PROPUESTAS CALVINISTAS,
LA PALABRA
LEVEDAD. La palabra contiene más de lo que imagino. La palabra es exhalación, aliento. Aliento relacionado con la vida.
La palabra es emisión inexistente. Sonido únicamente. La mente la codifica, la hace tangible en el espacio mental. Es mas, la palabra fecunda, incita, provoca, la palabra se hace carne en el cuerpo, se hace cuerpo de acción en palabra, se hace palabra escrita y se vitaliza. La palabra trastoca, la palabra es energía. La palabra infiere. Si se ponen dos vasos, y a uno se le dice palabras suaves, tranquilas, palabras armoniosas. Y al otro palabras dolorosas, destructivas y se congelan. El resultado llena la consigna.
Sí, la palabra cambia. La palabra modifica el espacio, tanto el sonido como la palabra infiriere en el contenido. La palabra manipula. Sintoniza el estado mental de un rompecabezas. La palabra es el detonador de la imagen de imágenes.
Si pienso en levedad se contraresta peso, si se contraresta peso, se gana altura. Solo ganado altura es como se llega al espacio. Cualquier relación con el universo cósmico, cualquier situación volátil o cual sea que sea, en la mente estallara la imagen, se disolverá como veneno por el cuerpo. Y producirá el efecto deseado.
La palabra en el discurso desata vínculos y asociaciones neuronales, Calvino relaciona esto con el funcionamiento universal de los individuos y del sistema natural del planeta.
La asociación es simple aunque inconsciente, porque lo que logra Calvino es precisamente relacionar estos mecanismos.
RAPIDEZ. La efectividad en el cuento es contundente. La rapidez tiene que ver con la sucesión de enlace y desencadenamiento de la imagen. La gracia radica en al progresión e interés del evento consecuente.
La rapidez esta relacionada a su vez con la contención de contenido. El sustrato de cada movimiento, de cada palabra, de la información sucesiva y trascendente para lograr dicho efecto. Es decir, no existe hecho mas importante que el se narra en ese momento.
La rapidez no tiene que ver con poner ha hablar mas rápido a los personajes. El hecho principal es tuétano de un todo. Sin excluir los detalles. Sí, el género del cuento podría decirse que no acepta los detalles, por lo mismo de la rapidez, pero se pueden lograr a partir de lo contundente que puedan ser.
En el cuento la rapidez produce un efecto que pudiera ser comparativo al de la novela.
La rapidez de información en el cuento desarrolla un elemento fundamental. El interés.
La consecuencia sucesiva de planteamientos hace interesar al lector para concluir la sucesión de imágenes que el lector ha hecho. La novela da otra característica aparte del interés. Con el formato de la novela lo que se gana es curiosidad. Lo que mantiene al lector es comprobar su hipótesis o fascinarse por la sorpresa constante.
EXACTITUD. Rapidez y exactitud son elementos que van de la mano. NO SE PUEDE lograr una buena narración si no se le da la importación a esto dos. ¿Por qué? Porque puede lograrse que el texto sea rápido, pero si la información que se sustrajo es paja de nada servirá haber logrado un desencadenamiento mental. O si se logró un fluidez en la narración pero si se es imprecisa, lo mas seguro es que se logre un producto chato, acartonado.
La escritura se le puede ver también como un juego de ajedrez, la estrategia consiste en saber colocar las piezas perfectamente de tal manera que provoque un resultado efectivo. La exactitud es lógica, en literatura es como el juego de la caja de pandora. Siempre se irá a más en ella. Es decir la situación tiene que ser exacta, el tiempo exacto, al igual que el ritmo. La palabra tiene que estar situada en el espacio esperada para ella. No más, no menos. Únicamente la esperada. La exactitud tiene un ritmo, y es consecuente con la situación, con el personaje. Esta exactitud tiene un fin. Inferir en el momento adecuado.
VISIBILIDAD. “Hasta no ver no creer”. Dijera un discípulo de Jesús. Creo que ha esta frase se le conoce una sola interpretación. La de creer por creer. Pero ¿Cómo llenar la mente de un niño, independientemente de la madurez mental que se tenga, si al decirle un palabra, no preste el meno r interés en ella? ¿Por qué sucederá esto? Muy sencillo porque las conexiones y asociaciones de la imagen no logran ser concluidas o mejor dicho no logran ser visibles. No hay nada, (si acaso, debido al nivel rudimentario del infante, lograría una asociación de sonidos y pudiera tener algún vínculo sensorial) pero como no conoce mentalmente este sonido aún, no lo es posible ponerle el mayor interés que el nulo.
Es así como Tomás no logra reproducir en su mentalmente la resurrección de Jesús, es mas, no se conocía ni se hablaba del tema, no había nada que pudiera sustentar la imagen, de esa imagen. ¿Qué es resurrección? ¿Cómo un muerto se va a levantar? De por sí para unos la resurrección no existe en términos tridimensionales. Mucho más lejos se encontraría él, a relacionar la palabra con el hecho real. Hoy día se entiende y se visualiza la resurrección por al serie de imágenes que no se han presentado de ella, amen de que se crea o no.
Para la literatura sucede lo mismo. Si no hay coherencia verbal no hay gestación mental de imágenes, lo que resultaría difícil producir una lógica mental de ella.
MULTIPLICIDAD. Una herramienta entre mayores usos se le de, mejor herramienta será, un persona entre mayores usos posea, mayor elemento se le verá. Así la interpretación de un texto entre mayores interpretaciones se le saque, mayor enriquecida será. Todo consiste que ecuaciones. Nunca he sabido hacer una ecuación pero creo que la escritura tiene la suya propia. Los elementos son importantes, los códigos son importantes, los signos son importantes. Cuando se juega con lo ambiguo nada se define. Pero me refiero no a lo lógica narrativa, sino al significado de palabras puestas de tal manera que den al sensación de ramificaciones que llevan a rumbos diferentes. De hecho cuando uno lee algo lo que va haciendo la mente no es elegir, sino más bien discriminar, sí, por eso resulta fascinante sorprenderla. Por que la mente viaja más rápido que el ojo. Entonces va eliminado elementos innombrables aun, ya hasta que se dicen lo mente las codifica y arma la imagen. Como toda ecuación resulta difícil encontrarles su lugar en el espacio idóneo. Puede resultar divertido si se pensará en ello al momento de escribir. Como si se dejara brechas o vías de asociaciones en el camino verbal.
Puede que se corra el riesgo de llenar tantos surcos verbales, que la corriente se salga y no llegue la suficiente agua a su destino. Al destino de todo hombre. La sucesión y fascinación de cada hecho como hecho último. Como lo proporciona el género.
LA PALABRA
LEVEDAD. La palabra contiene más de lo que imagino. La palabra es exhalación, aliento. Aliento relacionado con la vida.
La palabra es emisión inexistente. Sonido únicamente. La mente la codifica, la hace tangible en el espacio mental. Es mas, la palabra fecunda, incita, provoca, la palabra se hace carne en el cuerpo, se hace cuerpo de acción en palabra, se hace palabra escrita y se vitaliza. La palabra trastoca, la palabra es energía. La palabra infiere. Si se ponen dos vasos, y a uno se le dice palabras suaves, tranquilas, palabras armoniosas. Y al otro palabras dolorosas, destructivas y se congelan. El resultado llena la consigna.
Sí, la palabra cambia. La palabra modifica el espacio, tanto el sonido como la palabra infiriere en el contenido. La palabra manipula. Sintoniza el estado mental de un rompecabezas. La palabra es el detonador de la imagen de imágenes.
Si pienso en levedad se contraresta peso, si se contraresta peso, se gana altura. Solo ganado altura es como se llega al espacio. Cualquier relación con el universo cósmico, cualquier situación volátil o cual sea que sea, en la mente estallara la imagen, se disolverá como veneno por el cuerpo. Y producirá el efecto deseado.
La palabra en el discurso desata vínculos y asociaciones neuronales, Calvino relaciona esto con el funcionamiento universal de los individuos y del sistema natural del planeta.
La asociación es simple aunque inconsciente, porque lo que logra Calvino es precisamente relacionar estos mecanismos.
RAPIDEZ. La efectividad en el cuento es contundente. La rapidez tiene que ver con la sucesión de enlace y desencadenamiento de la imagen. La gracia radica en al progresión e interés del evento consecuente.
La rapidez esta relacionada a su vez con la contención de contenido. El sustrato de cada movimiento, de cada palabra, de la información sucesiva y trascendente para lograr dicho efecto. Es decir, no existe hecho mas importante que el se narra en ese momento.
La rapidez no tiene que ver con poner ha hablar mas rápido a los personajes. El hecho principal es tuétano de un todo. Sin excluir los detalles. Sí, el género del cuento podría decirse que no acepta los detalles, por lo mismo de la rapidez, pero se pueden lograr a partir de lo contundente que puedan ser.
En el cuento la rapidez produce un efecto que pudiera ser comparativo al de la novela.
La rapidez de información en el cuento desarrolla un elemento fundamental. El interés.
La consecuencia sucesiva de planteamientos hace interesar al lector para concluir la sucesión de imágenes que el lector ha hecho. La novela da otra característica aparte del interés. Con el formato de la novela lo que se gana es curiosidad. Lo que mantiene al lector es comprobar su hipótesis o fascinarse por la sorpresa constante.
EXACTITUD. Rapidez y exactitud son elementos que van de la mano. NO SE PUEDE lograr una buena narración si no se le da la importación a esto dos. ¿Por qué? Porque puede lograrse que el texto sea rápido, pero si la información que se sustrajo es paja de nada servirá haber logrado un desencadenamiento mental. O si se logró un fluidez en la narración pero si se es imprecisa, lo mas seguro es que se logre un producto chato, acartonado.
La escritura se le puede ver también como un juego de ajedrez, la estrategia consiste en saber colocar las piezas perfectamente de tal manera que provoque un resultado efectivo. La exactitud es lógica, en literatura es como el juego de la caja de pandora. Siempre se irá a más en ella. Es decir la situación tiene que ser exacta, el tiempo exacto, al igual que el ritmo. La palabra tiene que estar situada en el espacio esperada para ella. No más, no menos. Únicamente la esperada. La exactitud tiene un ritmo, y es consecuente con la situación, con el personaje. Esta exactitud tiene un fin. Inferir en el momento adecuado.
VISIBILIDAD. “Hasta no ver no creer”. Dijera un discípulo de Jesús. Creo que ha esta frase se le conoce una sola interpretación. La de creer por creer. Pero ¿Cómo llenar la mente de un niño, independientemente de la madurez mental que se tenga, si al decirle un palabra, no preste el meno r interés en ella? ¿Por qué sucederá esto? Muy sencillo porque las conexiones y asociaciones de la imagen no logran ser concluidas o mejor dicho no logran ser visibles. No hay nada, (si acaso, debido al nivel rudimentario del infante, lograría una asociación de sonidos y pudiera tener algún vínculo sensorial) pero como no conoce mentalmente este sonido aún, no lo es posible ponerle el mayor interés que el nulo.
Es así como Tomás no logra reproducir en su mentalmente la resurrección de Jesús, es mas, no se conocía ni se hablaba del tema, no había nada que pudiera sustentar la imagen, de esa imagen. ¿Qué es resurrección? ¿Cómo un muerto se va a levantar? De por sí para unos la resurrección no existe en términos tridimensionales. Mucho más lejos se encontraría él, a relacionar la palabra con el hecho real. Hoy día se entiende y se visualiza la resurrección por al serie de imágenes que no se han presentado de ella, amen de que se crea o no.
Para la literatura sucede lo mismo. Si no hay coherencia verbal no hay gestación mental de imágenes, lo que resultaría difícil producir una lógica mental de ella.
MULTIPLICIDAD. Una herramienta entre mayores usos se le de, mejor herramienta será, un persona entre mayores usos posea, mayor elemento se le verá. Así la interpretación de un texto entre mayores interpretaciones se le saque, mayor enriquecida será. Todo consiste que ecuaciones. Nunca he sabido hacer una ecuación pero creo que la escritura tiene la suya propia. Los elementos son importantes, los códigos son importantes, los signos son importantes. Cuando se juega con lo ambiguo nada se define. Pero me refiero no a lo lógica narrativa, sino al significado de palabras puestas de tal manera que den al sensación de ramificaciones que llevan a rumbos diferentes. De hecho cuando uno lee algo lo que va haciendo la mente no es elegir, sino más bien discriminar, sí, por eso resulta fascinante sorprenderla. Por que la mente viaja más rápido que el ojo. Entonces va eliminado elementos innombrables aun, ya hasta que se dicen lo mente las codifica y arma la imagen. Como toda ecuación resulta difícil encontrarles su lugar en el espacio idóneo. Puede resultar divertido si se pensará en ello al momento de escribir. Como si se dejara brechas o vías de asociaciones en el camino verbal.
Puede que se corra el riesgo de llenar tantos surcos verbales, que la corriente se salga y no llegue la suficiente agua a su destino. Al destino de todo hombre. La sucesión y fascinación de cada hecho como hecho último. Como lo proporciona el género.
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