor a la palabra, o por amor a llamar la atención, pero creo, no bastaría para que una narración fuera del todo bien escrita. Ese sentido intuitivo de la figura estética y de la sutileza bendita, de saber ponerle la cantidad exacta al guisado que se esta cocinando.
Es ahí donde, llámese, sentido común o intuición, hace su labor. Es como los descifradores de códigos no pudieran reconocer cual es el mensaje escrito. O si la madre no viera que su hijo tiene alguna anormalidad.
Sí, creo que la personalidad tiene cierta influencia en el hecho creativo. El carácter también pudiera atribuir ciertas características, por ejemplo. Si un escritor por naturaleza propia tuviera un carácter fuerte, viril, bragado, el medio conocido seria el de ese impulsos creativos (que tampoco es una regla) palabras que resonaran fuerza con gallardees, un estilo que fuera y contuviera mas contundencia. Por otro lado puede que sucediera lo contrario y también resultaría un estilo diferente pero con otra manera estética bien lograda.
Un escritor puede proyectar su manera de ser en la forma y manera de escribir. No seria el caso par a este, pero si para nombrar ciertos aspectos que tiene que ver con la creación en sí. Hay cuarto tipos de escritor que pudieran nombrarse, el primero que sería, el que se escucha así mismo, el segundo que escucha a los demás, el tercero, que se escucha así mimo y a lo demás y el cuarto que no tiene nada que ver con tres anteriores.
El escucharse así mismo tiene una ventaja, y es que puede detectar hacia donde dirige siempre su narración, pero sobre todo, puede observar que lo que escribe serian cosas en las que el creería.
Si, hay ciertos escritos que no tienen el principio básico de ser honestos.
Los personajes situados en determinados contextos, no corresponden a la hablar en el medio situado. Resulta falso no solo el personaje, sino que el lector siempre tiene en mente que lo que lee esta estrechamente involucrado, no con una ficción que salió como por arte de magia, sino con la del autor en sí. Por eso mi cuestión sigue siendo ¿tendrá que ver que las características personales del escritor, en el hecho de la creación artística? …
Hay elementos técnicos que objetan en que una narración logre por lo menos, el cometido elemental, el equilibrio entre la palabra y la acción.
Una narración saturada de palabras como sacadas del diccionario ostentaría en demasía, de una exacerbada “belleza”; pongamos por ejemplo los hombres que intentan lucir una cantidad llamativa de collares y pulseras de oro. El resultado seria, entre mayor cantidad, mayor es el resultado a obtener.
Creo que la palabra debe estar a cierto calibraje y como dijera el autor, el lenguaje debe de estar al servicio del personaje y de la acción. Subordina es una palabra que funciona muy bien para delimitar al cantidad y el dominio de ella.
Una narración no puede funcionar si la acción no avanza, aunque la palabra sea fascinante al nombrarse, pero tampoco una narración es funcional si la acción avanza y la palabra no coincide con el personaje. No encuentra cabida con la verosimilitud.
¿Cómo evitar los clichés? No encuentro otro medio mas que el, primero saber reconocer cuales son lo que abundan en la literatura, segundo saberse escuchar así mismo y tercero saber crear diferentes formas de enunciar. Los clichés limitan el estilo del autor, no solo lo nivela al común de los demás, sino que lo rebaja a perder figura propia. Lo hace carente de autenticidad y de ingenio. Un escritor que llega al lugar común es un escritor al que habría que desconfiarle. Por que resaltaría a primera vista que es un escritor indisciplinado holgazán y que no tiene sentido común para reconocer su mediocridad.
Hay ciertos escritores que para escribir juzgan a sus personajes y juzgan el tema a tratar, ellos son los que utilizan el optimismo ingenuo. Todo esta bien, todo debe de ser bueno. Y bueno el único resultado que se consigue es el de ver una realidad no solo inexistente sino una realidad que raya en grotesco. Estos autores utilizan una doble y ficticia realidad, que ni siquiera ella carece de autenticidad y lo que único que causa es repulsión.
No hay nadie mejor que uno, que opere como critico de su propio trabajo. Sí, los comentarios y las fallas pueden ser claramente marcadas por un segundo, pero no vea a tener la capacidad de acertar a lo que el mismo autor tenía en mente de escribir. Hay quienes al pedir cierta opinión aluden a un comentario otros a diferente que el anterior, pero como dicen tú sabes si lo cambias o lo dejas.
El autor deberá de desarrollar la capacidad de ser un crítico acérrimo de su trabajo.
Pero ¿cómo lograr esta capacidad? Recuerdo en tiempos de cuando era actor, que la auto critica tenia que ser, después de la acción en escena de lo contrario lo único que se conseguía era ser un actor que ensimismado en si mismo que reaccionaba no en la relación con el otro sino con la falla. La autocritica no es un ojo que este juzgando constantemente el trabajo, mas bien es la conciencia de registrar lo que se quiere conseguir y saber lo que no se quiere. Una cosa es la autocritica y otra la corrección.
Hay escritores que socaban y mal entienden el arte de escribir. Creen que su oficio es enseñar, pero el escritor no enseña, un escritor solo muestra ideas, acciones, personajes. La conducta humana en sí. El escritor no trata de demostrar sino de mostrar cierta realidad o lo que para él seria su realidad. Para ello deberá ser convincente y verosímil y congruente en la manera de tratar a sus personajes. Mas bien de dejarlos ser en ese mundo. Resulta difícil entender esta idea. Pero entre mas el autor sale de si mismo, mas posibilidades tiene de ver relacionarse a sus personajes de manera distinta a la que el conoce.
El escritor entre mayor sea el grado de abstracción en su narración menor será lo vivido en su ficción. Para lograr cierta vida en un texto habría que dibujar primero el personaje. La mente funciona a partir de imágenes, entre mas detallas sean estas, mayor será la influencia del autor de permear el lector lo que esta tratado de plasmar. Esto es sencillo si se plantea de esta manera. La mente del lector es como una hoja en blanco. El escritor tiene la ventaja de lo que el lector quiere que vea. El escritor se vuelve entonces un manipulador y un creador para la mente del lector. Y entre mayor sean los detalles a la hora de plasmarlos mayor será la posibilidad de que el lector pueda vislumbrar lo que este quiso decir.
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