Cuenta número 1987. Hernández García Fernando de Jesús.
México, DF., agosto 20 de 2008. (Penúltima revisión septiembre 17 de 2008)
AMISTOSO.
Ese ruido ¿Qué hora es? Dejaron algo en la estufa y no me avisaron. Se oye como si estuvieran friendo. Algo pusieron a calentar y se les olvidó apagarle. Pero no huele a quemado. Si estoy solo, es puente, mis papás se fueron a su pueblo, me dejaron solito todo el fin de semana. Ahora si, Nerón te quedaste corto ¿A quien le aviso? Ni modo, tendré que inventar algo, para este larguísimo fin de semana.
Ese ruido. El calentador, no es. Las llaves de la estufa; están cerradas ¿Ese ruido, donde lo he escuchado? Ya sé, así se oye donde hay acuarios, como el ronroneo de un mega gato. Otra vez los del piso de arriba dejaron las llaves del agua abiertas. Aunque sea me pongo los pantalones y voy a ver, que tal, y se está quemando el edificio. Ese ruidito es agradable.
Es increíble; en este edificio vivo, que oscuro, cuanta basura. No hay agua derramada, ni bajando en cascada por la escalera. El ronroneo, no lo oigo. Ese ruido. Pisadas ¿Quién anda ahí? ¿Qué animal será? Puede ser una rata ¿traigo las llaves? Si, ya sonaron. Porque si me quedo afuera, son muchos días; sin dinero, sin comida, sin bañarme, sin cagar, bueno si no como que me va a salir. Si, traigo las llaves, ya puedo cerrar la puerta, que tal si se mete ese animal, aunque puedo dejarle comida en el piso y esperar que regresen mis papás y lo descubran. ¿Y si está cebado y espera que me duerma y me ataca? ¿Y si me arranca un pedazo de nariz? No, de nariz no, me afearía un poco. De mejilla, tampoco. Mejor que me muerda un dedo, pero que no sean el índice o el pulgar de ninguna de las dos manos. ¡Uf! Que feo sentí nada más de imaginarlo, que tal y me muerde el pirrín. ¡Puaf! Me dieron ganas de orinar, no quiero ser personaje de novela.
¿Está fundida una lámpara de la calle o todavía no amanece? Aquí está muy oscuro. Creo que está en aquel rincón, parece inofensivo. ¿Como le hago para que se acerque? quis, quis, quis, michu, michu, michu, ha de ser extranjero y no entiende el español.
Si la montaña no viene a mí, yo me acercaré a la rata. ¿Qué asco, o miedo? Neta, una mezcla científica, de las dos. Ya se movió, viene hacia mí. Esta pared no estaba, no puedo retroceder. Se prepara para saltar; me va a morder ¡Ag, me va a matar!
Que pelo tan abundante y tan suavecito ¿Será de mi vecina este animal? Creo que estaba dormido. ¿De donde saqué que había tanta basura? La sensatez es mala consejera; a la mejor ni tenía los ojos abiertos, hay tanta luz pareciera que estamos en el parque, a mediodía. Que manso es el animalito y que calientita tiene su pancita. Voy con la señora…mi vecina a devolverle su mascota; aunque cuando trataba de someter a esta fiera salvaje, de reojo pude ver que alguien salía de su casa; un ojo al animal, y el otro a que vestía muy elegante, olía riquísimo, tal vez era su hija ¿Quién es? ¡E l v i r a, que bien te ves! Mejor voy a desayunar algo ¿Por qué no abren? Tengo mucho rato tocando.
Animal ¿Dónde estás? Ya te vi, vas a tirar el cortinero. Pareces gimnasta, como se marcan tus músculos, me alegra que lleves esa vida tan sana. ¿Qué vas a comer? Ya sé que la leche no te gusta, yo me voy a abrir una lata de sardinas ¡Guácala! si antes no me gustaban ¿Por qué se me habrán antojado? Qué feo huelen, dan ganas de vomitar. Las echo en este plato. Mientras lavo la lata, y la meto en una bolsa para que el olor se vaya pronto. Bájate de la mesa, mira ya tiraste el florero, que bueno que no se rompió. ¿Te tragaste todas las sardinas? Que bueno; pero te faltó, el plato.
Animal ven a mirar tu retrato ¿Qué te parece? La semejanza es bastante. Porque pareces gato, pero todavía no descubro que te falta. Por los ojos y las orejas pareces Rex; pero el pelaje tan abundante, aunque no tienes cara de enojado, te haría un persa; pero esos, el Rex y el Persa son gatos y a ti, algo te falta.
Orale, ya encontré lo que te falta, los cojinetes de tus cuartos no son como los de todos los gatos, tienen una hendidura, parecen ventosas, y tampoco tienes uñas, iba a decirte otra cosa, pero ¿si me acusas de acoso? Está bien te diré, no parecen ventosas parecen nuchitas, ja, ja, ja, bájate de mi cabeza.
Hemos tenido una mañana muy agitada, vamos a descansar un rato, acuéstate conmigo, ¿Qué haces? Estás mullendo mi panza para estar más cómodo, hazme más, es agradable y muy reconfortante. Elvira me sorprendió; gratamente, no la conocía así. Que bonita, con su mallón blanco, su top a medio ombligo y esa sonrisa que me dedicó cuando me dijo “estás muy grande para jugar con muñecas”. No se dio cuenta que eras tú. ¿Cómo estarán mis papás? Que malo que no puedas contestar el teléfono, me tendré que parar. Ahorita estaba pensando en ustedes… Cuando se regresan, ah es cierto, si apenas se acaban de ir… Si me estoy portando bien, me dan permiso de organizar un reven… ¿No?... Y una fiestecita íntima… ¿Tampoco? … Pero mamá, acaso crees que no soy responsable… Está bien que se diviertan… Si, adiós.
Vente animal ¿animal donde estás, qué haces metido en el baño, a poco tomaste agua de la taza? ¿Te fijaste en Elvira? Voy a poner agua para café. Brinca animal, te cargo. No le conocía esos encantos, tiene de todo ¿Por qué andará tan arreglada? Si apenas, el otro día, tenía la cara llena de granos, y hoy que lisita se veía, me dieron ganas de acariciarla. Sobarle sus cachetitos, tocar su cuello con mis manos, rodear su cintura, apretarla, rozar su ombligo con mi dedo. Déjame sobarte el pescuezo. Me gusta tu ronroneo, bueno, si es un ronroneo. Me gustaría que viniera Elvira y me dijera: ayúdame con mi tarea, no le entiendo. Ya voy, voy, voy, no tengo alas en los pies.
- ¿Estás enojado? Que carácter
- No estoy enojado. Discúlpame, si. No sabía que eras tú. Estás guapísima
- Te invito a mi fiesta de cumpleaños
- ¿Es tu cumpleaños? Déjame felicitarte
- Eres un aprovechado
- Que bien hueles. Me faltó la otra mejilla
- Llega puntual a las siete, sin muñeca
- Sin muñeca y puntual a las siete.
El agua. El pocillo ya debe estar fundido. Queda poco agua. Casi se llenó la taza. Si no me gusta el café. Estoy muy raro; no me conocía tan atrevido, suertudo, y eso que todavía no me baño ¡Ay! Me quedó rasposa la lengua, que feo sabe, voy a esperar que se enfríe. Mientras, busco que ponerme. Está sucia; pero, se alcanza a secar. Tibio no sabe tan mal. Animal donde estás. Que viniera Ramiro y me dijera, pasaba por aquí y me dije: voy a pagarle, al Ferdi, lo que le debo. Así ya tendría para el regalo y hasta un aperitivo llevaría.
La fortuna llama a mi puerta. ¿Qué? Hoy es el último día para pagar la cuota de vigilancia ¿Cuánto es? Ahora sí, me convertiré en ermitaño, ayunaré, y seré un santo, un anacoreta. El teléfono.
Bueno… que no se me ocurra, porque tus papás no lo acostumbran, aquí en la casa tampoco, tenemos una botellita y nada más lo usamos para limpiar las heridas…Oye, quieres ser… Quieres que llegue más temprano… Para ayudarte con los preparativos… Para acompañarte a la tienda… Para cargar la bolsa del pan… Las que te adornan…Nos vemos… Si, ya sé, puntual.
Oye, deja mi taza, casi te acabas el café. A ver a que sabe frío. Sabe bueno. Que asco. Se me olvidó que te metiste al baño. Bueno, si te gusta el café, ya sé que no tomaste agua de la taza, pero no me fijé si te lavaste la cola. Tengo ganas de vomitar. Brinca, te cargo. En serio animal nos llevamos muy bien. Si nadie te reclama y podemos tenerte nos irá muy bien. Tienes la panza bien suavecita, eres una bufanda calientita, acogedora. Sabes animal eres mi talismán de la suerte, déjame sobarte la panza. Concéntrate, Ferdi, cierra los ojos y piensa, que Elvira me diga que sí, que sí, que sí.
La puerta. Estoy muy solicitado ¿Quién será?
- ¿Estará mi mascota en su casa?
- Si, Señora, está conmigo ¿Es un gato? Voy por el animal. Hace rato vi a su hija salir.
- Era yo
- ¿Era usted? Mire, aquí esta su gato, es un animal muy raro, pero… si. Si, tiene uñas.
- Todos los gatos tienen uñas
- Bueno si, todos tienen uñas, pero no las sacaba ¿su hija es tan hermosa cómo usted?
- No tengo hijas
- ¿No tiene hijas?
- Es usted muy guapa
- Es usted un jovencito muy galante. Ahí viene Elvira
- Ya la vi viene para acá
- ¿Ya son novios?
- Todavía no. Cuando quiera salir, con gusto cuido su gato. Nos llevamos muy bien
- Ya nos vamos. Hasta luego
- Sí señora, hasta luego.
- Hola, gustan pasar
- Vine por ti para que me ayudes
- ¿Si quieres que te ayude, eso me agrada?
- Te presento a mis primas
- Mucho gusto. Siéntense ¿Gustan tomar algo?
- No, apúrate
- Es muy temprano, no estoy listo. Nomás, me cambio y nos vamos.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
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